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sábado, 4 de julio de 2015

Paseo del Marqués 'turístico' de Contadero

Nuevo aspecto del Paseo Marqués de Contadero. Imagen del Ayuntamiento de Sevilla
El alcalde Juan Espadas visitó ayer el nuevo centro de atención turística que se está construyendo en el Paseo Marqués de Contadero con una inversión que alcanza los 7 millones de euros. El objetivo de esta intervención es centralizar la recepción de visitantes en un nuevo espacio donde las nuevas tecnologías ofrezcan una visita a la ciudad integral, de modo que el turista pueda desde obtener información sobre la oferta cultural o gastronómica de la ciudad hasta sacar entradas para el teatro o conocer las que para el Ayuntamiento son las principales señas de identidad de Sevilla: el flamenco y la gastronomía.




Nuevo aspecto del Paseo Marqués de Contadero. Imagen del Ayuntamiento de Sevilla

El proyecto de intervención ha sido realizado por los arquitectos Fernando Sánchez Navarrete (arquitecto municipal autor de la Biblioteca Felipe González y que también ha participado en el centro cívico del Monasterio de San Jerónimo), Francisco Barrera Campos y Pedro Vicente Pardo. La obra contempla una remodelación integral del paseo, modificando por completo la imagen clásica que se le dio en los años setenta y que tan buen resultado ha dado. A partir del verano de 2016 la estética de este paseo cambiará por completo, se sustituirán los acabados de piedra y barandillas clásicas por amplias cristaleras y láminas metálicas, las escaleras pasarán a mejor vida y la comunicación entre los distintos niveles se hará a partir de rampas helicoidales en el centro del paseo con el fin de lograr una mayor permeabilidad entre el Paseo Colón y el nivel inferior, desaparecerá el carril bici (sin que haya un proyecto para ubicarlo en otro sitio) y se eliminará la vegetación para darle un aspecto "más diáfano" al paseo. En el interior, además del centro de atención al visitante se ubicarán dos espacios privados, uno dedicado al flamenco y otro a la gastronomía y la artesanía. Los servicios turísticos de la ciudad se centralizarán en este nuevo centro que, en palabras del delegado del ramo, Antonio Muñoz, "marcará un antes y un después en los servicios que se ofrecen al turista". Si bien las intenciones son positivas, habría que remarcar que no se trata tanto de la atención que se ofrece sino de quién la ofrece y cómo lo hace.

Nuevo aspecto del Paseo Marqués de Contadero. Imagen del Ayuntamiento de Sevilla
Para el alcalde, esta obra supone una una reactivación de la obra pública en Sevilla tras un largo trabajo de los técnicos. Espadas evitó en todo momento referirse al hecho de que la obra fuese licitada por su antecesor en el cargo, algo que los populares no han tardado en criticar y tildar de "lamentable" y de "manipulación". Cierto es que la obra se licitó en los últimos días del gobierno de Zoido, pero no lo es menos que la obra lleva en dique seco desde época de Monteseirín, que fue quien la ideó, habiendo dormido en un cajón durante los cuatro años de gobierno popular. Curiosamente, los populares critican ahora algo que hicieron ellos mismos hace cuatro años cuando inauguraron la ampliación de Fibes o los pasos soterrados de Los Arcos y Cardenal Bueno Monreal, obras que heredaron, por no hablar del Mercado del Barranco, otro proyecto ideado por Monteseirín que a su vez inauguró un Mercado de Triana remozado por Soledad Becerril. La historia de inaugurar obras heredadas no es, por tanto, nueva.


Nuevo aspecto del Paseo Marqués de Contadero. Imagen del Ayuntamiento de Sevilla
En cuanto al proyecto en sí habría que enfatizar en varios aspectos. El primero es que para poder llevar a cabo esta reforma han sido expulsados diferentes colectivos ciudadanos y sociales que ocupaban ese mismo espacio, asumiendo la tesis de que los mejores lugares de la ciudad deben entregarse al turismo, "que reporta ingresos", mientras que los usos ciudadanos "pueden estar en cualquier parte". Llevamos años sufriendo la excesiva terciarización del centro histórico, convirtiéndolo en un escaparate turístico en el que los propios sevillanos se sienten cada vez más extraños. La tendencia social ya va por otro camino y las ciudades deben construirse pensando en los que la habitan, regulando el turismo para que no se convierta en un auténtico problema. Precisamente una de las primeras medidas que ha tomado el nuevo Ayuntamiento de Barcelona ha sido una moratoria de establecimientos turísticos para poder desarrollar un plan consensuado que termine con la vulgarización que está viviendo la ciudad condal en los últimos años. El turismo es una fuente de riqueza, no cabe duda, pero no podemos apostar todo al mismo caballo dejando la economía de la ciudad al albur de las oleadas turísticas, un mercado que ya se ha demostrado que es muy volátil. Tampoco podemos dejar de lado el importe de la intervención, siete millones de euros, en una zona de la ciudad que si bien tenía deficiencias, quizás no eran tan prioritarias como otras cuestiones locales. Durante la presentación de ayer se hizo referencia a otras inversiones llevadas a cabo por el Ayuntamiento y la Junta en materia turística y todas ellas han resultado un auténtico fracaso: el Centro de Interpretación de la Exposición Iberoamericana de 1929 en el Costurero de la Reina, actualmente desmantelado, el Castillo de San Jorge, hoy en día completamente abandonado, el Centro de la Cerámica de Triana, sin programación cultural propia y convertido en tablao flamenco o los muelles a lo largo del río, sin uso alguno. Millones de euros invertidos en proyectos que no se han sabido rentabilizar y que cuando se inauguraron también se vendieron como una gran oportunidad y una fuente generadora de empleo. Urge más que nunca sentarse a pensar el modelo de ciudad que queremos. Este proyecto se ha heredado y no habría más remedio que sacarlo adelante, pero ésta no puede seguir siendo la tónica de la ciudad, llevar a cabo proyectos vacíos de contenido que únicamente aprovechan una determinada subvención o fondo europeo. Espadas y su equipo se enfrentan al bellísimo reto de sentar las bases de la nueva Sevilla, en sus manos está el modelo de ciudad del futuro, sería demasiado miope quedarse en inaugurar una oficina turística. Ya hemos tenido cuatro años de ese modelo, hagamos las cosas de otro modo.

Nuevo aspecto del Paseo Marqués de Contadero. Imagen del Ayuntamiento de Sevilla

6 comentarios:

jaime dijo...

Esperemos que finalmente no se haga esto. Qué mentalidad tan cateta tienen nuestros políticos.

Sergio Sánchez dijo...

¿Como han podido permitir que se vaya a hacer esta cagada de proyecto? Se van a cargar el paseo por la cara, le van a quitar todo el encanto que tiene.. Que pena me da, el paseo no es muy antiguo pero es parte de la Sevilla que amo. Cada día perdemos algo y a los politicos no les importa nada cargarse la ciudad. ¿De verdad era necesario hacer este cambio radical a un paseo que solo necesita mantenimiento?

Sergio Harillo dijo...

Personalmente tampoco le veo sentido a este proyecto, por mucho que se quiera vender como un gran proyecto turístico. Sinceramente, creo que había un dinero comprometido y se lo han gastado en lo primero que ha surgido, sin tener muy en cuenta las necesidades de la ciudad. Es cierto que Sevilla necesita una oficina de Turismo en condiciones, pero en absoluto hacía falta gastarse 7 millones de euros en una que, además, no está precisamente céntrica. Las oficinas de turismo se suelen colocar lo más cerca posible de los principales monumentos para favorecer su visibilidad y Marqués de Contadero está bastante escondido por no hablar de que el Paseo Colón actúa como barrera psicológica por la gran cantidad de tráfico que soporta.

Soy de la opinión de que en muchas ocasiones bastaría con un mantenimiento y una mejora puntual de determinadas cosas en lugar de dejar que se degraden hasta el extremo para después tener que invertir millones en su arreglo. Pasa lo mismo con el Paseo Juan Carlos I, para cuando le quieran meter mano va a necesitar una inversión millonaria, y todo por no ir solucionando sus problemas cotidianos.

Un saludo

nini desempleado dijo...

Me parece lamentable que el encanto de este romántico paseo de piedra y vegetación, situado en el corazón de la Sevilla monumental y en un punto tan visible, vaya a ser sustituido por un vulgar engendro de hormigón, acero y cristal. Otro paso de gigante más hacia la vulgarización de una ciudad que pierde su legendaria singularidad a pasos agigantados y sin visos de remedio alguno.

Merveto dijo...

Somos un grupo de compañeros de trabajo relacionado con el mundo de la cultura, estamos indignados con esta reforma tan agresiva de un paseo que tenía su sabor y su encanto y que sólo requería acondicionamientos "los bajos" para convertirse en una zona "moderna" pero sin personalidad ni interés. Era necesaria esta inversión y este destrozo? No hay zonas en Sevilla ( Museo Arqueológico, museo del Necesitamos que nos interpreten la tapa??? Dónde está la comisión de Patrimonio que consiente semejantes desmanes?? Dónde está la información previa a los sevillanos que nos estamos enterando ya casi finalizados los destrozos? Estas decisiones son políticas y nada tienen que ver con lo que quieren los sevillanos, Se han tomado mucho interés en cargarse la ciudad demostrando una inmensa falta de cultura que nos avergüenza e indigna.

el pasado de sevilla dijo...

Seguimos destruyendo Sevilla....

Esto no para, empezamos con la gloriosa y las puertas de Sevilla, pro seguimos con los lamentables 60 y el tardofranquio pero no nos quedamos a gusto y damos más de lo mismo con Monteseirín y sus plazas de granito, Torre pelli, setas ....Zoido y el arboricidio....y ahora este señor, espadas y sus catetadas modernas...


No me imagino estas barrabasadas en Toledo o brujas etc etc...