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lunes, 22 de mayo de 2017

Me sincero con vosotros

Aquellos que sigáis con regularidad este Blog habréis notado que algo pasa. Si bien antes había una publicación diaria, ahora pasan los días sin que publique absolutamente nada. Creo que os debo una explicación y creo que a mí me vendrá bien expresar por escrito lo que está pasando.

El pasado mes de noviembre 'Cultura de Sevilla' cumplía nueve años. En todo este tiempo el Blog no ha parado de crecer en visitas, en seguidores, en temas, pero algo pasó a principios de este año que marcó un antes y un después. De repente perdí la ilusión por escribir y no me apetecía seguir retratando el día a día de la ciudad. Al principio lo achaqué al trabajo, pero ya había estado trabajando antes y eso nunca había afectado al blog. Simplemente estaba agotado y decepcionado. En nueve años ha habido períodos en los que he escrito más o menos, pero siempre tenía ideas nuevas que plasmar y ganas de continuar. Hasta ahora. ¿Qué ha pasado? Le he dado muchas vueltas y he llegado a la conclusión de que no ha sido una única cosa, sino un cúmulo de acontecimientos que me impiden llevar el ritmo que he llevado hasta ahora. De hecho llevo varios meses en los que escribo las entradas y se quedan en la bandeja de borradores porque una vez escritas no me apetece publicarlas.

Siempre he escrito con una intención clara, dar un punto de vista diferente y ofrecer una alternativa a lo oficial, pero cuando ves que pasan los años y todo sigue igual, que no sirve para nada lo que estás haciendo y que incluso hay quien te señala por pensar diferente, entras en una espiral de decepción de la que es difícil escapar. Os pondré un ejemplo, el tema de las podas. Llevo años denunciando que en Sevilla se está dañando innecesariamente al arbolado con podas agresivas y de nada ha servido. Es más, hasta me han llamado la atención por denunciar determinadas cosas cuando sé, porque he hablado con expertos en la materia, que estamos haciendo mal las cosas. Luego se caen los árboles y la gente sigue pidiendo más y más podas, cuando el problema radica precisamente en las podas. Lo dices una vez y otra y no sirve para nada. Denuncias una vez y otra la situación de los museos y no sirve para nada. Y así gota a gota el vaso se derrama y pierdes la ilusión.

Además está el tema de estar a la altura de lo que esperan de ti. Siempre he escrito porque quería pero llegó un momento en el que escribía más para los demás que para mí. Cuando uno se sienta delante del ordenador a escribir en un blog nunca es consciente de todo lo que hay más allá de esa pantalla. El problema viene cuando todo ese mundo que hay más allá (seguidores, likes, retuits...) empieza a convertirse en una obsesión. Empiezas a estudiar las estadísticas, a ver qué temas comparte más la gente, cuántos 'me gusta' tiene una entrada, a preguntarte por qué otras no tienen tanto éxito. Y sin darte cuenta lo que hacías con ilusión se convierte en una obsesión. El miedo a publicar contenido que no interese a nadie o el simple hecho de querer contentar a todo el mundo produce un cortocircuito que, de la noche a la mañana, te hace quedarte en blanco.

Cuando me di cuenta de todo esto lo hablé con otras personas que también se dedican a escribir y me aconsejaron que me tomara un descanso. En mi cabeza incluso me planteé dejarlo todo y cerrar una etapa pero esperé. Seguí esperando. Y la cosa no mejoró. Las últimas entradas habréis visto que son mucho más personales, que hablo más en primera persona y sobre temas que realmente han captado mi interés, sin estar tan pendiente de lo que los demás esperen de mí. ¿Han bajado las visitas? Irremediablemente. ¿Me siento más cómodo con el Blog? Al menos publico lo que me apetece publicar y no lo que creo que os podría gustar. Soy más yo ahora que hace unos meses.

Han pasado ya varios meses desde que decidí rebajar el ritmo y si bien he aclarado mis ideas, sigo sin saber cómo enfocar el blog a partir de ahora. ¿Significa esto que voy a dejar de escribir? No lo sé, depende de lo que me apetezca en cada momento. Ahora mismo no puedo deciros más porque realmente no sé más. Pero quería que lo supierais, porque sé que hay gente que me sigue desde hace años, porque hay personas que me han preguntado si me pasaba algo. No sé cuál será el próximo paso, desde luego quiero seguir ligado al mundo de la cultura pero necesitaba un descanso de tanta confrontación, de ver cómo te miran mal porque has publicado determinadas cosas o directamente te ignoran personas que antes te saludaban alegremente.

Espero haber sabido expresar lo que siento ahora mismo. O al menos las ideas que sí tengo claras. Gracias por estar ahí y leerme.

22 comentarios:

Cayetano Martínez Rodríguez dijo...

Dicen los psicólogos que, hagas lo que hagas, de todas las personas que te concoen o te siguen en una actividad que emprendes, al 33% le gustará, al otro 33% no le gustará y al restante 33% le dará igual, así que, como seguidor tuyo (desde la óptica que no todo lo que decimos nos puede gustar o interesar), alabo que hayas hecho ese saneamiento mental de escribir sobre lo que te interesa y diciendo lo que opinas, más en esta sociedad en la que la masa y el criterio deben ir unificados (por otro lado, nada nuevo en la Historia).

Hay un precio que pagar por ser uno mismo, lo dice la canción..si lo aceptas serás más feliz y los que te seguimos hace años creo que lo tenemos asumido...la lucha contra el Poder sordo es otro tema, pero la conciencia y la opinión libre es nuestro pedacito de esfuerzo por lograr un mundo mejor. No te rindas y sigue...pero a tu aire. Te queremos así.

David López Víllora dijo...

Visito tu blog después de mucho tiempo siguiéndolo por el rss y sólo para decirte que comprendo la situación en la que te encuentras.

Me daría pena que este medio que tantas cosas me ha descubierto, cerrase pero me parece normal que después de tanto tiempo argumentando y proponiendo, te acabes cansando; sólo quisiera apuntar 2 cosas:
- No creo que lo que puedas aspirar a cambiar sea el comportamiento de las instituciones,sin embargo, creo que lo bueno de esto es haber despertado el interés por la ciudad en todos aquellos que usamos sus calles, parques y equipamientos culturales, a veces sin reflexionar sobre lo que estamos viendo. En mi caso, además, me sirve como punto de partida de conversaciones muy interesantes con mi pareja, arquitecta, que se sorprende de que conozca algunos temas que no suelen tratarse en ninguno de esos medios locales que teníamos la desgracia de sufrir, hasta que pasaron a ser irrelevantes excepto en los bares a la hora del desayuno.

- Por otra parte ¿Has pensado en aligerar un poco los contenidos? A lo mejor teniendo las redes sociales como principal vía de comunicación por su inmediatez, dejando el blog sólo para aquellos contenidos más extensos o con mayor carga gráfica.

Saludos y ánimo.

Carlos dijo...

Hola Sergio.

Soy sevillano viviendo en Madrid desde hace 2 años, y no por eso he dejado de leer tus posts (desde hace mucho tiempo) para estar al día de diversas cuestiones en nuestra ciudad que no se cuenta en los medios de comunicación tradicionales.

Soy consciente del esfuerzo que conlleva hacer un blog como este, por eso siempre he agradecido cada una de tus publicaciones sin tener en cuenta la frecuencia con que lo hagas. Este es tu blog, y puedes hacer con él lo que te dé la gana. Creo que lo mejor es llevarlo como te sientas a gusto, y que te lea quien quiera, sin obsesiones.

También he pensado siempre que tus esfuerzos por mejorar nuestra ciudad apenas darían sus frutos, ya que quienes tienen que coger la sartén por el mango son los políticos. Habría que meterse en política para cambiar las cosas desde dentro, o servirse de plataformas u organizaciones que hagan ruido mediático para meter presión. Si te animas, podrías ser el "Rubén Sánchez" de los sevillanos. ;)

Nunca escribo comentarios ni publico nada en redes sociales, soy "observador", pero esta vez creo que mereces palabras de ánimo y agradecimiento, decidas lo que decidas.

Un saludo y mucho ánimo de mi parte.
Carlos.

Arroz con Mejjillones dijo...

Que produce agotamiento el publicar, posiblemente,pero, sinceramente creo que deberias continuar con tu labor ya que es importante para algunas personas, no es el número de visitas lo que a uno debe mover el continuar una labor, especialmente la que tú realizas,que a personas de otros lugares nos permiten conocer Sevilla desde una optica diferente quizás más útil que la oficialista. En fin, tú decides, el blog es el hijo que has alumbrado y como todos los hijos tienen sus momentos en los que te producen euforía y en otros en los que te agotan y te dejan sin ánimos para cualquier otra cosa.

Guillermo Daza dijo...

A pesar que en cierta forma comparto y estoy de acuerdo con lo que dices, me gustaría transmitirte mi apoyo y que muchos valoramos tu dedicación y trabajo en el que para mi es el mejor blog sobre arte, cultura y urbanismo en nuestra ciudad.
A veces tus opiniones y las del conjunto de los lectores ayudan a enriquecer e incluso a modificar las propias, y además como ya te he dicho en otras ocasiones tus monográficos son más que interesantes y algunos sobre temas prácticamente inéditos o poco investigados .
Me entristece bastante la idea que Cultura de Sevilla dejara de existir, y me gustaría mucho que siguieses deleitando con tu trabajo pero decidas lo que decidas, mi incondicional apoyo .
Un cordial saludo.

Juan Trevilla dijo...

Sergio,


Pues como gran atleta y comunicador de Cultura que eres, te mereces un descanso. Aunque entristece ver como hasta con entusiastas como tú puede la ineptitud de la Admin Pública. Espero que vuelvas pronto, recuperado y con mas ganas de todo lo que nos has dado en estos años. Un saludo! Mucho ánimo y no te rindas!

Juan

el pasado de sevilla dijo...

Todos los que escribimos un blog hemos pasado por el mismo punto que tu y hemos tenido las mismas sensaciones.

Para, darle al pause, y desconecta por completo, yo lo hice dos años. De pronto la ilusión vuelve con mas fuerza que nunca, has madurado y comprendes que este es tu joby y tu proyecto, no una obligación. No importan los números, solo la calidad de tus lectores y aunque solo no cambies las cosas, eres inspiración para otros lectores y escritores, por lo que a donde no llegas tu, si puede llegar tu idea y al final producirse ese cambio.

Es mi experiencia personal y mi consejo, espero que te ayude en tu decisión.

Un abrazo

La Gallina en el Diván dijo...

El fin de escribir en un blog no puede ser el de cambiar las instituciones. Ojalá fuera así de fácil. Ni las denuncias ni las movilizaciones. Pero tú labor de todos estos años sí sirve y mucho. Has dado a conocer muchos temas que pasan desapercibidos, nos ayudas a mirar la ciudad de otra forma, a ser más conscientes. Eso no es cualquier cosa, es un gran trabajo y lo haces muy bien. Pero tú decides si quieres seguir haciéndolo o no. También tiene que aportarte algo a ti. Un abrazo

María Rubio dijo...

Hola Sergio,
Eres muy valiente por sincerarte ante un público que en ocasiones puede ser desconocido. Si necesitas parar, hazlo; luego retomarás con más fuerza, o no, pero al menos habrás tenido ese tiempo para reflexionar hacia dónde quieres que vaya el blog.
Yo estoy ahora en Cádiz y te sigo leyendo con más ganas todavía que cuando estaba en Sevilla. Eres mi ventanita a casa.
Olvida las estadísticas, los retuits, los post compartidos.... escribe lo que tú quieras y como tú quieras. Está claro que enemigos siempre vas a tener en esta Sevilla nuestra (ya lo han dicho en un comentario anterior) porque denuncias lo que va mal en la ciudad, y a nadie le gusta que le digan lo que hace mal (y menos aquí, tú lo sabes bien).
Mucho ánimo y sigue siendo tú.
Besitos,
María

Gabriel Maestre dijo...

Mucho ánimo, Sergio, y para cuando lo necesitas para volver cuando quieras... Las semillaa están plantadas...

Gabriel Maestre dijo...

Me pregunto si no podríamos descargar 'el peso' de unos solos hombros alentando un(os) blog(s) cultural(es) alternativo(s) sobre Sevilla, llevado(s) por varios miembros simultáneamente. O relevándose.

Sevilla Legendaria dijo...

Desde nuestra humilde página queremos darte todo nuestro apoyo y comprensión en unos momentos como éstos. Sabemos lo complicado que es llevar "tó pa'lante" y además, como bien dices, todo lo que hay detrás de un blog, ni que decir ya si son 2. En fin, mucho ánimo y ya sabes que siempre habrá alguien disconforme hagas lo que hagas, así que disfruta que tu propia satisfacción es lo que siempre queda. Un saludo.

Trilogías dijo...

Entiendo cada una de tus dudas, decepciones y anhelos. Si me permites otro consejo más, no te preocupes de quien te lee, tan solo haz lo que te apetezca, no necesitas enfocar nada, se enfocará sola, sea cual sea tu decisión y sino, tampoco pasa nada.
A mí me ha gustado leerte cada entrada y ver que hay alguien que piensa como yo en tantos y tantos temas, algo difícil de encontrar en estos tiempos. Pero solo saberlo me produce una inmesa alegría.
Para todo y más ya sabes por donde estamos, aunque solo sea darte ánimos.
Un abrazo

Manuman dijo...

Yo seguiré leyéndote si sigues publicando. Pero es verdad que el escritor tiene que tener un motor interno, no depender de que lo lean. El que escribe lo hace por necesidad.

Mi recomendación es que leas más este tiempo que no escribes o si estás leyendo, que pruebes con otras lecturas. Para poder escribir antes hay que leer mucho.

Un saludo.

Ana dijo...

Hola,

para empezar, gracias por sincerarte con todos los que estamos detrás de las pantallas. Me parece un paso valiente y por ello te lo agradezco.

He de decirte que entiendo perfectamente las motivaciones por las que llevabas el blog y que precisamente ellas sean las que te hayan hecho perder fuelle para continuarlo. Desde el plano más "artístico", el de la escritura y la expresión de uno mismo, todos pasamos por rachas más o menos largas en las que perdemos el interés, simplemente porque las ganas de crear oscilan irremediablemente. Para eso lo mejor que puedes hacer es desconectar por completo o llevar el ritmo que más te apetezca, haciendo un esfuerzo por no contabilizar los likes o seguidores que se interesan. Ahora bien, desde el punto de vista de la queja, la denuncia, las ganas de cambiar las cosas a mejor... lo mismo te digo, todos pasamos por esas crisis, sea cual sea el tema por el que se lucha. Hay días en los que te levantas con ganas de darlo todo, pero después todo empieza a torcerse porque ves que la gente no cambia, que todos van a lo suyo, que lo que uno dice da igual. ¡Pero eso es un error! Uno nunca debe dejar de señalar lo que está mal porque es nuestro deber como ser humano con ciertos valores. Lo que hay que aprender es a saber lidiar con la frustración infinita al no ver que generamos el cambio que creemos que debería suceder.

No he venido aquí a soltar tonterías, sólo a decirte que lo que sientes es normal, que comprendemos (al menos los que aquí te escribimos) y que si necesitas un descanso, te lo tomes sin reparos, que todos necesitamos vacaciones.

Me encanta tu blog, tus ideas y tu perspectiva, y desde Alemania me ayuda a tener más cerca mi ciudad.

Un saludo.

Fernando Hugo Rodrigo Blanco dijo...

Creo que le pasa a cualquiera con un blog, y creo que sucede más cuando se ha tocado techo con el grupo de gente que se reúne en torno a él. En todo caso, sabemos que Sevilla no es una ciudad muy autocrítica y que incluso aquellos que sí parecían tener algo nuevo que arguir al final se han dejado absorber por el PSOE. Tu blog es importante por esto. Por salirse del discurso oficial. Pero la vida no es escribir para ayudar a una ciudad, que, yo diría, no desea ser ayudada. Ánimo. Escribe cuando puedas y te apetezca. Seguiremos leyendo

Sofía Serra Giraldez dijo...

Hola, creo que sabes que mis blogs son bastante diferentes al tuyo, pero te prometo que he pasado por lo mismo que tú, también va para nueve años que lo llevo adelante. Desde mi experiencia solo puedo decirte que hagas exactamente lo que te pida el cuerpo, y el alma, claro :), no pienses en "finalidad" para lo que haces, yo intento cambiar el mundo, jeje; tú, Sevilla, que es lo mismo.
Sé fiel a ti mismo y no pienses en nadie más que en ti (a estos niveles).
Un abrazo, colega.

Oudeis dijo...

Saludos, Sergio y familia de lectores del blog:

Como ya dije una vez aquí, en una época de bombardeo informativo ("infoxicación"), se agradece, más que nunca, la calidad y la coherencia, sobre la cantidad o la dependencia de opiniones, aclamaciones o condenas ajenas.

Soy partidario de auto-analizarse, estudiar los "desde dónde" hacemos lo que hacemos, decidir el siguiente paso e ir adelante.

Gracias por tu labor y sinceridad y apoyo la defensa de Gracián sobre la bondad de lo parco.

@anablascolopez dijo...

Gracias, siempre, decidas lo que decidas. Haz lo que te apetezca, aunque te echemos de menos <3

Gretka dijo...

A los valientes nunca les ponen las cosas fáciles. Tómate el tiempo que necesites, cambia de receta, o haz lo que creas conveniente, pero que el espíritu que te lleva a escribir este blog no te lo quiten nunca. Un abrazo lleno de admiración, de una sevillana que, fuera de su tierra, gracias a tus palabras se mantiene un poco más conectada a ella

Guillermo C dijo...

Lo que te pasa es normal, no te asustes. Ocurre en todas las facetas de la vida: amorosa, aficiones, objetivos, familiares, etc, etc.

Pero ya verás como te quedará esa espinita con ganas de escribir, y eso no se puede quitar. Solo escribe lo que te apetezca y no fuerces la maquinaria.

Aprovecho: enhorabuena por este blog!

Isaac Chalmain dijo...

"El día trece de julio
yo me tropecé contigo.

Las campanas de mi frente,
amargas de bronce antiguo,
dieron al viento tu nombre
en repique de delirio [...]".

Rafael de León.

Estimado Sergio, hace tiempo que no escribo, aunque te leo. Desde que conocí este espacio, he sentido una gran admiración hacia ti y la labor que realizas. A veces he coincidido con tus puntos de vista, otras he confrontado mi opinión con la expuesta, pero siempre he valorado tus aportaciones y el debate "a posteriori" tan enriquecedor.

Cierto es que un día... dejé de participar y comentar tus entradas. Quizá un detalle insignificante me hizo ocultarme tras la barrera del anonimato. Ahora, leyéndote, me he sentido culpable por mi actitud, mi silencio.

Sin lugar a dudas, como muchas veces he escrito y no omito ni una sola, realizas una labor encomiable, culta y sensible. Quizá adjetivos que no casan con estos tiempos. No quiero extenderme, pero sí decirte que ojalá sigas defendiendo allá donde te encuentres la cultura con el tesón, la sabiduría y la sensibilidad que siempre -y generosamente- nos has mostrado.

Alegra pensar que aún hoy... queda gente como tú.

Mi sombrero a tus pies.

Un fuerte abrazo.