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domingo, 20 de septiembre de 2015

Corral del Conde, la esencia de la Sevilla del XVIII

Acceso principal al Corral del Conde, con la fachada en obras actualmente

Sin duda uno de los espacios más bellos, evocadores y mágicos de Sevilla es el Corral del Conde, antiguo corral de  vecinos ubicado en la calle Santiago. De origen medieval, su actual morfología data del siglo XVIII debiendo su nombre a uno de sus más conocidos propietarios, el Conde Duque de Olivares.




Entrar en el Corral del Conde es hacerlo en esa otra Sevilla que ha ido desapareciendo a pasos agigantados, la Sevilla que fue una de las grandes capitales europeas durante los siglos XVI y parte del XVII. Declarado Bien de Interés Cultural en 1979, el edificio ha resistido no pocos intentos de 'modernizar' y alterar su estructura para hacerlo más habitable. Sin duda uno de los proyectos más llamativos por su autoría es el encargado al arquitecto italiano Aldo Rossi, que básicamente proponía su demolición interior para reconstruirlo en clave contemporánea, respetando los usos y características de un patio de vecinos pero no su apariencia e historia. Afortunadamente la reforma no se llegó a realizar y el Corral sería felizmente restaurado en los años ochenta, manteniendo su fisonomía y reconvirtiendo las antiguas habitaciones en apartamentos con cocina y baños individuales.


Antiguos lavaderos y pozo del Corral

El edificio ocupa un amplio solar con fachadas a las calles Santiago (donde se encuentra el acceso principal), Ave María y Azafrán. La estructura del edificio es un fiel reflejo de la arquitectura sevillana del medievo y la Edad Moderna cuando toda la vida del mismo se volcaba hacia el interior, ofreciéndose inhóspito hacia el exterior. El abrir las casas a la calle es una moda relativamente reciente que utilizarán las familias adineradas como muestra de su influencia y solvencia económica, como podemos ver en las fachadas de las Casas de los Marqueses de La Algaba o en la propia Casa de Pilatos. Sin embargo, incluso en estos dos ejemplos, con soberbias fachadas, el patio nunca se coloca a eje con la puerta de acceso, sino en un espacio más recogido para preservar la intimidad de la familia. En la arquitectura popular ocurre algo similar, la vida se hace de puertas para afuera (servicios, cocinas, lavadero se ubican fuera de las casas y son de uso común) pero dentro de la intimidad del patio y sin que nada trascienda a la calle. En este caso en concreto el gran patio en forma de L se encuentra ocupado en su parte menor por un volumen de viviendas que nos regala una bellísima perspectiva con las galerías de madera al estilo de los antiguos corrales de comedia.


Conservar esta joya en pleno centro de Sevilla, con su techumbre de tejas a un agua, sus galerías de madera y su bello patio ajardinado es un lujo que nos habla, una vez más, de la importancia de la conservación del patrimonio en su integridad. Como se ha hecho en otros muchos edificios, se podría haber conservado su discreta fachada demoliendo todo el interior y haciendo apartamentos con piscina, pero el alma del edificio, y el de toda la ciudad en realidad, se habría perdido. 



El Corral del Conde es visitable los miércoles a partir de las 10 de la mañana.
Más información aquí

2 comentarios:

Alejandro Tejero Irala dijo...

Buenas, llevamos desde semana santa con la fachada a medio terminar... . Después me gustaría preguntarte, si sabes de que manera se puede denunciar el abandono de una casa, puesto que en la calle santiago número 15, hay una casa enorme, la cual suelta unos olores insoportables por toda la calle Santiago. Sinceramente... no sé como los vecinos mas cercanos no han puesto remedio. Entiendo q dentro habrá animales o algo... .

Gracias, y enhorabuena por tu Blog.

Un saludo.

Sergio Harillo dijo...

Buenos días, Alejandro. Efectivamente parece que ha habido un parón en las obras de la fachada del Corral del Conde y tras haber instalado el nuevo zócalo queda pendiente rematar la obra. Se ha anunciado un otoño bastante lluvioso por lo que espero que lo terminen cuanto antes para evitar filtraciones y humedades.

En cuanto al edificio que comenta del número 15 (muy bonito, por cierto), hace un par de semanas fue la última vez que pasé por allí y vi que estaban haciendo obras en el interior. La herramienta concreta para denunciar lo que comenta la desconozco, pero podría llegarse a la Policía Local y comunicarlo, seguramente allí le podrán dar más información. Otra opción sería llamar a Urbanismo directamente y comentar el problema.

¡Un saludo!