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martes, 10 de febrero de 2015

Las obras en Almirante Lobo, en su recta final

Aparcamiento para motos frente a la Torre del Oro 
Las obras de reurbanización de la céntrica calle Almirante Lobo están a punto de finalizar y ya es posible, a falta del arbolado, atisbar cómo quedará la calle una vez se abra de nuevo al uso ciudadano. Almirante Lobo es un ejemplo más del tipo de Urbanismo que llegó a Sevilla en tiempos de las grandes obras de Monteseirín y que Zoido no ha dudado en continuar: enormes espacios diáfanos en los que el gris es el color predominante y donde la falta de elementos característicos monotonizan unas calles que se repiten por toda Sevilla, Almirante Lobo es igual que San Jacinto, que a su vez es idéntica a la calle San Fernando, a la Avenida de la Constitución o la calle San Luis, todas ellas remodeladas en los últimos años.






Nuevamente se echa en falta un diseño que aporte valor a la calle y la haga especial, ya sea por el mobiliario empleado (desde farolas a tipos de solerías) o por la vegetación seleccionada. Almirante Lobo es una nueva mancha gris, salpicada por dos bandas rojas en los laterales, con farolas fernandinas (hasta tres hileras de farolas) y donde el espacio parece estar diseñado para ser ocupado por veladores. Enormes acerados donde los huecos para los árboles están contados, para acallarnos a aquellos que protestamos por la tala de los plátanos de esta calle, pero que en absoluto proporcionarán sombra a los viandantes al estar muy distantes unos de otros.



La nueva configuración de la calle Almirante Lobo pasa por un amplio carril central adoquinado para el tráfico rodado y dos grandes bolsas de aparcamiento, uno para carga y descarga y otra para motos, justo frente a la Torre del Oro. Es en esta zona donde parecen haberse concentrado más árboles, quizás para proporcionar sombra a las motos.

Zona para la carga y descarga

La obra incluye la instalación de contenedores soterrados

El resultado de la nueva calle Almirante Lobo es impecable, con todos sus elementos perfectamente ordenados, pero todo parece tan de catálogo, tan frío, que uno se pregunta si esto es lo máximo que podemos ofrecer en cuanto a urbanismo. Falta sensibilidad en el diseño de nuestras calles, la etapa de las plazas duras pasó a mejor vida hace años, pero en Sevilla seguimos apostando por espacios desérticos donde todo está perfectamente medido, meticulosamente ordenado, sin parterres, sin jardines, sin zonas de estancia.


En la zona más cercana a Puerta de Jerez podemos ver el tipo de calle que se está implantando en todo el centro histórico, una zona completamente ocupada por veladores donde la sombra la dan los toldos y donde el ciudadano se ve obligado a pasar de prisa entre los comensales. 

Veladores, el futuro de Sevilla

4 comentarios:

Guille dijo...

Paso por ahi 4 veces al dia, de hecho, has fotografiado mi moto... Esta obra era ya no digo necesaria, sino urgente: el asfalto, acerado y arboleda que habia antes era un peligro (sí, he dicho arboleda). El actual arreglo tiene deficiencias que ya se ven, como lo que ya has comentado sobre la sombra, falta de vegetación y excesivo gris y futuros veladores. Lo mejor, un mejor aspecto que antes, que se ven las fachadas de las casas y que desde Puerta Jerez se puede fotografiar la Torre del Oro, como ya lo han hecho cientos de turistas que he visto y antes no lo hacian.

Sergio Harillo dijo...

El cambio ha sido positivo, de eso no hay duda. De hecho en el post digo que el resultado es impecable. El fallo, en mi opinión, es el diseño, demasiado frío, demasiado gris. No se tienen en cuenta los detalles y se repite una y otra vez el mismo modelo.

El tema de las fotografías de la Torre del Oro es discutible, la torre se podía fotografiar perfectamente como atestiguan fotos antiguas subidas al blog. Sólo era necesario eliminar una rama del último árbol. Ahora son las farolas las que están por medio, y sinceramente, prefiero árboles a farolas.

Falta por ver cómo quedará la calle con las bauhinias, pero por el número de alcorques, creo que sombra va a haber poca.

Un saludo y gracias por tu comentario :)

Isaac Chalmain dijo...

Buena entrada y no menos buenos comentarios. En general, mi opinión se acerca más a la del autor del post. Sevilla no puede caer en lo gris o "de catálogo" por respeto a su propia fisonomía, historia y legado artístico-cultural. Si hacemos el mismo urbanismo que en Kansas, ¿qué nos hará distintos? La globalización mal entendida es un mal peligroso.

Sergio Harillo dijo...

El resultado final de la calle no es feo en sí, simplemente es anodino. En Sevilla todo se apuesta al centro histórico, que es donde más se invierte en mobiliario, reurbanizaciones, etc., si esto es lo máximo que se puede hacer en una zona tan sensible como el centro histórico, ¿qué queda para los barrios? Explanadas de albero, farolas de carretera y poco más.

El diseño y el buen urbanismo debería ser el principal emblema de toda actuación en los espacios públicos.

¡Saludos!