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lunes, 17 de octubre de 2016

Sevilla oculta: Palacio para José Parladé y Heredia


La Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX previa a los fastos de la Exposición Iberoamericana es un período sumamente interesante que ha pasado bastante desapercibido. La llegada de los Duques de Montpensier a mediados del XIX pareció despertar cierto movimiento en una ciudad que había caído en un profundo letargo tras la pérdida del comercio con América y el traslado de la Casa de Contratación de Indias a Cádiz en 1717.


La construcción de una serie de edificios públicos y palacios privados en estos años testimonia que Sevilla estaba empezando a prepararse para lo que pudiera traer el siglo XX. Hoy os quiero hablar de un edificio por el que muchos habréis pasado en multitud de ocasiones pero que pasa bastante desapercibido en el patrimonio local. Se trata del palacete que el arquitecto Jacobo Gali Lassaletta construye en 1905 para José Parladé y Heredia, hoy sede de la Cámara de Comercio en la Plaza de la Contratación.


El edificio, de gran sobriedad en sus fachadas, es una obra más que representativa dentro del catálogo que nos legó este arquitecto en la Sevilla de entre siglos. A Lassaletta se deben edificios tan conocidos como el Palacio Yanduri, en Puerta de Jerez, el Palacio para el Conde de Colombí, en la Calle Cardenal Cisneros, o el edificio que ocupó el Bazar Victoria, hoy sede de la Fundación Cajasol. 

Intervención contemporánea en el edificio


La sencillez exterior, rota únicamente por los jarrones con dragones que decoran el pretil de la azotea, se convierte en una refinada elegancia una vez entramos en el edificio. Diseñado en torno a un patio principal, la arquitectura nos habla de un gusto por el eclecticismo muy sobrio pero de gran elegancia. Arcos de medio punto, barandillas metálicas, pinturas murales, colores pastel y una bella escalera con zócalo pétreo dan una imagen de clasicismo que recuerda a los palacetes que construía la burguesía y la aristocracia en Madrid por estos mismos años.

Toldo pintado por Guillermo Pérez Villalta en el patio principal


El palacete fue remodelado entre 1979 y 1982 según proyecto de los arquitectos Antonio González Cordón, Antonio Cabrera y José María Lerdo de Tejada. La intervención consistió en adaptar el edificio a oficinas, conservando únicamente algunas partes del mismo y ejecutando un proyecto que parece atravesar la zona central para dejar al aire las entrañas del palacio introduciendo la arquitectura contemporánea deconstruyendo lo original. En la web de González Cordón se apostilla que la "dudosa cualidad arquitectónica" motivó esta intervención. Personalmente, si bien considero interesante el proyecto estéticamente, tengo que reconocer que soy partidario más de conservar lo heredado a realizar experimentos arquitectónicos. Una intervención así puede quedar muy bien en un edificio que se encuentre en ruinas o en muy mal estado de conservación, pero si no es el caso, prefiero una consolidación más fidedigna a lo original. Aún así, el edificio conserva ese aire ecléctico decimonónico que en Sevilla supuso un paréntesis entre la arquitectura barroca que se extiende hasta bien entrado el siglo XVIII y la recuperación del color y las artes tradicionales que supuso el Regionalismo.

Escalera principal del edificio

2 comentarios:

Guillermo Daza dijo...

Muy interesante, la verdad es que conocía poco sobre este edificio. Por cierto Sergio, sabes si el toldo de Guillermo Pérez Villalta está expuesto de forma permanente? se puede visitar?

Sergio Harillo dijo...

Efectivamente, Guillermo, el toldo de Pérez Villalta está expuesto siempre. Además fue restaurado hace poco y si no recuerdo mal, se expuso en el CAAC. En cuanto a la entrada al edificio, yo siempre que he entrado ha sido con motivo de alguna exposición, no sé si se puede entrar libremente en cualquier momento. Es cuestión de probar :)

¡Un saludo!