martes, 29 de mayo de 2018

La nueva Glorieta de Bécquer



La profunda restauración que se llevó a cabo en el año 2016 sobre el monumento dedicado a Gustavo Adolfo Bécquer ha sido completada en las últimas semanas con la recuperación de varios elementos que formaron parte del diseño original. Con estas actuaciones, el monumento diseñado por Lorenzo Coullaut Valera e inaugurado en 1911 vuelve a mostrarse con un aspecto muy parecido al que conocieron los sevillanos de la época.





En el grupo escultórico principal se ha recuperado el carcaj de la figura del amor herido, el Eros que yace tumbado a los pies del poeta levantando su mano hacia él. Además, se han hecho dos bancos de piedra que imitan a los originales y que están situados frente al monumento, eliminándose los asientos de fundición que durante años han rodeado la Glorieta.




Por último se ha colocado un anaquel, también en piedra, que devuelve a la Glorieta el sentido originario que tuvo todo el Parque de María Luisa a principios del siglo XX, el de ser una gran biblioteca al aire libre. Todos los monumentos diseñados en aquella época (Plaza de España incluida) fueron ideados con anaqueles y bancos para que los sevillanos pudieran consultar los libros allí ubicados aprovechando el entorno natural. Los monumentos de Bécquer, de los Álvarez Quintero, Cervantes, Benito Más y Prat, etc, cuentan todos con anaqueles por este motivo. Esta bucólica y utópica idea duró poco como demuestra que los monumentos más recientes (como el de Luis Montoto o el de Dante) ya no incluyan estantes para libros.




Precisamente muy cerca del monumento a Bécquer se encuentra el dedicado al literato Luis Montoto. El mural cerámico que sirve de fondo a la composición es sin duda una de las composiciones más bellas de cuantas hay en el Parque de María Luisa y muestra un interesante ejemplo del uso de la cerámica más allá del estilo regionalista.




Se trata de una composición diseñada por Luis Gómez Stern, que contó con la colaboración del escultor y ceramista Emilio García Ortiz. El monumento fue inaugurado en 1959 y desde entonces ha tenido que ser reconstruido casi por completo en varias ocasiones debido al vandalismo. La figura principal, por ejemplo, no es la misma que la diseñada por García Ortiz. Las últimas restauraciones se llevaron a cabo en 2002 y 2016, pero desgraciadamente ya empiezan a ser numerosos los destrozos en su bellísimo panel cerámico. El vandalismo, siempre implacable, contra la belleza.




5 comentarios:

Silvid dijo...

Que tal Sergio.
¿El anaquel es el original que, si no me equivoco, se guardaba en el pabellón de Marruecos del 29 o es copia? Miedo me da que hayan puesto el original para que se lo carguen los cafres.
Un afectuoso saludo.

Sergio Harillo dijo...

Hola Silvid, juraría que es una copia, al igual que los bancos. No he ido al Pabellón de Marruecos a ver si sigue allí el original pero lo recuerdo de mayor calidad que el instalado en la Glorieta. Además, si no recuerdo mal, el original no estaba completo, le faltaba la base y en el nuevo no he visto que haya una unión en esa parte inferior de la columna.

¡Saludos!

Manuel Pablo Rodríguez dijo...

Y con los bancos de forja qué habrán hecho?? Porque eran bien bonitos.

Silvid dijo...

Casi que mejor así. Gracias por responderme. Por cierto ¿Qué opinión te merece el hecho de que estén talando todos los eucaliptos gigantescos de la Avenida de Don Pelayo? Pasé ayer por allí y la imagen era dantesca. Es verdad que los eucaliptos tienen mala fama pero esos llevaban ahí muchos años y quieras que no da bastante pena ver esa zona tan "desprovista" ¿Se sabe si se hará igual con todos los eucaliptos del parque? Yo la verdad es que no entiendo el por qué gusta tanto el gore vegetal en esta ciudad. Otro caso que me desagrada bastante (aprovechando ya para desahogarme del todo) es el del solitario pino del muelle de las Delicias, el que han embutido en hormigón para construirle encima un bar de copas cuya obra, por cierto, lleva parada ya unos meses. En fin... Gracias por el blog y mucho ánimo para continuar con él, que aunque a veces parezca que sólo pataleamos este blog tiene mucha visibilidad como demuestra la prensa local con sus menciones (o con sus no menciones pero aprovechando el trabajo que aquí haces). Ladrillo a ladrillo se hace el muro. Un saludo.

Sergio Harillo dijo...

Hola Silvid, precisamente el tema de los árboles es uno de mis principales caballos de batalla tanto en el Blog como en redes sociales. Sinceramente, lo que se está haciendo en el Parque de María Luisa con los árboles más antiguos y de mayores dimensiones me parece un atropello. Dicen que se está actuando siguiendo un criterio, pero después de tantos y tantos años viendo cómo destrozan los árboles sin ton ni son, ha llegado un momento en que dudo mucho del criterio de Parques y Jardines.

Lo del pino del Muelle de las Delicias es otro ejemplo de la dendrofobia que existe en esta ciudad. Es evidente que esa obra se ha hecho para que el árbol termine muriendo y así poder quitarlo. Se podría haber planteado un diseño que respetara el árbol, pero...

Me da mucha pena, la verdad.

¡Gracias por tus palabras!

@ Manuel Pablo: Imagino que los bancos habrán ido al almacén municipal.

¡Saludos!