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jueves, 21 de mayo de 2015

Se abre al público el entorno de la Torre Pelli


El entorno de la Torre Pelli (rebautizada como Torre Sevilla) vuelve a recuperar la movilidad que tuvo hace años tras la apertura, esta misma mañana, de los nuevos viales y acerados que la rodean. A falta de que se inaugure el rascacielos y sus edificios comerciales, ya se puede pasear por los alrededores e ir viendo cómo ha quedado el proyecto arquitectónico de mayor envergadura de cuantos se han llevado a cabo en los últimos años en la ciudad.



Lo primero que nos encontramos es la gran plaza delantera que sirve de acceso al rascacielos y que cuenta con una interesante solería. Si bien se han plantado varias jacarandas delante del edificio y en puntos salteados de la gran plaza, la sensación general es demasiado árida. Se echa en falta un mayor tacto urbanístico en el lugar de encuentro entre la torre y la ciudad, se podrían haber puesto más árboles, fuentes (a no ser que las rejillas sean fuentes), jardines o incluso bancos y algún tipo de escultura monumental. Hasta que crezcan los árboles, pasear por esta zona durante los meses de calor va a ser complicado.


Si seguimos por la calle Inca Garcilaso vemos el primer punto de contacto entre las cubiertas ajardinadas de los edificios podio y la calle. Estos jardines en altura, que serán transitables por el público, se encuentran cerrados hacia la calle con una reja (una más en la muy encerrada Cartuja). El clima poco acompaña y va a hacer falta un importante mantenimiento para que estos techos verdes hagan honor a su nombre.



La alineación de pinos se ha mantenido plantando nuevos ejemplares después de haber retirado ejemplares más antiguos. De nuevo va a ser necesario un mantenimiento adecuado durante todo este verano para garantizar que los árboles salgan adelante en un año en el que el calor se ha presentado muy pronto en la ciudad.


Los accesos al aparcamiento subterráneo ocupan un importante espacio en ambos lados del complejo, si bien en esta calle el tratamiento urbanístico está más logrado al haberse dispuesto zonas ajardinadas que contribuyen a mitigar la sensación de plaza dura. El resultado es, de nuevo, demasiado abrupto para ser un complejo que se ha construido ex professo y que permitía una mejora urbana de mayores proporciones. 


Las obras en el futuro Caixaforum Sevilla ya han comenzado distinguiéndose la zona donde se ubicará el complejo cultural por tener una fachada provisional distinta de la del resto del edificio.



Mucho más agradable es el acceso a la galería comercial desde la nueva calle que une Inca Garcilaso con el Camino de los Descubrimientos. Aunque aún hay vallas en esta zona que impiden ver el interior del complejo, se observa un buen número de árboles que enmarcarán la futura marquesina de acceso al Caixaforum.



Rodeando el complejo por su extremo norte se llega al nuevo Camino de los Descubrimientos, prolongación de la avenida que recorre todo el Parque Tecnológico desde el Hotel Barceló hasta el Pabellón de la Navegación. En este vial se han plantado árboles tanto en la acera de Torre Sevilla como en la mediana que separa ambos sentidos del tráfico. En la acera contraria no se han plantado árboles ya que está planteado construir una gran zona verde que llegue hasta el río. En este gran solar se observan los restos de lo que fue uno de los accesos a la Exposición Universal de 1992 y que bien podría recuperarse como mirador hacia la ciudad.



A lo largo del Camino de los Descubrimientos vemos el segundo de los edificios podio con sus cubiertas verdes.


Esta zona es la que peor resuelta está del complejo. Debido a los accesos al aparcamiento subterráneo el gris es el color que más predomina, con altos muros poco favorecedores que crean una barrera entre la calle y el edificio. Recorrer esta calle da la sensación de estar en la parte trasera de un centro comercial (de hecho recuerda a la zona posterior del Nervión Plaza).



El camino sinuoso por las cubiertas verdes se marca a base de tablones de madera que permitirán, una vez el jardín alcance su máximo apogeo, recorrer ambos edificios entre plantas y árboles de bajo porte.


Una doble hilera de palmeras indica el acceso a la galería comercial interior. De nuevo es bastante evidente la falta de riego por lo que sería necesario incidir en el mantenimiento de las zonas verdes para evitar que más pronto que tarde haya que cambiar varios ejemplares de árboles y palmeras.



Despedimos el reportaje con una vista panorámica de lo que debería ser la gran zona verde de la zona sur de la Cartuja y cuyas obras aún no han empezado. Según se avanzó el año pasado en la presentación del Caixaforum, el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra se encargará del diseño de este espacio que tendrá como objetivo acercar el complejo de Puerto Triana al río, recuperando esta zona ribereña muy degradada. 


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