miércoles, 4 de julio de 2018

Las podas atacan de nuevo en Sevilla

Laurel de Indias en la Magdalena siendo podado un 3 de julio. Jamás se debe podar un árbol en verano 

Hoy os voy a hablar de podas. "¿Otra vez?". Sí, otra vez. "Pero, ¿por qué eres tan pesado con el mismo tema Sergio?". Pues porque se sigue haciendo mal, se sigue dañando nuestro patrimonio arbóreo y considero que mientras más gente lo sepa más oportunidades tendremos de cambiar el modelo de podas que se hacen en Sevilla.



Hace unos años publicaba este post en el que planteaba, con dos ejemplos muy claros, el daño de las podas a los árboles. Se trata de dos almeces ubicados muy próximos, en la calle Juan de Mata Carriazo. Uno fue podado por unas obras y el otro no. Es muy ilustrativo ver cómo se han desarrollado después ambos ejemplares de la misma especie y de la misma edad.

En la siguiente imagen (que lamentablemente no sé quién ha realizado porque la encontré en redes sociales) se analizan los tipos de podas, los daños que generan y se muestra cómo se debe hacer una poda correctamente:





¿Qué no se debe hacer nunca en una poda de un árbol? Para empezar existe una época apropiada para las podas que se corresponde con el invierno, fuera del período vegetativo. Nunca, jamás, se debe podar un árbol en primavera o verano, ¿por qué? Porque supone un estrés para el árbol, porque pierde savia y porque tiene menos superficie con la que hacer fotosíntesis. Luego está el tema de las heridas. Nunca deben cortarse ramas gruesas porque no cicatrizan bien y suponen un desequilibrio para el árbol. Por eso cuando se poda un árbol en exceso crece desproporcionado, es su forma de sobrevivir (su forma de rebelarse, de gritar por el daño que le han hecho), echando muchas ramas de forma rápida para poder seguir haciendo fotosíntesis. ¿Qué pasa con esas ramas? Pues que son más débiles y se caen con mayor facilidad, además las heridas pueden provocar pudriciones y enfermedades que, a la larga, provocan caídas de ramas.


Tipuanas 'podadas' en Los Remedios a la sevillana manera


¿Todo esto es nuevo? No, se sabe desde hace años. Entonces, ¿por qué se sigue podando así de mal en Sevilla? Pues podríamos buscar tres razones. La primera es el desconocimiento, las personas que lo hacen no saben que lo están haciendo mal. Esto se solucionaría con una formación adecuada. El segundo motivo es económico. El presupuesto se aprueba a principios de año y mientras que los contratos empiezan a funcionar llega la época primaveral y estival; como el Ayuntamiento exige hechos, las empresas subcontratadas llevan a cabo las podas en épocas poco apropiadas. La tercera razón podría calificarse como maldad. ¡Qué exagerado! Bueno, no tanto. Existe la dendrofobia, que es miedo u odio hacia los árboles. De verdad, existe, buscadlo. Quizá lo que tenemos en Sevilla no es un odio visceral contra los árboles, pero desde luego algo ocurre. Cuando podas un árbol sabiendo que está mal, provocas que enferme y luego justificas la tala "por seguridad", desde luego algo no funciona.

A finales de 2015 Parques y Jardines hizo un informe en el que se diagnosticaba que 31.000 árboles de la ciudad tenían problemas. De ellos, 2.500 debían ser eliminados al no tener solución. Cada tala (o 'apeo' como gusta llamarlo al Ayuntamiento) cuenta con su correspondiente informe técnico, normalmente un párrafo en el que se aclara que "el árbol presenta pudriciones que afectan a toda la estructura". Lo que nunca se aclara es el por qué de esa enfermedad, ¿qué está dañando al arbolado de la ciudad para que enferme, se caigan ramas y finalmente haya que talarlos? Si son las podas, ¿por qué se siguen haciendo? 

Parece ser que nunca tendremos respuesta, pero mientras tanto, en pleno mes de julio se están haciendo podas en Sevilla que dejan los árboles en poco más que el tronco principal. Dentro de cinco o seis años, esos árboles estarán enfermos y podridos y habrá que cortarlos "por seguridad". Y volveremos al mismo tema, a los mimos informes, pero nunca se atacará el problema de raíz: LAS PODAS. ¡Ah! Por si alguien no lo sabía, el oxígeno lo producen los árboles y los seres humanos necesitamos oxígeno para vivir.

6 comentarios:

Gabriel Maestre dijo...

Gracias por tus artículos sobre podas y por tu estupenda exposición, Sergio. Para nada eres pesado. Yo añadiría incluso que, sin árboles y plantas en la ciudad, sanos y variados,creo que nos volveríamos más locos y violentos de lo que somos ahora (que no es poco)... ¿No sé podría, por cierto, ejercer algún tipo de acción, incluso legal, contra estas podas? ¡Un saludo!

Unknown dijo...

Buenas noches, soy jardinero y se de lo que hablo, te dejo esto a continuación para que lo leas y te informes de que seguramente desconozcas el porque hay árboles que se podan en verano, independientemente aparte de la poda de invierno. Un saludo y espero que te sirva de lección. × La poda que se practica durante el verano tiene como objetivo ayudar a las leñosas a conservar la forma, que se ve alterada a causa de la emisión de follaje y ramas nuevas o por culpa de un crecimiento vigoroso. Debes hacerlo preferentemente en junio y septiembre. En julio y agosto evita podar en las semanas de mucho calor. Con los primeros fríos la poda de mantenimiento debe cesar. ×

Silvid dijo...

En absoluto eres pesado, te entiendo perfectamente. Este tema hace que me hierva la sangre también a mí. Recordarás que en otro post reciente te comenté lo del pino que hay en el muelle de las Delicias, junto al puente, que han encapsulado en hormigón y ladrillo por dos partes de su tronco pr las obras (paradas desde hace meses) de un bar de copas. Yo que quieres que te diga... Aunque los de parques y jardines fueran todos analfabetos en la materia a la que se dedican la sola experiencia de años haciéndolo mal les debería haber hecho aprender. Lo siento pero yo tengo por fuerza que ser mal pensado. Si hicieran lo correcto los árboles estarían sanos, durarían muchísimos años y los ciudadanos podríamos caminar por la calle más fresquitos, respirando un aire más limpio y, sobre todo, sin miedo a que una rama nos caiga y nos abra la cabeza. Pero claro, las familias tienen que comer. Mejor lo hacemos de la peor manera posible, provocamos la enfermedad al árbol, en poco tiempo estamos de nuevo manos a la obra para talarlo "por seguridad" algo más adelante replantando, y... vuelta a empezar. Es cíclico. Así siempre tenemos partidas justamente presupuestadas, trabajo asegurado. A esta forma de proceder la podríamos llamar "obsolescencia programada del arbolado", como lo que hacen con los electrodomésticos para asegurarse que las ventas no decaen. Por cierto, hay desde hace muchos meses en los jardines de Las Delicias (supongo que si pasas por allí habitualmente la habrás visto) una palmera en fase terminal de picudo rojo, en breve (si no lo ha hecho ya) empezará a escupir bichitos a las otras palmeras que la rodean y que en apariencia están sanas ¿tampoco sabe esta gente que esto ocurre? ¿No la han visto la palmera enferma en todos estos meses? Desde luego la sede la tienen a 20 pasos de ella, me cuesta creerlo. En fin que sólo hace falta tener ojos para ver las cosas tan raras que pasan en esta nuestra ciudad. Otro día comentaré algo sobre el vandalismo hercúleo que poseemos en Sevilla, ese que consiste en que en poquísimas horas aparecen destrozados elementos imposibles de romper por unos niñatos sólo con sus manos y sus pies, por ejemplo las dos esferas de ladrillo de los bancos del paseo de lsas Delicias que se cargaron en una noche arrancándolas de cuajo. Habrá que pasear más por la noche a ver si algún día descubro al (o a los) "Hércules" sevillanos. Desde luego no se me ocurrirá decirles nada, viendo como arrancan esas esferas del pilar que las sostenía no me quiero ni imaginar la facilidad con la que podrían arrancarme la cabeza. Un saludo, Sergio, y perdón por la parrafada.

Sergio Harillo dijo...

Gracias por la información, señor jardinero. Según lo expuesto en tu párrafo entiendo que solo en algunos tipos de árboles se llevan a cabo podas de formación y mantenimiento en junio o septiembre. En Sevilla se están podando árboles en pleno julio con temperaturas que alcanzan los 35 grados y, a la vista está, no son podas de mantenimiento, sino que los están dejando en el tronco principal. Rogaría que aportaras tu opinión respecto a casos concretos para poder conocer mejor el tema.

Silvid, totalmente de acuerdo con tu comentario, yo también pienso que debe haber intereses que se nos escapan, porque no tiene sentido. Pero yo soy de la opinión que prefiero que me digan las cosas claras a que me engañen. Si Parques y Jardines, por la razón que sea, prefiere tener árboles de pequeño porte y por eso se van podando mal los grandes pues que lo digan y ya está, es su criterio. Ya protestaremos. Pero me molesta que se insista en que las cosas se hacen bien cuando es evidente que no.

Gabriel, lo mismo esa es la intención, que nos volvamos todos locos XD

¡Saludos!

Giraldillo dijo...

Esto que se ha hecho NO SON podas de mantenimiento, sino una salvajada en toda regla. Los ficus pueden podarse un poco para controlar su crecimiento o para darles forma (podas topiarias) como los ficus de Diego de Riaño. Pero este caso no tiene justificación y más con el calor que hace. Un saludo.

Giraldillo dijo...

Efectivamente, de hecho está demostrado que los árboles mejoran la calidad de vida de las personas a nivel mental, disminuyendo además el estrés y el mal humor, entre otros beneficios.