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jueves, 18 de mayo de 2017

Mucho que decir sobre nuestros museos



Hoy se celebra el Día Internacional de los Museos, una fecha en la que museos de todo el mundo proponen una agenda especial para acercar sus colecciones al gran público. Cada año el Consejo Internacional de Museos (ICOM) escoge un lema que sirva como base para el desarrollo de dichas actividades y el de esta edición no podía ser más sugerente: 'Museos e historias controvertidas: decir lo indecible en museos'.





Con motivo del Día de los Museos lancé ayer una pregunta en Facebook y Twitter para conocer la opinión de la gente en torno a la escasa relevancia que se le da a este día en nuestra ciudad. Hubo respuestas para todos los gustos, desde aquellos que consideran que en Sevilla se podrían hacer mucho mejor las cosas en este aspecto hasta aquellos que piensan que la programación está a la altura de las circunstancias. Si bien es cierto que la mayoría de los museos sevillanos organizan actividades a lo largo del día de hoy o este fin de semana (a excepción de los museos municipales donde no hay programación especial alguna) lo cierto es que no dejan de ser actividades normales y lógicas dentro del funcionamiento de cualquier museo. Que un museo organice visitas guiadas a su colección o a una exposición temporal no debería ser la excepción, sino lo normal. Lo mismo ocurre con las conferencias, talleres y demás actividades previstas para estos días. Por supuesto el lema de este año no aparece por ninguna parte y, al menos que yo sepa, no se ha programado ninguna actividad que invite al visitante a reflexionar sobre 'historias controvertidas'. Por poner sólo un ejemplo de actividad específica para este día se podría citar la campaña 'Póngase incómodo' del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. A eso me refiero con hacer algo especial, a hacer algo que se salga de lo normal.

Se podrían decir muchas cosas sobre nuestros museos pero hoy me voy a centrar en uno de ellos, al que más cariño le tengo y el que más desvelos me produce. El pasado 31 de diciembre se cumplía el setenta y cinco aniversario de la cesión de Pabellón de Bellas Artes de la Plaza de América al Estado para albergar allí la sede permanente del Museo Arqueológico. Un 25 de mayo de 1946 abría por primera vez sus puertas y el paso de los años no ha hecho más que acrecentar los problemas de un edificio que necesita urgentemente una profunda reforma. Con el objetivo de remover conciencias e informar sobre la situación del Museo lanzamos hoy, en una fecha tan importante para los museos, un proyecto de web en el que hemos estado trabajando de forma altruista varias personas en las últimas semanas. 

ReforMASE nace con la vocación de concentrar en un espacio web toda la información de actualidad del Museo Arqueológico de Sevilla. Irene Villén, Santiago Prado, Fran Domínguez y un servidor hemos puesto cada uno nuestro granito de arena para que este espacio sirva de punto de encuentro para aquellas personas interesadas en frenar el deterioro del Museo Arqueológico. Es una pequeña aportación que hacemos desde el cariño y desde el convencimiento de que la sociedad debe implicarse con sus espacios culturales. La puerta está abierta a todo aquel que quiera colaborar de la forma que estime oportuna, ojalá éste sea el primer paso para que la ciudadanía empiece a tomar conciencia de sus museos y, quién sabe, lo mismo en un futuro la programación del Día de los Museos es tan amplia que se convierte en un verdadero reclamo cultural en nuestra ciudad.

2 comentarios:

Juan Trevilla dijo...

Hola Sergio!
Te sigo desde hace ya unos cuantos años y me encanta tu blog. Respecto a este tema hay mucho que decir, desde luego no sólo es un problema a nivel Local sino un concepto malentendido y malevolucionado de España. En otros países, como UK, los museos están llenos de actividades dónde el visitante puede interactuar con la historia, el arte y la naturaleza dependiendo de la temática del museo; desde acciones tan sencillas como tener en cada sección del museo de historia, por ejemplo, un baúl con disfraces que representan el tipo de ropa que llevaban los romanos, faraones, nobleza... y otros artilugios hasta exposiciones de alto interés cultural: cómo el entendimiento de la exclavitud en los años del Imperio Romano.
La verdad que yo vivía en una ciudad del Sur Oeste de Inglaterra, mucho más pequeña que Sevilla, pero tenía un museo. Ese museo estaba siempre lleno de gente y, sobretodo, de niños. Pues el museo tenía una especie de gymkana escondida en el propio museo; la verdad que era muy interesante. Y ya ves, no tenía casi nada, pero lo que tenía lo explotaba.

Me da pena ver lo solos que están los museos de la Plaza de América, el estado de los edificios, el desaprovechamiento de sus espacios que bien podrían ser lugares de uso multicultural...

Y, bueno, tan sólo comentar eso que estoy de acuerdo contigo y espero, ansioso, tu proxima entrega.

Un saludo,


Juan

Sergio Harillo dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Juan. Como bien dices, los museos sevillanos (no me arriesgo a decir nacionales porque hay de todo, el ejemplo del Museo de Almería debería servirnos como inspiración) siguen encerrados en sí mismos y les falta el abrirse a la ciudadanía, ser más transparentes. Sin embargo creo que precisamente hay cierto interés en que todo siga exactamente igual.

¡Un saludo!