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lunes, 27 de abril de 2015

Sevilla oculta: La Cartuja Barroca


Seguramente cuando pensamos en el Monasterio de la Cartuja muchos tengan presentes sus chimeneas, su iglesia mudéjar o sus inmensos jardines-huertas, pero pocos recaerán en la importancia del período barroco para este monasterio. Sin lugar a dudas los elementos más conocidos de dicha época son la portada principal, diseñada en la segunda mitad del siglo XVIII por Ambrosio de Figueroa, que también se encargaría de reconstruir la conocida como Capilla de Afuera con su espectacular retablo dedicado a la Virgen de las Cuevas




Gracias a la exposición 'El Presente en el Pasado', inaugurada el pasado 17 de abril dentro de los actos conmemorativos del XXV Aniversario del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, los visitantes podrán disfrutar de una serie de piezas también del siglo XVIII que normalmente están guardadas en los almacenes del Centro. El antiguo coro de la iglesia es una de las piezas centrales de la exposición, reubicado en su lugar original, su factura es de una calidad excepcional. Fue realizado entre 1697 y 1702 por Juan de Valencia y Agustín de Perea y en él están representados diferentes santos y apóstoles que ocupan el respaldo de los sitiales donde se sentaban los monjes cartujos. Columnas salomónicas, relieves, tondos y bellos querubines músicos en el ático harán las delicias de los amantes del arte.



El coro fue desmontado por Charles Pickman a mediados del siglo XIX cuando el monasterio se convirtió en Fábrica de Cerámica siendo ésta la primera vez que se puede contemplar en su lugar original. Un privilegio que nos da una idea de la riqueza artística que llegó a albergar este monasterio extramuros de la ciudad. No podemos olvidar que en su sacristía estaban colgados los tres lienzos de Zurbarán dedicados a los frailes cartujos que hoy decoran una de las salas del Museo de Bellas Artes.



El Coro no es la única pieza antigua que podemos contemplar en esta exposición. Además de un interesante Calvario de Isidro de Villoldo de mediados del XVI, en la primera sala se han enfrentado cuatro piezas de Pedro Duque Cornejo del primer tercio del XVIII con una serie del pintor zaragozano José Manuel Broto realizada con ocasión del IV Centenario de la muerte de San Juan de la Cruz. Precisamente esta capilla de Santa Ana donde se exponen estas piezas fue el lugar donde recibió culto el Cristo de la Clemencia de Martínez Montañés, una de las obras cumbre de su producción y que hoy se encuentra en la Catedral. De nuevo la importancia del período barroco en la Cartuja es evidente. Y el diálogo entre las piezas, increíble.

San Juan Bautista (Pedro Duque Cornejo) junto a 'Mundo' de José Manuel Broto

La calidad de las piezas antiguas expuestas es tal que cuesta comprender que no estén a la vista siempre. Si bien estas obras pertenecen al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, quizás sería interesante que se llegara a un acuerdo con el Museo de Bellas Artes para cederlas y que estuvieran siempre expuestas junto a otras obras coetáneas. De este modo no sólo se pondrían en valor, sino que se constribuiría a completar el discurso museológico del Bellas Artes con piezas de extraordinaria calidad.


Más información sobre el Monasterio de la Cartuja aquí

2 comentarios:

Carlos Jiménez Juan dijo...

Interesantísima la exposición. No entiendo como joyas como estas han podido permanecer ocultas tantos años... El coro es digno de que se coloque en su lugar original de forma permanente.

Carmen dijo...

Yo lo que no entiendo es que antes se podían ver estas obras, y poco a poco las fueron quitando para dejar solo lo contemporáneo. Las ocultaron, ¿acaso no cabían en tan amplio espacio? Si no las quieren allí, que las lleven a un museo. Me parece vergonzoso el criterio del enteradillo de turno, que por creerse más vanguardista, haya desterrado estas obras de arte.