sábado, 11 de noviembre de 2017

Antonyo Marest y Tuenti Art Project llenan de color la Facultad de Bellas Artes




La lista de ciudades y países en los que ha trabajado Antonyo Marest parece no acabar nunca: Nueva York, Miami, Londres, Madrid, Brasil, Canadá, Italia, Francia, Grecia, Marruecos, Corea... y ahora, Sevilla. El artista ha sido invitado por Tuenti Urban Art Project y Urvanity Art para participar en las jornadas que se han organizado esta semana en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla. Además de dar a conocer su obra en un encuentro con el público, Marest se ha subido al andamio para intervenir uno de los muros de la Facultad de Bellas Artes que da al patio principal.




'Tropicalismo andaluz', de Antonyo Marest, en el patio de Bellas Artes


Tuenti Urban Art Project es una propuesta cultural y artística de la compañía telefónica Tuenti que pretende poner en común el trabajo de varios artistas urbanos de reconocido bagaje con estudiantes de Bellas Artes de cinco universidades españolas. Zaragoza y Valencia tomarán el testigo de un proyecto que ya ha pasado por Barcelona, Murcia y Sevilla y en el que Enric Sant, Lula Goce, Anna Taratiel y Pichi&Avo, además de Antonyo Marest, se encargarán de pintar un mural en los respectivos campus donde se desarrolle la iniciativa. El programa cultural lo completan una serie de ponencias, mesas redondas y talleres destinados a fomentar el aprendizaje de los estudiantes y que en Sevilla ha culminado con la creación de un segundo mural en la Facultad de Bellas Artes en el que han participado varios alumnos guiados por la artista Lula Goce.

Durante la presentación 'en sociedad' del mural Tropicalismo Andaluz de Marest he tenido la oportunidad de conocer al artista y tener con él una interesante conversación en la que, además de dejar patente mi absoluta ignorancia en cuanto a arte callejero, he podido comprobar que fuera de España se tiene una visión de nuestros artistas que lamentablemente aquí estamos dejando escapar. Tal y como reconoce Marest, parece que aquí en España el pintar murales en las calles todavía es visto por mucha gente como un acto vandálico más que como una "propuesta artística cuyo principal objetivo es embellecer la ciudad". La creación de grandes murales es una tendencia que lleva desarrollándose desde hace muchos años en todo el mundo, pero que "en España empieza ahora a estar de moda". En la mayoría de las ocasiones son iniciativas privadas (como ésta de Tuenti) las que le dan la oportunidad a los artistas de intervenir un espacio y dar rienda suelta a su creatividad. 




Antonyo Marest ha querido, con su obra, aportar un poco de color a una ciudad en la que la luz juega un papel fundamental a la hora de intervenir en un espacio al aire libre. La técnica utilizada ha sido la mezcla de pintura plástica y spray, lo cual le confiere cierta perdurabilidad al mural y unos matices que se observan cuando se contempla la obra de cerca. Le pregunto por la exposición de estas obras a los fenómenos meteorológicos y Marest lo tiene claro "me gusta ver cómo envejecen mis obras y se van transformando con el paso del tiempo". 

Hace unos días, cuando escribía sobre el mural que el artista portugués Vhils ha realizado en Sevilla me sorprendía no encontrar en ningún medio referencia alguna a la obra, a pesar de ser uno de los artistas más reconocidos a nivel mundial. El arte público (o callejero) ha tomado un camino que se aleja muchísimo de la escultura en bronce sobre alto pedestal de mármol. En nuestra ciudad quizás sea más complicado cambiar el chip hacia otras formas de expresión artística, pero propuestas como ésta sin duda ayudan mucho no sólo a aumentar el patrimonio de la ciudad, sino a que el público general se familiarice con otro tipo de arte.


Mural pintado por alumnos de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla 


El de Marest no ha sido el único mural que se ha pintado estos días en la Facultad de Bellas Artes. El taller impartido por la artista Lula Goce ha dado la oportunidad a varios alumnos de crear una obra en el segundo Sótano que sigue muy de cerca la obra de la creadora gallega. Los organizadores de la actividad están muy satisfechos con el resultado de la experiencia sevillana. Les pregunto si el año que viene volveremos a verlos por estos lares y me dicen que la intención es que cada año sean universidades diferentes las que acojan el proyecto. Tendremos que conformarnos con haber sido una de las ciudades de la primera tanda y esperar que pronto sea otra empresa la que coja el testigo para desarrollar propuestas de este tipo que llevan el arte al encuentro del público. Por cierto, Antonyo Marest expone estos días en Diwap Gallery, por si os quedáis con ganas de ver más de cerca la obra de este artista nacido en Alicante pero de recorrido global.



1 comentario:

Gabriel Maestre dijo...

A mí sí me parece que los grandes murales callejeros pueden ser una maravillosa obra de arte moderno... No hay más que ver lo que se hizo en San Pablo, en muchos casos algo muy acertado (con alguna excepción).