viernes, 4 de noviembre de 2011

Visitamos el Pabellón de la Navegación


Sólo los nostálgicos de la Exposición Universal de 1992 pueden entender el cosquilleo que nos entra a algunos cuando entramos en alguno de los espacios que se construyeron para la Muestra, ya sea un pabellón o cualquiera de sus zonas comunes. Gracias a la Iniciativa Ciudadana Sevilla 2019-2022, Cultura de Sevilla ha podido visitar esta mañana las obras del Pabellón de la Navegación. El director del centro, Javier Sanchidrián nos ha ido guiando por el edificio, desvelando cada uno de los detalles y demostrando que para él, este proyecto no es cualquier cosa, sino algo a lo que se dedica con mucho cariño e ilusión. Como en el Blog ya contamos los pormenores del proyecto (léelo aquí) os dejo con las imágenes haciendo tan sólo algunas puntualizaciones.

El nuevo acceso al edificio se hará por la rampa que comunica con la Torre Schindel, en uno de los laterales del Pabellón. Guillermo Vázquez Consuegra, autor del edificio en 1992, se ha encargado de la reforma utilizando acero y cristal como materiales principales.


El vestíbulo que dará acceso a los diferentes espacios que conforman el Pabellón:


Consuegra en estado puro. Minimalismo elevado al cubo, espacios neutros y completa ausencia de decoración. Tendrá sus defensores y sus detractores, pero es Consuegra 100%. Estos espacios no existían en 1992, son de nueva creación y sirven de comunicación entre unas zonas y otras:



Y llegamos a lo que muchos guardamos en la memoria. Empezamos por la planta de abajo:


Para llegar a la que será sala de exposiciones temporales; 1.000 metros cuadrados que esperemos sirvan para acoger esas grandes exposiciones que siempre pasan de largo en Sevilla:



Subimos... Definir con palabras la cubierta del edificio es complicado, alucinante es la palabra que me viene a la cabeza, pero hay que verla en directo.


Los lucernarios (con problemas de goteras que esperemos se solucionen)


Y la lluvia cayendo a cántaros sobre Sevilla. En el exterior, la terraza que se abre al río y que ofrece unas vistas magníficas.



Volvemos a la planta inferior para conocer las salas destinadas a congresos y eventos. Son tres salas en total que se pueden unir formando una sola o disponer del espacio en función de las necesidades. En total, 2.000 metros cuadrados:



El exterior, con un toque a lo Calatrava, salvando las distancias, claro:


La majestuosa torre Schindler, que ya dijimos que se estaba limpiando y pintando. También formará parte de la visita, como mirador de la ciudad y su río.


El espacio que queda entre el Pabellón, el río y el Jardín Americano estará abierto al público para su disfrute. Lástima que al otro lado, junto al puente del Cachorro lo que nos encontremos sea un estercolero con sus correspondientes chabolas. ¿Tanto cuesta limpiar y adecentar esa zona? El Ayuntamiento debería tomarse muy en serio mejorar esa zona verde ya que no es de recibo que junto al Pabellón de la Navegación por donde se espera que pasen miles de personas, haya tal cantidad de basura. Urge recuperar el muelle de la Expo, los jardines y como guinda, volver a encender las dos farolas vela que aún quedan en la zona.


Por último, un par de imágenes desde el edificio anexo, donde se ubicarán dos restaurantes.



La fecha de apertura aún no está clara, se trabaja para que se pueda abrir en diciembre. Las obras ya han acabado y se están ultimando los trabajos museográficos, sin embargo, en mi opinión, quizás es demasiado precipitado que se abra en diciembre. Sea cuando sea, Sevilla va a ganar un espacio magnífico para la Cultura y esperemos que pronto se convierta en todo un referente a nivel local y nacional. En el plano económico ya lo es, puesto que se prevé su autofinanciación sin dependencia alguna de los presupuestos autonómicos.
Desde Cultura de Sevilla quiero agradecer a la Iniciativa Ciudadana Sevilla 2019-2022 la oportunidad de poder visitar el edificio y a Javier Sanchidrián por su atención e implicación en el proyecto.

2 comentarios:

Hugo Román dijo...

Me acuerdo de ese pabellón, fue de los más visitados durante la Expo'92. Había unas colas tremendas para entrar :D

juan carlos dijo...

Deseando volver a entrar, para enseñarselo a mis hijos.