Páginas

viernes, 23 de octubre de 2015

Hotel Casas del Arenal, la belleza del caserío del siglo XVIII


La calle Castelar es una de las vías más curiosas del centro histórico. La acera de los pares es un conjunto absolutamente magnífico de caserío del siglo XVIII mientras que la acera contraria, por donde en su momento pasaba la muralla, es mucho más reciente, estableciéndose un curioso contraste entre ambas líneas de fachadas. Esta zona de la ciudad fue durante mucho tiempo el callejón de atrás del próspero barrio del Arenal, zona portuaria de la floreciente Sevilla de la Edad Moderna. El conocido como compás de La Laguna estuvo ocupado por la mancebía hasta que en la segunda mitad del XVIII el Marqués de Monterreal, asistente de la ciudad, se propuso recuperar este espacio, reordenando el caserío y trazando nuevas calles, proyecto del que se encargará Prudencio de Molviedro. Será un momento de efervescencia constructiva que dotará de grandes casas a la zona de moda de la ciudad.





El Hotel Casas del Arenal, ubicado en los números 14 y 16, ocupa dos de estos edificios, recientemente restaurados. La obra se ha dilatado durante casi una década debido a la crisis económica y en la última fase de los trabajos dos estudios de arquitectura se han ocupado de adecuar ambos edificios a su nuevo uso hotelero, OTAISA, que se encargó del proyecto y CM4 Arquitectos, que se ha ocupado de la gestión y coordinación del mismo.

Patio principal de una de las casas

Detalle de la decoración del patio

La protección parcial de los edificios (fachada, primera crujía, patios y escalera) ha supuesto todo un reto para los arquitectos encargados de remodelar el edificio que no sólo han respetado la esencia de los mismos, sino que han tenido un gran tacto a la hora de añadir elementos perdidos o distribuir los servicios y habitaciones del hotel. 


Varios patios de menores dimensiones dan luz y ventilación a las casas


Las dos casas, de gran sencillez constructiva, esconden bellos secretos que han sobrevivido al paso del tiempo y a los diferentes usos que han tenido (vivienda, oficinas e incluso industrial) como los canecillos antropomórficos de madera tallada que sostienen las vigas en algunos patios, el motivo palladiano-serliano de uno de los patios secundarios o la preciosista barandilla de hierro forjado de la escalera principal de una de las casas. Aprovechando la distribución de los edificios se ha usado el patio (un muro separa los patios principales de ambas casas) para comunicar el hotel mediante la apertura de puertas que respetan la independencia original de los dos edificios.


Motivo palladiano-serliano en uno de los patios secundarios


Detalle de la forja de la escalera principal 
En la arquitectura del siglo XVIII está una de las esencias del posterior desarrollo regionalista de principios del siglo XX. Cuando Aníbal González, José Espiau o Juan Talavera y Heredia echan la vista atrás para recuperar la esencia de la arquitectura sevillana, es en el caserío popular del siglo XVIII donde encuentran gran parte de la inspiración para reformular la arquitectura sevillana. Por ello la arquitectura de este siglo, con sus paramentos avitolados, su cerámica vidriada, la forja o el cromatismo (blanco, albero, almagra) nos es tan familiar. Y es por eso por lo que no debemos únicamente centrarnos en los grandes edificios a la hora de proteger nuestro patrimonio, sino que también debemos velar por el caserío, aunque carezca de yeserías, pinturas murales o virtuosas florituras.

Mirador en la azotea de los edificios


Segundo patio principal de una de las casas

La intervención en estos edificios es un buen ejemplo de recuperación del patrimonio adaptando nuevos usos y estructura heredada sin que ninguno de los dos aspectos prevalezca por encima del otro. Paseando por el actual hotel es fácil hacerse una idea de cómo fueron estos edificios en su época de mayor esplendor gracias al mimo con el que se ha llevado a cabo la rehabilitación y el respeto mostrado hacia los valores del edificio. Intervenciones como ésta, amables y sin estridencias, no sólo ayudan a poner en valor el patrimonio, sino que son mucho más comprensibles para la ciudadanía.







Información complementaria sobre el proyecto en la web de CM4 Arquitectos (enlace)
Gracias a Javier Verdugo, miembro del estudio, por acompañar a Cultura de Sevilla durante la visita y responder a todas las preguntas. Y gracias al Hotel Casas del Arenal por su amabilidad a la hora de realizar el reportaje.