martes, 31 de mayo de 2011
Galería virtual | Junio | Invierno
La suciedad empieza a hacer mella en los restos de La Florida
lunes, 30 de mayo de 2011
Expo_La intensa levedad

domingo, 29 de mayo de 2011
La dignidad hecha añicos
Cultura en la provincia de Sevilla
sábado, 28 de mayo de 2011
Santa Clara, leyenda de Sevilla
Noches en los Jardines del Alcázar

jueves, 26 de mayo de 2011
Crónicas urbanas: Jardines del Cristina
Zoido apuesta por mejorar la estética del Centro

miércoles, 25 de mayo de 2011
San Telmo abierto
CulturTravel: Plaza del Milenio (Valladolid)

martes, 24 de mayo de 2011
La Colección Carranza ya tiene catálogo
Jardines verticales, una apuesta de futuro

La contaminación y la polución se han convertido en uno de los mayores problemas de las grandes urbes. El ciudadano está sometido a lo largo de su día a día a una serie de partículas nocivas directamente relacionadas con el frenético ritmo de vida de las ciudades en las que el tráfico y las fábricas nos alejan, cada vez más, de un modelo de vida más saludable.
Jardín vertical del Barrio de Delicias. Zaragoza
Por ello se hace estrictamente necesario dotar a nuestras ciudades de parques, jardines y zonas verdes que contribuyan no sólo a reducir el CO2 y nos otorguen un aire más limpio, sino que permitan que el ciudadano respire tranquilo desconectando del mundanal ruido. Sin embargo, los metros cuadrados libres de que disponen las ciudades son cada vez más reducidos y por lo tanto, las posibilidades de crear nuevas zonas verdes son escasas. La solución surgió hace unos años con la recuperación de los techos verdes, una medida ecológica presente en la arquitectura desde hace siglos pero que ahora ha tomado un nuevo impulso. El paso siguiente fueron los jardines verticales; se trata de aprovechar los muros de los edificios para crear nuevas zonas verdes que fijan el CO2, logran bajar las temperaturas y favorecen la biodiversidad al convertirse en hábitat de determinadas especies de flora y fauna.
Jardín vertical de la Ludoteca municipal. Málaga
Para conocer mejor cómo funcionan este tipo de espacios, Cultura de Sevilla se ha puesto en contacto con Terapia Urbana, la única empresa sevillana de base tecnológica que centra su trabajo en el desarrollo de jardines verticales.

Terapia Urbana nace como empresa hace apenas un año, como evolución de un proyecto de investigación de la Universidad de Sevilla. Su experiencia piloto se encuentra en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica (ETSIA) en cuyo vestíbulo se halla desde 2006 un jardín vertical piloto donde se observa el comportamiento de las plantas, sus necesidades y su aportación a la mejora del entorno, todo ello monitorizado mediante un software de control remoto ideado por la empresa Idener, con la que Terapia Urbana colabora para lograr un óptimo funcionamiento de los jardines verticales.

Terapia Urbana apuesta por la Naturación urbana como instrumento de la Arquitectura sostenible para mejorar la calidad ambiental y la eficiencia energética en la edificación, o lo que es lo mismo, devolver a la naturaleza su lugar original. ¿Y cómo se consigue? Por medio de dos tipos de jardines, el jardín vertical pasivo y el activo, una creación de última generación patentada por Terapia Urbana. El primer caso consiste en instalar una estructura adosada al edificio que sirve de base en la que instalar las plantas. El jardín vertical activo, además, permite la libre circulación del aire por dentro de la estructura que sostiene el jardín lo que contribuye a reducir la temperatura exterior; el aire caliente pasa por el filtro del jardín, evaporándose gracias a las plantas y refrescando el ambiente gracias a su capacidad de biofiltración, actuando como un depurador de contaminantes orgánicos volátiles.
Jardín vertical instalado por Terapia Urbana en la ETSIA
Las plantas se introducen en una malla formada por fibras inorgánicas, la tierra es secundaria ya que la planta desarrolla sus raíces a través de este soporte. El jardín está completamente monitorizado por lo que en todo momento se controlan las sales y el PH del depósito de agua, distribuyéndose en el riego los nutrientes necesarios para permitir su desarrollo.

Esquema de funcionamiento de un jardín vertical activo
Los beneficios de los jardines verticales son innumerables: mejoran la calidad del aire, producen oxígeno, aumentan la calidad estética del entorno donde se construyen, fijan los gases de efecto invernadero, reducen el efecto isla de calor… unos beneficios y ventajas que justifican a largo plazo el coste de instalación. La arquitectura sostenible supone un coste extra, pero a la larga, las ciudades tendrán que asumir este tipo de instalaciones como algo natural y cotidiano si quieren ofrecer una buena calidad de vida y poder seguir siendo habitables. El futuro de la edificación pasa por la sostenibilidad y éste es sólo un primer paso. Además, desde Terapia Urbana afirman que este tipo de jardines no afectan en absoluto a la estructura del edificio ya que se instala una cámara protectora que impide que la humedad o el crecimiento de las plantas cause daño alguno al muro que le sirve de apoyo.
Jardín vertical Caixaforum Madrid
Madrid fue la ciudad española pionera en la creación de un jardín vertical junto a su Caixaforum. El proyecto, inaugurado en 2007, fue diseñado por el botánico francés Patrick Blanc y tiene una superficie de 460 metros cuadrados. En él se instalaron hasta 15.000 plantas de 250 especies diferentes. Actualmente se ha convertido en todo un referente visual que complementa la intervención llevada a cabo por Herzog & De Meuron en la antigua central eléctrica reformada como centro cultural. A Madrid le siguieron Zaragoza con su Jardín vertical en el barrio de Las Delicias, que aporta la novedad de que se puede pasear por varias pasarelas que recorren sus 14 metros de altura, y más recientemente Barcelona y Málaga. La capital catalana está inmersa en un ambicioso proyecto de regeneración urbana que afecta a las medianeras de algunos edificios, espacios degradados que están siendo intervenidos para mejorar la estética de la ciudad. En una de esas medianeras ha sido instalado un jardín vertical. El caso de Málaga es diferente ya que el jardín vertical forma parte de la nueva Ludoteca municipal, en la plaza del Pericón.
En Sevilla lo más parecido que tenemos es el techo verde de la antigua estación del telecabina, que ahora alberga las instalaciones de Lipasam. Sin embargo, no consta que haya en proyecto la construcción de ningún jardín vertical exterior. Nuestra ciudad, por su ubicación, padece los efectos de las altas temperaturas durante gran parte del año, por ello es urgente y necesario que se empiecen a tomar medidas para mitigar no sólo el calor, sino mejorar la calidad del aire. Los jardines verticales son una buena y eficaz solución, aunque no la única, las ciudades deben empezar a pensar en verde aplicando medidas que mitiguen su excesivo desgaste de la naturaleza.
Quiero agradecer la colaboración de Fernando Hidalgo, miembro de Terapia Urbana, en la elaboración de este reportaje.






