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lunes, 19 de septiembre de 2016

Murillo 'is in the air'

Inmaculada de Murillo. Nelson-Atkins Museum of Art, Kansas City.


Bartolomé Esteban Murillo nació en los últimos días de 1617 siendo bautizado en la Parroquia de la Magdalena el 1 de enero de 1618. El año que viene se cumplen, por tanto, cuatrocientos años del nacimiento de una de las figuras clave de la escuela sevillana y de la pintura barroca europea. El pasado viernes se dieron a conocer algunas pinceladas de un "proyecto de ciudad" que "está aún abierto" a que en los meses venideros se vayan sumando nuevas actividades a las ya planteadas por el Comité Científico encargado de la conmemoración.


Los actos comenzarán el próximo 8 de noviembre cuando la Fundación Focus Abengoa inaugure la que está llamada a ser la gran exposición del año en Sevilla. 'Velázquez. Murillo. Sevilla' indagará, bajo el comisariado de Gabriele Finaldi, director de la National Gallery de Londres, en la relación entre dos de los grandes artistas sevillanos del Barroco. A través de 19 obras llegadas desde diferentes puntos del mundo (la nómina de museos que prestan obras es espectacular) el visitante podrá contemplar, frente a frente, obras de la misma temática pero interpretadas por dos mentalidades completamente diferentes. Así podremos comparar las Santa Justa y Rufina de Murillo que atesora el Meadows Museum de Dallas con la Santa Rufina de Velázquez que dio inicio al Centro Diego Velázquez. También se podrá ver el San Pedro Penitente de Murillo de la Colección Focus junto al lienzo de la misma temática pintado por Velázquez y que se conserva en el Fondo Cultural Villar Mir. Son sólo algunas de las piezas que se podrán ver en Sevilla hasta el 28 de febrero de 2017. La muestra ya cuenta con presencia en las redes sociales por lo que es fácil estar informado de lo que acontecerá en el Hospital de los Venerables en apenas dos meses.

San Pedro Penitente de Murillo. Colección Focus Abengoa


La de Focus será la primera de hasta seis grandes exposiciones que acogerá la ciudad de Sevilla entre noviembre de 2016 y enero de 2019. El Museo de Bellas Artes acogerá dos exposiciones, una de gran importancia histórica por recuperar el ciclo pictórico que Murillo diseñó para el convento de los Capuchinos y otra titulada 'Murillo. IV Centenario'. La primera tendrá lugar entre diciembre de 2017 y abril de 2018, mientras que la segunda se inaugurará en octubre de 2018 y estará en el Museo hasta enero de 2019. Las otras tres exposiciones serán 'Murillo y su estela en Sevilla', comisariada por Benito Navarrete, que recalará en el Espacio Santa Clara entre diciembre de 2017 y abril de 2018, 'La modernidad de Murillo', un proyecto de Pedro G. Romero y Luis Martínez Montiel, que ocupará el Espacio Turina entre abril y septiembre de 2018 (por fin una exposición en verano en Sevilla) y 'Murillo y las arquitecturas efímeras', comisariada por Alfredo Morales y Alberto Oliver.

Sin duda uno de los aspectos más interesantes de la celebración del Año Murillo es, con permiso del Turismo y las exenciones fiscales, la recuperación del Patrimonio. El Museo de Bellas Artes ya trabaja desde hace meses en la restauración de los veinticuatro lienzos de Murillo que posee la pinacoteca para que luzcan espléndidos durante el Centenario. Además se está encargando de la restauración del cuadro 'El Jubileo de la Porciúncula' que presidió el retablo mayor del convento de los Capuchinos y que en el siglo XIX salió de Sevilla para recalar en el Museo Wallraf-Richartz de Colonia. El museo alemán ha cedido el lienzo por diez años a cambio de su restauración y del préstamo de alguna pieza de la colección del Bellas Artes sevillano. El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico se encargará de restaurar las dos grandes obras de Murillo que se conservan en el Hospital de la Caridad, 'Moisés haciendo brotar agua de la roca de Horeb' y 'La multiplicación de los panes y los peces'. La restauración de estos dos cuadros se suma a la recuperación, por medio de copias, de los cuadros robados por los franceses durante la invasión napoleónica, una actuación que permitió hace unos años devolver el sentido iconográfico al templo de San Jorge. 

Casa de Murillo en el Barrio de Santa Cruz


La cesión por parte de la Junta de Andalucía de la Casa de Murillo al Ayuntamiento durante los actos conmemorativos es otra gran noticia, si bien no queda claro si esta cesión se ceñirá únicamente al período de los festejos o será permanente, lo que motivaría la creación de un centro de estudio en torno al pintor. La Casa de Murillo debe ser, por motivos evidentes, el epicentro de la programación cultural diseñada para 2017 y 2018, pero no debe quedarse en una oficina temporal, sino que debería ser el germen de un proyecto de futuro que contribuya al estudio y difusión de la obra de Murillo y que podría servir de contrapunto al cercano Centro Diego Velázquez. ¿Os imagináis dos centros de carácter internacional especializados en la difusión de nuestra pintura barroca con sede en Sevilla? 

Aún es pronto para conocer la agenda completa de los actos conmemorativos del IV Centenario de Murillo, pero el profesor Benito Navarrete ya trabaja en la celebración de un simposio sobre la figura del pintor y a nadie se le escapa que sería el momento ideal para poner en valor el patrimonio murillesco que hay en Sevilla, es decir, todos aquellos edificios que tuvieron algo que ver con el pintor, ya sea porque trabajó en ellos o porque tuvo algún tipo de relación con los mismos. Sin ir más lejos, el Archivo de Indias fue sede de la Academia de Bellas Artes que fundó Murillo junto con Valdés Leal y Herrera el Joven.

Más allá de conseguir que el Estado declare o no el acontecimiento como Excepcional o que los turistas lleguen en masa a nuestra ciudad, el Centenario de Murillo debería servir para lo más esencial, poner en valor su figura y aprovechar su relevancia para remover culturalmente la ciudad. Quizá nos estamos dejando llevar en exceso por las conmemoraciones (Murillo, XXV Aniversario de la Expo'92 y V Centenario de la Primera Circunnavegación a la Tierra), pero son una buena oportunidad para plantear algo diferente. No nos quedemos en el Turismo, vayamos un poco más allá y aprovechemos estos actos para relanzar la economía sevillana y renovar nuestro tejido cultural, social y económico.

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