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miércoles, 5 de agosto de 2015

Plan B para el Museo Bellver


Los cambios de Gobierno son siempre un momento de incertidumbre para los proyectos aprobados in extremis por las corporaciones salientes. Uno de los últimos actos organizados por Zoido fue la firma del convenio de cesión de la colección Bellver, que ya pertenece a la ciudad de Sevilla. En aquel acto con claros tintes electorales poco se avanzó sobre el proyecto de exposición de este conjunto de obras conformado por pinturas, esculturas, mobiliario y diferentes piezas suntuarias, tan sólo se apuntó una fecha, diciembre de 2016, y una sede, el Pabellón Real de la Exposición Iberoamericana. La arquitecta Cristina Sánchez estaría trabajando en la recuperación de este emblemático edificio y el presupuesto estimado de la intervención rondaría los 3 millones de euros.


Como ya expusimos en su momento, el Pabellón Real es un edificio insuficiente para albergar una colección y un espacio museístico de estas características. Por su propia morfología, la adaptación de este pequeño edificio se antoja como un reto prácticamente imposible si realmente se quiere apostar por un museo del siglo XXI. Hoy en día, todo espacio museístico que se precie debe contar con una serie de equipamientos como talleres de restauración, depósito, salas para exposiciones temporales, cafetería, tienda, aulas para actividades pedagógicas... unos requisitos que difícilmente cumplirá el Pabellón Real. Apostar por esta sede puede ser un sueño romántico, pero poco práctico.

Fachada de la Casa de la calle Pajaritos

El convenio suscrito por el anterior alcalde obliga al Ayuntamiento a actuar con celeridad si no quiere perder la oportunidad de ampliar el patrimonio de la ciudad con las piezas ofrecidas por Mariano Bellver. Los responsables del ICAS con el nuevo alcalde a la cabeza se enfrentan al difícil reto de plantear un proyecto atractivo, serio, que aporte un nuevo espacio cultural a la ciudad de Sevilla y que al mismo tiempo contente al coleccionista. Frente a la idea de utilizar el Pabellón Real, desde Cultura de Sevilla planteamos otra opción que, si bien puede no resultar tan atractiva al principio, tiene las características necesarias para convertirse en un gran proyecto.  Se trata de la casa palacio de la calle Pajaritos, inmueble municipal que a día de hoy está ocupado por oficinas que podrían ser trasladadas a otros puntos de la ciudad más cómodos tanto para el personal que trabaja en ellas como para el ciudadano que tenga que acudir a solucionar algún trámite. ¿Por qué esta casa frente al Pabellón Real? En primer lugar por el espacio, la casa cuenta con un mayor número de metros cuadrados que podrían servir para ofrecer un proyecto mucho más interesante. Además, juega a su favor la propia historia de la casa. Se trata de un edificio de la segunda mitad del siglo XIX, primera sede del Banco de España en la ciudad, que ofrece un marco propicio para la colección, al corresponder a la misma fecha que la misma. Con la elección de este edificio se podría apostar por un museo que reprodujera el ambiente de una casa de finales del siglo XIX con piezas de esa misma época, otorgándole al museo un atractivo mucho más interesante que la mera exposición en salas contemporáneas.


Se da la circunstancia de que este edificio por dentro es sumamente interesante, conservando elementos característicos de la época como un bello patio con columnas, zócalos de azulejos en las diferentes habitaciones, artesonados de madera e incluso curiosos elementos decorativos como este arco decorado con relieves que se puede ver desde la calle. Convertir la casa de la calle Pajaritos en un museo no saldría precisamente barato, pero sin duda el proyecto podría ser mucho más económico que reconstruir el Pabellón Real entero. Quedaría entonces la cuestión de qué hacer con el Pabellón Real, pero con esta nueva perspectiva se podría plantear un proyecto específico para este edificio que se adaptase a él y que reuniera las condiciones necesarias para ponerlo en valor, sin necesidad de colmatarlo para meter en él un museo que, a todas luces, no cabe. 

3 comentarios:

Sergio Sánchez dijo...

La verdad es que el edificio de la calle pajaritos es idóneo para la colección pero la decisión ya está tomada. No creo que vayan a ponerse a buscar otra sede.

Sergio Harillo dijo...

Lo malo es que por hacer las cosas con prisas tengamos un proyecto que no sea lo suficientemente atractivo. A veces es mejor pararse y pensar. De todos modos, si se hubieran hecho bien las cosas se tendría que haber presentado el proyecto en el pleno municipal y a la opinión pública. A ver cómo queda todo.

¡Un saludo!

Carmen dijo...

De hecho no hay proyecto porque urbanismo nunca adoptó la encomienda que se aprobó en junta de gobierno. Otro proyecto de Zoido vacío y en e limbo. Hoy lo Publica el Diario de Sevilla.