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martes, 8 de marzo de 2016

Cristina Iglesias y la fuerza de la materia

'Celosía' en Fundación Madariaga Sevilla. Imagen de F. Madariaga


Descubrí por primera vez a Cristina Iglesias (San Sebastián, 1956) allá por el año 2006 cuando la Fundación Valentín de Madariaga inauguraba su nueva sede en el Pabellón de Estados Unidos de 1929. En su colección permanente destaca, por su rotundidad y personalidad, una pieza de esta escultora que forma parte de su pléyade de 'Celosías' repartidas por el mundo entero. Se trata de un cubo de grandes dimensiones realizado con piezas de madera recubiertas con resina y polvo de cobre que le dan ese aspecto metálico. A la pieza se le podrían dar tantos significados como espectadores se enfrenten a ella, pudiéndola relacionar con las celosías típicas del mundo islámico o con los cercanos balcones del Pabellón de Perú. El ver sin ser visto, pero en este caso al revés, ya que estamos fuera y nos cuesta ver lo que hay (o no hay) dentro del cubo. 



'Habitación Vegetal XV (Doble Paisaje)', Fundación Godia Barcelona


Diez años después la casualidad ha querido que en ARCO me encontrase con otra pieza de la misma escultora, su 'Pabellón suspendido' realizado para el stand del periódico El País. El efecto que provocó esta pieza en mí fue similar al que han provocado todas y cada una de las piezas de esta artista que me he ido encontrando en estos diez años, ya fuera en la Fundación Godia de Barcelona, en las puertas del Museo del Prado o en la 'Habitación Vegetal III' que atesora el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y que actualmente se puede ver en una de las antiguas capillas del monasterio. La pieza instalada en ARCO repetía la fórmula que Iglesias ha tratado a lo largo de toda su trayectoria, la de una escultura transitable, que se puede recorrer, tocar, sentir, que te agobia por el material con la que está hecha pero que al mismo tiempo te deja respirar gracias a las celosías. La pieza era tan mágica que conseguía aislarte y que te sintieras solo en un espacio por el que fluían miles de personas a menos de dos metros de ti. Sólo los grandes artistas consiguen ese efecto, ese diálogo entre la pieza y el espectador en el que lo superfluo desaparece para llevarte a una relación íntima con la obra.

Pabellón supendido. Arco 2016, stand El País


Cristina Iglesias se ha convertido en una de las artistas más internacionales y reconocidas del panorama artístico español. Su obra es tan reconocible como impactante y por fortuna tenemos la suerte de contar con dos obras suyas en Sevilla. Sirva este pequeño post para celebrar el Día Internacional de la Mujer, un día más en el calendario para todas esas mujeres que se levantan cada día y tienen que luchar para que se les reconozca lo mismo que a los hombres. Días como el de hoy son y seguirán siendo necesarios mientras la sociedad siga siendo injusta, mientras siga habiendo niños en el mundo que se mueren de hambre, personas que son discriminadas por el color de su piel o por su sexualidad o gente que se enfrenta a una vida mucho más difícil por el simple hecho de tener una enfermedad rara o ir en silla de ruedas. La empatía es la única herramienta con la que deberíamos salir cada día a la calle para tratar de entender, de ponernos en el lugar de esas personas que lo tienen más difícil precisamente por cómo hemos construido nuestra sociedad. 

Más información sobre la obra de Cristina Iglesias en su web y sobre su biografía en 'Biografías y Vidas'