Páginas

lunes, 28 de noviembre de 2016

El Alcázar plantea modificar su acceso principal

Catedral y Archivo de Indias desde las murallas del Alcázar


Ante la masiva llegada de turistas a la ciudad atraídos principalmente por sus dos grandes monumentos, el Alcázar y la Catedral, la presión sobre la Plaza del Triunfo, nexo de unión entre ambos edificios, es cada vez mayor. Las colas para acceder a uno y otro se vuelven kilométricas, llegando a cruzarse en alguna ocasión, impidiendo el paso y dando una imagen bastante negativa.

Frente a este problema desde el Patronato del Alcázar y el Ayuntamiento de Sevilla se ha planteado modificar el acceso principal al palacio real para mejorar el recibimiento de los visitantes. A día de hoy existe un anteproyecto realizado por el arquitecto Francisco Reina, que lleva varios años trabajando en cómo solucionar el problema y una serie de estudios arqueológicos capitaneados por Miguel Ángel Tabales para aportar una solución lo más respetuosa posible con el edificio.


El Patronato del Alcázar ha celebrado durante las últimas semanas una serie de visitas para dar a conocer la problemática actual y las soluciones planteadas. El encargado de poner las cartas sobre la mesa no es otro que Miguel Ángel Tabales, arqueólogo del recinto y uno de los profesionales que mejor conocen la evolución del monumento. Tabales lo deja claro desde el principio: "lo que les voy a contar no deja de ser un anteproyecto que deberá pasar el dictamen de la Comisión de Patrimonio y de la Unesco, no hay nada firmado y todo lo que se haga deberá contar con el consenso unánime de los miembros del Patronato". El arqueólogo es consciente de que algunas de las medidas planteadas serán muy polémicas, pero entiende que primaría por encima de todo el bien general y el máximo respeto a la esencia histórica del monumento.

Fachada del Palacio de Pedro I (siglo XIV)



Fue Pedro I, a mediados del siglo XIV, el que le dio al Alcázar su apariencia actual. Tras la conquista de la ciudad en 1248 la antigua Alcazaba musulmana pasó a ser residencia real y Pedro I, cien años después, llevó a cabo una ambiciosa reforma que consistió en derribar gran parte del recinto islámico para construir su nuevo palacio. El acceso al mismo se haría por la Puerta del León, que formaría un eje visual con la nueva fachada del Palacio que da al patio de la Montería. Tenemos así una sucesión de dos patios separados por un muro que se asentaba sobre la muralla islámica primitiva. Sobre este muro se construye una torre a modo de baldaquino en el que el rey impartía Justicia. El actual Patio del León se convierte así en un espacio semipúblico que comunica el exterior del recinto amurallado con la residencia palatina privada. Los dos vanos que se pueden ver hoy en día en este muro serían en su momento hornacinas y fueron abiertos a principios del siglo XX para facilitar el acceso.

Muro construido por Pedro I con los vanos abiertos por Talavera y Heredia en 1937

Restos del arrranque de la torre donde se ubicaba el baldaquino de Pedro I en el siglo XIV


Pasan los años, el Alcázar va creciendo en proporciones y en 1609 el arquitecto Vermondo Resta plantea una auténtica revolución al construir el apeadero y fijar el acceso al edificio por el Patio de Banderas. Se rompe así una tradición de siglos en la que la entrada  principal había estado en la zona de la Puerta del León, que ahora queda como un espacio residual donde años después, en 1626, se construye un gran teatro conocido como Corral de la Montería. Este magnífico edificio de madera tuvo un desarrollo arquitectónico espectacular, llegando a alcanzar los 18 metros de altura, pero su vida fue muy corta al quedar reducido a cenizas durante un incendio en 1691.

Recreación del Corral de la Montería. Grupo de Investigación Teatro del Siglo de Oro

Recreación del interior del Corral de la Montería. Grupo de Investigación Teatro del Siglo de Oro

Tras el incendio, del que aún quedan restos en los muros del Patio del León, esta zona del palacio se fue colmatando de edificios auxiliares y pequeñas casas que se adosaron a los muros. No será hasta 1937 cuando Talavera y Heredia plantee un proyecto de recuperación del entorno para devolver a la Puerta del León su uso original como acceso principal. Talavera elimina las casas adosadas a los muros, construye el actual jardín, se derriba la muralla islámica, se abren los vanos en el muro de Pedro I y se le da a la entrada la apariencia actual, con una serie de edificios costumbristas de muros encalados, cancelas, buganvillas y arquerías.

Construcciones de Talavera sobre edificaciones anteriores


Sirva este rápido recorrido por el espacio para conocer mejor lo que se plantea ahora. La solución aportada por el arquitecto Francisco Reina pasa por eliminar las construcciones actuales por donde se lleva a cabo el control de acceso. Este derribo permitiría poner en valor la puerta original, la muralla y las dos torres que la flanquean, pudiéndose plantear incluso la restitución por medio de anastilosis de la apariencia que tuvo la puerta en el siglo XIV con su tejaroz de madera interior. El proyecto también plantea la eliminación del jardín de Talavera y Heredia, dando lugar a una enorme espacio de 3.000 metros cuadrados que tendría un carácter público. De este modo la Puerta del León estaría abierta en horario de visita para que cualquiera pudiera acceder al Patio del León, que contaría con un pavimento nuevo. Las obras en este espacio, que conservarían los dos grandes árboles existentes, permitirían mejorar el sistema de evacuación de aguas del edificio, que actualmente se vierten a pozos negros que hay que vaciar con asiduidad al no estar conectado a la red de alcantarillado de la ciudad.

Jardines de Talavera y Heredia


El nuevo espacio público serviría para evitar la aglomeración de visitantes en la calle, dignificaría la entrada principal al monumento y recuperaría el sentido que le dio Pedro I en el siglo XIV. Una vez dentro, el control de accesos se haría por la conocida como Casa del Militar, un edificio que queda a mano derecha del muro de Montería donde actualmente existe una exposición de abanicos.

Tabales insistió una y otra vez en que este proyecto está muy pensado pero al mismo tiempo abierto a todo tipo de sugerencias. También incidió en que si la Comisión de Patrimonio, los miembros del Patronato o la Unesco se pronuncian en contra del mismo, no se realizará. Sin embargo también quiso dejar claro que es la mejor de las opciones ante la problemática actual.

Interior de la Puerta del León agobiada por las construcciones posteriores


Tras escuchar las explicaciones de Miguel Ángel Tabales (hay que agradecer la transparencia del Patronato del Alcázar en este tema organizando visitas públicas) me surgen algunas dudas con respecto al proyecto planteado. Si bien es cierto que las colas en la puerta del Alcázar dan mala imagen, con escenas dantescas como ver a los turistas a pleno sol en julio y agosto con más de cuarenta grados, no me queda claro que la solución planteada suponga un gran cambio. Creando una gran plaza interior trasladaríamos las colas del exterior de la muralla al interior del recinto, pero seguiríamos teniendo el mismo problema al estar limitado el acceso al recinto a 700 personas por hora. Ayer uno de los miembros del grupo planteó esta misma duda diciendo que el sol es el mismo fuera que dentro, a lo que el arqueólogo respondió que habría que estudiar alguna solución para dar sombra. 

Edificio de acceso diseñado por Talavera y Heredia sobre otro del siglo XVIII-XIX

Catas realizadas en el interior de las arquerías que han constatado que son del siglo XX

Muro interior de la Puerta del León con las jambas, paramento y elementos del siglo XIV ocultos por el edificio actual


Lo segundo que no entiendo es la eliminación del jardín "porque es muy reciente". Si lo diseñó Talavera, estamos hablando de una disposición que tiene ochenta años, por lo que siendo reciente, tiene su historia. Si bien es cierto que en el siglo XIV no existía este jardín, no lo es menos que durante trecientos años la entrada se realizó por el apeadero por lo que si apelamos a "lo histórico" el mismo peso tendría plantear volver a poner la entrada al recinto por el Patio de Banderas. No podemos obviar que el jardín cumple un cometido de reducción de temperatura, si lo eliminamos y hacemos una plaza dura, los visitantes del Alcázar tendrán que esperar en un entorno magnífico, pero al sol y sin la amortiguación térmica de los jardines, por lo que la sensación de calor sería aun mayor.

Por otro lado, no termino de entender que las construcciones de Talavera, que se asientan sobre otras de finales del XVIII y principios del XIX no tengan valor. Un monumento es fruto de su evolución a lo largo de los siglos y esa apariencia costumbrista no es más que el resultado del imaginario de principios del siglo XX en Sevilla, el mismo que motivó la reforma urbanística del barrio de Santa Cruz u originó el Regionalismo. Nos podrá parecer más o menos monumental, pero responde a los criterios estéticos y arquitectónicos de una época. El edificio lo hemos heredado tal cual, no sé hasta qué punto debemos eliminar aquello que nos choca para devolverle una hipotética imagen medieval.

Patio de la Casa del Militar, propuesta de nuevo acceso al Alcázar

Estancia que acogería el acceso al Alcázar. En el muro de la derecha se abrirían vanos hoy cegados que dan a la Casa de Contratación


Tampoco me queda claro que el acceso por la Casa del Militar sea una gran solución. Si bien la sala es mucho más amplia que la recepción actual, sigue siendo pequeña para recibir a un millón y medio de visitantes anuales. Las colas se seguirían formando, sólo que en el Patio del León, y encima sin jardín.

Patio del León desde la muralla. Todo este espacio formaría una gran plaza de acceso


Por último, el abrir el Patio del León al público ocasionaría un problema colateral, ¿qué hacemos con los arcos de la muralla? ¿Los cerramos con cancelas para evitar el acceso libre al Alcázar? ¿Colocamos vallas y personal de Seguridad en cada vano? ¿Y qué pasa con la Sala de la Justicia que se quedaría fuera del recorrido monumental? ¿Se cierra a la visita? ¿O se habilita el acceso por el Patio del Yeso entregando este pequeño espacio al Turismo a pesar de su delicado estado de conservación? Quizá estas últimas preguntas sean las de menor enjundia, pero me asaltaron durante la visita realizada.

Construcciones adosadas a la Puerta del León que serían demolidas


Con la información ofrecida durante la visita, la solución planteada me genera muchas dudas. La presión que vive el Alcázar a día de hoy es fruto de una gestión del turismo en nuestra ciudad que prima determinados elementos por encima de otros. El turismo de masas que llega a Sevilla visita la Catedral, el Alcázar y el barrio de Santa Cruz. Quizá la solución pasaría por ampliar el ámbito de la visita dando a conocer otros puntos de interés que contribuyan a reducir la presión sobre determinados edificios, pero claro, un millón y medio de personas pagando su entrada es algo demasiado goloso como para pensar en rebajar la cifra de visitantes. Es un tema complicado, la verdad. Resulta interesante que al menos se planteen soluciones y que se haga de cara a la ciudadanía y no a puerta cerrada, pero hagamos el mejor proyecto para el monumento y no nos dejemos llevar únicamente por el factor turismo, ya que los ciclos turísticos no dejan de ser algo que fluctúa y puede que llevemos a cabo un proyecto que modifique el Alcázar para siempre y que dentro de diez años el ritmo de visitantes descienda considerablemente.

4 comentarios:

Giraldillo dijo...

Pienso lo mismo, no sé si eliminar los jardines es la mejor solución, se traslada el problema de las colas a pleno sol al interior, en lo que sería una nueva plaza dura con solo dos árboles y desapareciendo los setos de mirto. Por otro lado, no estaría mal proponerse acceder al monumento por el Patio de Banderas, ya que allí sí que hay sitio de "refugio" mientras el visitante espera la cola. En fin, a ver qué ocurre con este anteproyecto.

Sergio Sánchez dijo...

Este tipo de proyectos solo se plantean en ciudades que no tienen respeto ni por el patrimonio ni por la historia, parece que no hemos aprendido nada de las destrucciones del pasado.

Ahora pretenden derribar casas, eliminar jardines y cambiar pavimentos porque no son de la época de Pedro I.. entonces vamos a derribar también el apeadero, las construcciones que quedan de la Casa de la Contratación, las casas del Patio Banderas y todo lo que no tenga que ver con esa época.. Vamos a cargarnos también las puertas neogóticas de la Catedral y la escalera dieciochesca del Archivo de Indias...

Estamos hablando de un monumento con muchos siglos de historia, declarado Patrimonio de la Humanidad y por lo tanto cuenta con la máxima protección y pretenden hacer una reforma drástica...

Me hace mucha gracia que el arqueólogo diga que prima por encima de todo el bien general, cuando está claro que la reforma se hace pensando en el turista. Y ¿qué pasa con los sevillanos? ¿Es que nadie nos va a preguntar que opinamos al respecto? Es parte de nuestra historia y cualquiera con un mínimo de sensibilidad estaría en contra de esta reforma.

Espero que la Comisión de Patrimonio y la Unesco estén a la altura y se posicionen en contra de este sinsentido. Hay que buscar una solución que sea más respetuosa con el monumento. Por ejemplo, el proyecto de convertir la escuela infantil que hay en los jardines del Alcázar en el centro de recepción era una mejor opción.

Un saludo.

Isaac Chalmain dijo...

En primer lugar, como tú muy bien has escrito y las leyes internacionales en materia de patrimonio refrendan, un monumento es la suma de una serie de elementos de distintas épocas y agentes que de alguna u otra forma han intervenido en su morfología actual, por lo que antes de eliminar cualquier añadido ha de estudiarse detenidamente su valor.

Segundo, la eliminación del jardín no me convence. Es un espacio histórico y ejerce de magnífica antesala al Palacio sin recurrir a la prentensión ni al minimalismo. A mí una plaza de líneas duras y pureza arquitectónica en su lugar no me gusta en modo alguno ni creo que beneficie en nada al edificio.

En cuanto al acceso propiamente dicho, no estoy en contra de la eliminación de algunos elementos que resten si es en beneficio de una mayor visibilidad de los elementos históricos primitivos. En cualquier caso, el sol es el mismo dentro que fuera -como has pauntado- y las colas no son forzosas. Es decir, si te interesa ver algo haces el esfuerzo y si no quieres tomar el sol te compras una sobrilla o te vas a la bullaguera Mateos Gago -donde ahí el turista tiene silla y trono en detrimento del peatón de a pie y nadie nos quejamos-. El "todo por el turismo" no me vale. Me vale el "todo por el monumento", porque el turismo va y viene pero el edificio es un documento patrimonial e histórico insustituible y cualquier intervención puede resultar fatal o irreversible en el peor de los casos.

Que la Sala de la Justicia se quedase fuera del recorrido sería una pena, pero mayor sería congestionar el delicado y frágil Patio del Yeso con la caterva de turistas cámara al hombro. ¡El colmo!

Sigo pensando que esto merece una reflexión profunda que vaya más allá de los meros intereses turísticos y consensuada por más personas expertas -parece que en Sevilla todos los planes sobre algo son unipersonales-. Por último, ¿por qué en lugar de tanto tejemaneje en el Alcázar no se preocupan nuestras autoridades de desviar tales aglomeraciones hacia el vasto patrimonio con que cuenta nuestra ciudad? ¿Es qué no se nos ocurre nada? Si tanto les interesa el turismo, creen rutas, abran conventos, inmuebles o palacios muchos de los cuales están bajo llave administrativa y claramente restringidos en sus accesos. Claro que no, es mucho mejor dar sombra a los pobres turistas de la cola que ofrecer planes alternativos. Desde luego que nuestra cutrez salta a la vista. Sólo hay que echar una ojeada a ciudades próximas, las que con mucho menos patrimonio histórico del que cuenta esta ciudad están a la vanguardia turística y cultural. ¿Han pensado por qué?

Sergio Harillo dijo...

Gracias por vuestros comentarios, creo que el debate en temas patrimoniales siempre es enriquecedor :)