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sábado, 9 de julio de 2016

El Centro de Atención al Visitante de Marqués de Contadero abrirá en 2017



La remodelación del Paseo Marqués de Contadero es una obra que lleva sobre la mesa desde el mandato de Monteseirín, cuando ya se planteó convertir los bajos del Paseo Colón en un espacio de referencia para que el visitante pudiera plantear su visita de una forma completamente diferente a como se hace hoy en día en las oficinas de Turismo. Los plazos se fueron dilatando y fue ya en el mandato de Zoido cuando arrancaron las obras, que se han prolongado, por problemas económicos y de licitaciones, hasta el mandato actual de Espadas. Tres alcaldes y un mismo proyecto: convertir el Paseo Marqués de Contadero en la puerta de acceso de los turistas a la ciudad.





El proyecto se divide en tres grandes espacios, uno central, que es el que está más avanzado, donde se ubicarán las oficinas del Consorcio de Turismo y donde se recibirá al visitante y los dos de los extremos, aún pendientes de adjudicación y que previsiblemente albergarán un espacio gastronómico y otro dedicado al Flamenco. En total, ocho mil metros cuadrados de intervención en una de las zonas más sensibles de la ciudad.




La visita de ayer sirvió para conocer en profundidad cómo será el centro de recepción de visitantes, un espacio basado en las nueva tecnologías donde el turista podrá recorrer hasta tres ámbitos: un lugar de recepción y bienvenida con sistemas interactivos al servicio del visitante, que podrá planificar su visita y obtener toda la información necesaria para hacer su estancia en la ciudad más cómoda y agradable; un segundo espacio con una gran maqueta de Sevilla de 150 metros cuadrados en la que el visitante podrá interactuar a través de pantallas y tablets para organizar su recorrido y conocer los principales monumentos de la ciudad y una última zona donde se divulgará, por medio de grandes pantallas con audiovisuales, la oferta cultural de la ciudad con especial atención a los eventos temporales (Bienal de Flamenco, Semana Santa, festivales, exposiciones...). El diseño de estos espacios busca en todo momento sorprender al visitante ofreciendo una imagen contemporánea y, sobre todo, tecnológica. El Centro está pensando para acoger unos 125 visitantes de manera simultánea por lo que se podrían alcanzar las 3.000 visitas al día. El objetivo es que desde aquí cualquier turista pueda organizar su estancia en la ciudad, planificando una ruta, conociendo su oferta cultural o comprando entradas para el teatro. Un servicio integral a disposición del recién llegado.




La intención del Ayuntamiento es que el Centro pueda abrir sus puertas en 2017, quizás coincidiendo con las fiestas primaverales. La inversión total del proyecto supera los cuatro millones mientras que nada más que el Centro de Recepción se llevará un millón de euros. Los otros dos módulos se dejarán en bruto una vez culminen las actuales obras para que sean las empresas adjudicatarias quienes los adapten a sus necesidades. La intervención dará una imagen radicalmente diferente a esta zona de la ciudad, caracterizada hasta hace unos meses por un zócalo pétreo y un paseo superior a distinto nivel del Paseo Colón. El nuevo diseño elimina por completo cualquier referencia clasicista y toda la vegetación existente para apostar por nuevos materiales (hormigón, acero, cristal) buscando una imagen más contemporánea y una mayor transparencia y luminosidad a los espacios interiores. Para facilitar la comunicación entre el Paseo Colón y el paseo inferior se han construido dos rampas helicoidales que sirven de separación entre el Centro de Visitantes y los dos espacios anexos.




Para Antonio Muñoz, delegado de Turismo, este proyecto marcará un antes y un después en la forma de atender al visitante. Sin duda la recepción del turista en Sevilla necesitaba un salto cualitativo puesto que las oficinas de turismo actuales adolecen de muchísimas carencias, pero, ¿era necesario un macro proyecto de estas características? Desde que se presentó la idea de remodelar el Paseo Marqués de Contadero me surgieron muchísimas dudas sobre un proyecto que expulsa al ciudadano para entregar el espacio al Turismo. Durante la presentación se han hecho afirmaciones con las que no estoy nada de acuerdo. Para empezar, me ha sorprendido que se diga que el Paseo Marqués de Contadero era un lugar "desaprovechado" cuando más bien era todo lo contrario, tenía muchísima vida gracias a la gente que por él paseaba, montaba en bicicleta o salía a correr, por no hablar de las entidades que ocupaban los bajos del Paseo. Dicha afirmación refleja un total desconocimiento de la realidad social de la ciudad del mismo modo que cuando se afirma que el Paseo Juan Carlos I necesita elementos que lo dotan de vida. Ya tiene muchísima vida, el problema es que está completamente destrozado. Para que algo sea utilizado por la ciudadanía no hace falta poner bares, veladores y terrazas veraniegas, lo que hay que ofrecer es un lugar cómodo y atractivo para el uso y disfrute ciudadano. En Marqués de Contadero todo eso ha desaparecido para crear un espacio turístico en "uno de los espacios más privilegiados de la ciudad". ¿Por qué los espacios privilegiados deben estar al servicio del Turismo y no del ciudadano? También se ha vendido como "una fuente de creación de empleo" el espacio gastronómico que se va a instalar. No estoy muy de acuerdo con un modelo de ciudad que expulsa al ciudadano de un espacio para ocuparlo con espacios turísticos y gastronómicos, de hecho el proyecto incluía (no se ha vuelto a hacer referencia a ello) la eliminación del carril bici en el Paseo, quizás para poder colocar las correspondientes zonas de veladores. 




Tal vez para el Ayuntamiento nuestra máxima aspiración sea conseguir más y más turistas, pero quizás las miras deberían ser algo más ambiciosas. El Paseo Colón ya está muy saturado de establecimientos hosteleros precisamente por la falta de mesura que padecemos en esta ciudad (o todo o nada, no hay termino medio) y el Paseo Marqués de Contadero era el oasis para poder disfrutar de un agradable paseo imposible de realizar en el nivel superior por la cantidad de veladores que hay. Ahora parece que tampoco va a ser posible recorrer libremente el nivel inferior. Este proyecto siempre me pareció innecesario, pero ahora más que nunca le veo demasiados puntos negativos. El delegado de Turismo aludía durante la visita a Barcelona, precisamente una ciudad que está teniendo un gravísimo problema con el turismo, con una parte de la ciudadanía reacia a seguir sintiéndose ajena en su propia ciudad. El turismo, si no es sostenible, es causa de problemas y tensiones. Está muy bien que se mejore la atención al visitante, es algo que debería haberse hecho hace años, pero no insistamos en convertir Sevilla en un parque temático donde el ciudadano no tendrá más opción que ser figurante de un espectáculo del que poco beneficio obtiene.


5 comentarios:

Juan Luis Gavala dijo...

Esta ciudad está condenada a la economía "fastfood", fácilmente destructible y pobre a la larga, si solo apuesta por este tipo de desarrollo. :-/

Fabio dijo...

Hola! Me podrías responder a lo siguiente: ¿Quién propuso esto, quién lo abrobó a quién se le adjudicó? Gracias.

Gabriel Maestre dijo...

Perdón que suela dar la lata con mis críticas, pero además de las del artículo, que suscribo en buena medida, ¿no se hace hoy en día mejor difusión e información en internet que gastándose un pastizal en unas súper oficinas de información? Saludos

Sergio Harillo dijo...

Hola Fabio. El proyecto se planteó en el último mandato de Monteseirín en la alcaldía y era un proyecto del Plan Turístico de Sevilla en el que participan Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Sevilla a través del Consorcio de Turismo. Hubo cambio de gobierno y el proyecto quedó parado hasta el último año del mandato de Zoido, cuando se sacó a licitación y se adjudicó. Hubo un nuevo cambio de Gobierno y ahora es cuando se están llevando a cabo las obras. Por medio ha habido problemas económicos puesto que se adjudicó por un precio demasiado bajo y la empresa alegó que no podía continuar con las obras si no se aumentaba el presupuesto, cosa que se hizo para poder terminar la obra.

En cuanto a los comentarios de Gabriel y Juan Luis, pues sólo deciros que estoy completamente de acuerdo. Este proyecto tiene ya diez años, y evidentemente la forma de viajar y de acceder a la información ha cambiado radicalmente en este tiempo. Este centro nace ya antiguo precisamente por la lentitud con la que se desarrollan los proyectos en esta ciudad. Hay que ofrecer un servicio de calidad al visitante, sí, pero hoy en día no hace falta gastarse 4 millones y pico de euros en un espacio así, la gente encuentra la información en Internet.

¡Saludos!

Sergio Sánchez dijo...

¿Qué tipo de ciudad estamos construyendo? Una ciudad llena de bares y veladores, una ciudad que no respeta su patrimonio ni las zonas verdes, una ciudad que se preocupa más por los turistas que por los sevillanos...

Definitivamente Sevilla ha perdido el norte, a Sevilla le están saliendo granos por todas
partes, Sevilla se nos va. Desgraciadamente hace tiempo que se abrió la veda y en Sevilla se puede hacer cualquier cosa sin importar el lugar. Estamos en una nueva época de destrucción. ¿No hemos aprendido nada de lo que pasó en los años 60 y 70?

¿Cómo es posible que se permita algo así en una zona tan sensible? No tienen sensibilidad, no tienen respeto por nada. El antiguo paseo no era muy antiguo pero era respetuoso con el entorno, tenía encanto y lo único que necesitaba era mantenimiento. Este nuevo paseo es agresivo.

En fin... proyectos como este nuevo paseo o edificios como el de la calle Santander y otros muchos que han permitido en la zona norte del centro histórico, confirman que Sevilla está siguiendo el camino de la autodestrucción, la destrucción de la belleza. El buen gusto y la calidad han muerto. Sevilla está herida de muerte, está perdiendo todo el encanto que tenía. Es muy triste todo esto. Estamos perdiendo Sevilla y los sevillanos no estamos haciendo nada. Adiós Sevilla.