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domingo, 1 de febrero de 2015

Urbanismo da caché a la calle Imagen


La Gerencia de Urbanismo se encuentra actualmente redactando, de nuevo, el Plan Especial de Protección del sector Encarnación después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía cuestionase la legalidad del anterior. Para evitar futuros problemas con la Justicia, el nuevo plan debe dejar bien claro qué está protegido y qué se puede construir. Según lo aparecido en prensa, Urbanismo deja la puerta abierta al empleo de arquitectura contemporánea en el centro histórico, algo lógico por otra parte, pero que en una ciudad como Sevilla no termina de gustar a una buena parte de la población.


Entre las medidas que establecerá el nuevo Plan destaca la protección de la calle Imagen como ejemplo de ensanche y arquitectura racionalista, además de proteger la plaza de la Encarnación como espacio público. Con esta medida se introduce en el Plan Especial una protección que ya estaba incluida en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz redactado por el IAPH. Resulta sorprendente que se cuestione este ensanche por  "ser un ejemplo de la destrucción del patrimonio sevillano" y no se diga lo mismo del ensanche de la calle Laraña y Martín Villa, que forma parte del mismo proyecto pero cuyos edificios son, en su mayoría, de estética regionalista. Si se critica el ensanche, habría que criticar ambos, tanto el de Laraña como el de Imagen, pues en ambos se destruyó patrimonio, solo que en uno se hizo una arquitectura historicista mientras que en la otra se empleó una arquitectura moderna propia de la época. Otra de las medidas que se han cuestionado ha sido la desprotección de la Facultad de Bellas Artes. En realidad el edificio que estaba protegido era el que se derribó en los años setenta, por lo que carece de sentido mantener la protección para un edificio que no tiene valor alguno.


La protección de elementos contemporáneos no debería sorprender tanto ya que es una corriente muy usual en toda Europa. Desde hace años la arquitectura más actual, al igual que el patrimonio industrial, está siendo valorada en su justa medida para evitar su desaparición. Por muy extraño que parezca en Sevilla, la protección del mercado de la Puerta de la Carne, de la Comisaría de la Gavidia o del edificio Cabo Persianas en la Plaza de la Magdalena es algo muy normal en otras ciudades y no por ello se desmerece al resto del patrimonio como algunos han querido hacer ver al comparar estas protecciones con edificios más antiguos de la ciudad.

Quizás la sensación general hacia la calle Imagen variaría sustancialmente si el Ayuntamiento optase por su reurbanización. Imagen podría ser una vía mucho más agradable si se reordenase el tráfico, se plantasen árboles (aquí sí de gran porte), se ampliasen aceras y se colocasen farolas en condiciones. En una segunda fase, si se mejorase la estética de los edificios de la calle (rótulos, cierres, aires acondicionados...) tal vez nos llevaríamos una gran sorpresa y no se vería tan fea una calle que en realidad no lo es tanto.

11 comentarios:

Sergio Sánchez González dijo...

La verdad es que no entiendo la protección de esa calle, y mientras tanto se permite que se carguen casas del XVIII, XIX e incluso del XX. Debería haber una ley más estricta para evitar que sigamos perdiendo el caserío histórico y dejarse de proteger edificios como los de la calle imagen, que puede que tengan valor por ser un ejemplo de arquitectura de su época, pero la mayoría de sevillanos no se siente identificado con ese tipo de edificios, son feos, a muchos nos parece una aberración.

Quizás, si se hubieran construido edificios funcionalistas o racionalistas de poca altura al estilo de la Ciudad Blanca de Tel Aviv, habría quedado una calle más integrada en la ciudad y no sería tan criticada.

Yo para el centro histórico optaría por un tipo de arquitectura que utilizase los materiales tipicos de aquí como el ladrillo visto o fachada encalada, la forja, los azulejos y también yeserías, ¿Por qué no? evidentemente con diseños totalmente actuales y que respeten la altura de la mayoría de las casas del centro. Por ejemplo, un edificio que me encanta y que me parece muy bueno es el de Helvetia de Moneo.

Eso de hacer edificios modernos por que sí, si ton ni son, simplemente porque es lo que toca, me parece un gran error.


Un saludo.

Sergio Harillo dijo...

Por un lado pides leyes más estrictas para proteger el Patrimonio y por el otro dices que no entiendes que se proteja la calle Imagen. Es algo contradictorio.

Apuntas a que se está destruyendo patrimonio del XVIII, XIX y principios del XX, ¿has pensado que el que destruye el interior de una casa regionalista lo hace porque para él no tiene valor alguno de la misma manera que para mucha gente la calle Imagen no tiene valor? Piensa por un momento que se tirase la calle Imagen entera y se hiciera de nuevo, y dentro de 50 años se levantaran voces diciendo que se cometió una barbaridad. Los que tiraron el palacio de los Sánchez Dalp o el Café París (por citar dos ejemplos sangrientos) son los mismos que ahora tirarían la calle Imagen. En aquella época no se le daba valor alguno a la arquitectura historicista de la misma manera que hoy no se le da valor a la arquitectura racionalista. Por eso hay que protegerla.

¡Saludos!

Sergio Sánchez González dijo...

La verdad, si se tirase la calle imagen entera, no creo que dentro de 50 años la gente se llevara las manos a la cabeza por haberla tirado abajo.

Esa calle no gusta a la mayoría de sevillanos desde que se hizo, y seguirá sin gustar. Se cargaron el caserío histórico de esa zona para hacer edificios que podrían estar en cualquier ciudad del mundo. Otros ensanches no son tan criticados porque, aunque también se llevaron el caserío histórico por delante, los nuevos edificios que se hicieron guardaban relación con la tradición sevillana, utilizando el ladrillo visto, cerámica, forja etc..

Lo mismo digo para otros edificios como el corte ingles del duque o la comisaría de la gavidia que si por mí fuera pasarían a mejor vida.

Pero bueno, como no van a tirar la calle imagen, al menos deberían adecentarla porque es una pena como está.

Saludos!

Isaac Chalmain dijo...

Creo que el señor Sánchez ha apuntado un tema significativo y es el de la identificación de un colectivo con su ciudad. Sin lugar a dudas, el tipo de arquitectura racionalista que analizas en el post no define de ningún modo ni a Sevilla ni a sus ciudadanos. Para mí, esta calle sólo es un símbolo parlante de una mala entendida modernidad.

Sergio Harillo dijo...

Entiendo vuestra postura perfectamente, pero sólo intento deciros que en muchas épocas de la historia se ha renegado de lo anterior, y sólo el paso del tiempo ha dado valor a determinadas obras. Durante el Renacimiento se renegó de la Edad Media porque se consideró un período oscuro y ¿quién no valora ahora las catedrales góticas? Durante el período neoclásico se renegó del Barroco e incluso en Sevilla se llegaron a destruir retablos como el de la Parroquia del Sagrario de la catedral, que fue destrozado a hachazos y quemado como símbolo del exceso. A finales del XIX se tiraron las murallas porque se consideraban un atraso, a principios del XX, con motivo de la Exposición Iberoamericana se destruyó también mucho patrimonio. Un ejemplo, para abrir la avenida de la Constitución que me imagino os gustará "por ser muy sevillana" se derribaron, entre otras cosas, el Colegio de Santo Tomás y la antigua Universidad, edificios de una gran calidad e historia.

Podría seguir dando ejemplos, pero creo que es ilustrativo de lo que os quiero transmitir. Puede que ahora se vean feos unos edificios que dentro de otros cincuenta años tengan un gran valor. De hecho ya hay mucha gente que les da ese valor, por eso están protegidos, no por capricho.

¡Saludos!

Carlos Jiménez Juan dijo...

Tengo entendido que la actual Facultad de Bellas Artes conserva en sus patios la columnata de la antigua Universidad, anterior Casa Profesa de la Compañía de Jesús, además de la entrada al panteón de sevillanos ilustres. Creo que por estos motivos merece la pena su protección.

Al hilo de esto me parece que sería conveniente poner en valor esta zona de la ciudad. En ella se ubican la citada Facultad, cuna de grandes artistas de nuestra ciudad, la Iglesia de la Anunciación, el Panteón de Sevillanos Ilustres, el Antiquarium, las setas, la Sala Joaquín Turina, el Teatro Quintero, el Ateneo.

Tenemos una ciudad que en cualquier rincón te ofrece un espacio para el desarrollo y fomento de las artes y la cultura, ojalá algún día aprendamos a sacarle partido.

Un saludo!!

Sergio Harillo dijo...

Efectivamente, en el interior de la Facultad de Bellas Artes se conserva parte del antiguo claustro de la Casa Profesa de los Jesuitas, siendo lo único que queda del edificio original. Se puede proteger este elemento sin necesidad de proteger todo el edificio. En cuanto al Panteón de Sevillanos ilustres, la propia iglesia de la Anunciación, que es BIC, engloba este espacio, por lo que su protección está garantizada. Incluso la catalogación como BIC de la iglesia afecta al claustro citado, ya que forman parte del mismo conjunto arquitectónico.

¡Un saludo!

Sergio Sánchez González dijo...

El ensanche de la avenida y la pérdida del Convento de Santo Tomás y la antigua universidad también me duele, pero me consuela ver que al menos se hicieron algunos buenos edificios, aunque odio que no se hayan conservado todos y algunos quedaron mutilados (como el edificio de Seguros Santa Lucía de Espiau) y la mayoría vaciados totalmente. Para mí el caso más sangrante es el del Coliseo España, que por cierto debería ser una prioridad devolverle todo su interior perdido y recuperarlo como teatro.

Pero también tenemos mala arquitectura en la Avenida de la Constitución.. sobre todo el edificio que hace esquina con la calle Almirantazgo. También debemos conservar esa cagada delante de la Catedral porque es arquitectura de su época? No sé de que año es y que es lo que habría antes, he estado buscando información y no he encontrado nada, pero seguro que perdimos algo de mucho más valor y no entiendo como es posible que esa cagada siga en pie y se derriben casas del XIX por ejemplo.

Laura Muruve Luna dijo...

Estoy de acuerdo 100 % con Sergio Harillo. Aunque personalmente la estética, mejorable con actuaciones de mantenimiento y ciertas remodelaciones, de la calle Imagen no me parece idílica, desde mi punto de vista no debemos caer en argumentos inconsistentes. Ni algo que sea del siglo XIX simplemente por serlo merece ser conservado si carece de valor, ni podemos restar valor a una arquitectura, que aunque no calara en la fisonomía propia de nuestra ciudad, no por ello deja de ser ejemplo de una época y de una tipología urbanística. No todos los edificios de la calle son de igual calidad, pero echarlos abajo y decir que dentro de 50 años nadie los echará en falta, no es un argumento de peso para la disconformidad. hoy en día, la protección del Patrimonio aboga por el conservacionismo más que por el intervencionismo y en favor de ese criterio deberíamos actuar.

Un saludo,

Javier Cabrera dijo...

¡Buenas! Varios apuntes al respecto.

Yo particularmente y en relación a este tema, abogo por el conservacionismo patrimonial, y además soy bastante ambicioso en este sentido.
Por otra parte, soy partidario y entiendo lógico la construcción contemporánea (de calidad) en el centro histórico de Sevilla, hoy más si cabe. Es decir, jamás entenderé, o al menos no pretendo hacerlo, la destrucción o mutilación de una edificación o conjunto urbano de interés patrimonial, como tampoco entiendo ni entendí la negativa de muchos sevillanos y turistas a la construcción del Metropol en la Plaza de la Encarnación de la Sevilla de hoy, que no es precisamente Toledo o Cáceres por ejemplo. Es decir, no soporto la destrucción de un armonioso caserío del XVIII o XIX; no soporto un ensanche a costa de llevarse por delante siglos de historia patrimonial que configuran la identidad de la ciudad y sus ciudadanos; no soporto el vaciado de un edificio regionalista por mero capricho del constructor o promotor. Por otra parte, es encantador disfrutar de la conjugación de la arquitectura del Metropol y la Iglesia de la Anunciación, por ejemplo, tan alejadas entre sí en lenguaje y tiempo.
Entonces, si no deja de ser cierto que Sevilla no cuenta hoy en día con un casco histórico adecuadamente conservado en el tiempo (lo que pudo ser y no es, por desgracia), aunque con ingente patrimonio hoy todavía, no nos cerremos a la buena arquitectura de lenguaje contemporáneo que respete y aporte a la ciudad. Me fascinaría pasear por la Sevilla del XIX o principios del XX, pero eso no me impedirá disfrutar de la ya citada, por poner un ejemplo, Plaza de la Encarnación hoy. Y no olvidemos, que nuestro querido Regionalismo, fue en gran medida una reinterpretación idílica de su tiempo, de la tradición arquitectónica sevillana, y quizás también por eso tan aceptada por la sociedad sevillana en su conjunto.
Yo creo fundamental la identificación de los ciudadanos con su ciudad. Es lógico. Y, parece obvio, que un gran porcentaje de la ciudadanía sevillana no se identifica con este conjunto urbano de la calle Imagen, y reconozco que a mí personalmente me cuesta. Esto, creo, no es tanto cuestión de tiempo como de afinidad sobretodo estética. Lo que en "la academia" se puede valorar por su aporte técnico y ejemplo de una época, en la sociedad en general no cala por renegar abiertamente de lo estético en una ciudad como Sevilla, tan superficial en demasiadas ocasiones, aunque esto mismo se hace desde mucho tiempo atrás por parte del consistorio en prácticamente cada intervención urbana. Muy paradójico todo.
Ya te digo, a la gente no le cuesta tanto, ni mucho menos, admirar y hacer suyas distintas muestras de construcción contemporánea o moderna de la Exposición Universal del 92 tanto como lo hace con la Iglesia del Salvador, o casi. Sin embargo, desprecia con facilidad las edificaciones de Imagen por ejemplo.
En fin, un dilema...

Sin más, perdón por la extensión, y gracias por tu labor impagable desde un rincón del Aljarafe sevillano.¡Un saludo!

Sergio Harillo dijo...

Gracias a ti, Javier, por tu comentario, muy completo y razonado. Estoy muy de acuerdo contigo al igual que con el comentario de Laura Muruve un poco más arriba. Poco más que añadir a vuestros interesantes comentarios.

¡Saludos!