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martes, 6 de enero de 2015

Doce meses, doce deseos

El año pasado lanzábamos un deseo a los Reyes Magos para que, como regalo, salvasen un edificio de la Alameda cuyo comercio estaba a punto de cerrar. Pasaron los meses, cambió el propietario y el tipo de negocio. Afortunadamente, nuestro deseo se cumplió y los bellos interiores modernistas del edificio se conservaron por lo que a día de hoy podemos contemplar sus suelos hidráulicos, los zócalos de azulejos y otra serie de detalles que le dan personalidad. 

Este año vamos a dar un pasito más y queremos pedir, como regalo de Reyes, doce proyectos que mejoren la calidad de vida de la ciudad. Empezamos el recorrido por estos deseos, unos más utópicos que otros.




1. Arbolado

Los árboles son sinónimo de vida, gracias a ellos respiramos, eliminamos contaminación y reducimos el efecto invernadero. Nos dan mucho para lo poco que reciben. Por ello queremos empezar esta lista de deseos con una petición a nuestro Ayuntamiento, un cambio en la gestión de nuestras zonas verdes, con una apuesta firme y decidida por el área de Parques y Jardines para que profesionales de la materia se ocupen del bienestar de nuestros parques, jardines y árboles, sin talas masivas ni podas abusivas.

2. Museo de Bellas Artes

Pasan los años y nuestro Museo de Bellas Artes sigue sin un plan de futuro que lo coloque a la altura de la colección que atesora. Se ha especulado con un posible Patronato y la sombra de la ampliación se alarga y se alarga sin que llegue a concretarse en una realidad. Nuestro proyecto para el Bellas Artes lo expusimos hace unos años: la Plaza de España, un edificio monumental, diseñado como sede expositiva y en el que no habría problemas de espacio, además se formaría un interesante foco cultural en torno al Parque de María Luisa.

3. Museos de Plaza de América

La delicada situación de los museos de Plaza de América concentra nuestro tercer deseo. El Museo Arqueológico requiere una reforma urgente que evite su ruina y el Costumbres Populares lleva con su planta superior cerrada desde hace años por falta de fondos para volver a abrirla al público. Ambos museos pasan muy desapercibidos por su nula difusión y por la falta de un presupuesto propio que les permita plantear exposiciones temporales de calado que atraigan al público y organizar actividades culturales que los incluyan en la programación de la ciudad. Nuestro deseo para estos dos museos es su puesta en valor y su actualización para que se conviertan en dos potentes centros culturales de referencia a los que se podría sumar el Pabellón Real, que debería recuperar su uso expositivo para disfrute de la ciudadanía.



4. Teatro Cervantes

El Teatro Cervantes, construido por Juan Talavera de la Vega, abrió sus puertas al público en 1873. Se trata por tanto del edificio ideado con usos culturales más antiguo de la ciudad y a pesar de que a día de hoy funciona como cine, sobre él pesan las dudas de si seguirá siendo un equipamiento cultural o no tras la sentencia de los Tribunales que ha obligado al Ayuntamiento a retirarle la protección de la que gozaba. Tal y como están las cosas, sus propietarios pueden cerrarlo cuando quieran y venderlo para que se construyan oficinas, un hotel o un supermercado. Nuestro deseo para este año es que el Ayuntamiento tenga la sensibilidad suficiente como para sentarse con los propietarios y negociar el futuro de este edificio para que no se pierda y se pueda recuperar su degradada arquitectura y decoración. El deseo incluye el resto de espacios escénicos del centro de la ciudad como el Álvarez Quintero, el Llorens o la Sala Apolo.

5. La protección de los teatros históricos nos lleva al siguiente deseo, quizás uno de los más potentes y que engloba a la mayoría de los doce deseos que solicitamos en este día. Pedimos, de todo corazón, un mayor respeto por nuestro patrimonio. No queremos seguir viendo cómo desaparecen edificios en los que se conserva únicamente su fachada o directamente ni ésta, perdiéndose para siempre sus interiores. Muchos consideran nuestra ciudad la Florencia o la Venecia española, pero nada más lejos de la realidad. Hemos perdido tantísimo patrimonio y seguimos perdiendo edificios a una velocidad tan acelerada que, si no ponemos remedio y empezamos a valorar lo que tenemos, dentro de poco no quedará nada. Quizás este sea el deseo más complicado pues nos incluye a los ciudadanos como herederos de ese patrimonio y a las administraciones que deberían velar por él y que en raras ocasiones lo hacen, cuando no son las primeras que utilizan las rendijas de la Ley para cometer reformas poco afortunadas.

6. Red de Bibliotecas

Sevilla goza de una suficiente red de bibliotecas y centros cívicos repartidos por la ciudad que bien podrían ser el principal nexo de unión entre los ciudadanos y la Cultura. Sin embargo su uso es tan residual que no cumplen el propósito que podrían llegar a alcanzar. La Red de Bibliotecas necesita fondos y personal para que abran durante todo el día y durante gran parte de los días del año, por no hablar de la necesaria compra de libros y actualización de sus instalaciones. Tenemos una gran biblioteca pública, la Infanta Elena, y una serie de pequeñas bibliotecas de barrio, pero hacen falta más y de mayores proporciones para que la ciudadanía pueda disfrutar de ellas. Lo mismo ocurre con los centros cívicos, que a pesar de contar con variadas actividades, no gozan de un plan director que los explote al máximo y los convierta en el referente cultural del barrio donde se ubican.

Acceso a Caixaforum Sevilla. Imagen del Estudio de Guillermo Vázquez Consuegra


7. Caixaforum Sevilla

La llegada del nuevo año debería venir acompañada de las obras de adecuación de parte de los edificios podio de la Torre Pelli como el nuevo Caixaforum de Sevilla. Aunque aún faltan un par de años para que podamos disfrutar de este centro cultural, nuestro deseo es que se vayan cumpliendo los trámites administrativos y los plazos para que sea una realidad lo antes posible. La calidad de las exposiciones que albergan los Caixaforum tiene un reconocido prestigio y su llegada a Sevilla sin duda contribuirá a mejorar la oferta cultural de la ciudad, y más teniendo en cuenta que el Caixaforum más cercano es el de Madrid, por lo que el de Sevilla será el único de toda la zona sur de la Península.

8. Reales Atarazanas

Y de un gran proyecto cultural nos vamos a otro. La reciente presentación del proyecto para las Reales Atarazanas abre la puerta a un sinfín de oportunidades para este emblemático edificio medieval que se convertirá en un punto de diálogo permanente entre Europa y América. Nuestro deseo es, nuevamente, una rápida gestación del proyecto para que sea una realidad lo antes posible y que, entre sus usos futuros se incluya la celebración de la I Circunnavegación a la Tierra, que celebrará su V Centenario entre 2019 y 2022.

9. Jardín Arqueológico Torre de la Plata

Entramos en el terreno de los deseos más utópicos. Nuestra primera propuesta se centra en la puesta en valor del solar del Corral de las Herrerías, junto a la Torre de la Plata. Sobre esta zona de la ciudad planea el controvertido proyecto del Museo de las Tradiciones. En su lugar, nuestra propuesta es clara, poner en valor este espacio como Jardín Arqueológico, una zona verde que rescate los elementos arqueológicos que hay ocultos (las antiguas atarazanas almohades y parte de la muralla) para añadirlos al recorrido cultural y turístico de la ciudad, insertos en una zona verde que genere un valor añadido.

10. Ciudad de la Cultura

Con motivo del XX Aniversario de la inauguración de la Exposición Universal de 1992 planteamos un proyecto de puesta en valor de parte de su patrimonio heredado, concretamente el que se conserva junto al Camino de los Descubrimientos. Esta zona de la ciudad cuenta con un potencial increíble apenas explotado y que podría convertirse en todo un referente internacional. La Ciudad de las Ciencias y la Cultura se iniciaría en Puerto Triana, con el futuro Caixaforum para seguir con el Pabellón de la Navegación, el Monasterio de la Cartuja (CAAC, UNIA e IAPH), la Fundación Tres Culturas, el Auditorio, los Jardines Americano y del Guadalquivir, los pabellones de la Naturaleza y del Futuro hasta acabar en el Teatro Central. Crear un producto común para todos estos espacios, actuar en el entorno para mejorar su aspecto y apostar por proyectos culturales y de divulgación no sólo generaría un potente motor de empleo en la Cartuja sino que mejoraría de una vez por todas la imagen de dejadez que presenta esta zona de la ciudad.

11. Vivero de Empresas Culturales en las Naves de Renfe de San Jerónimo

Hace unos días planteábamos para las Naves de Renfe de San Jerónimo un uso centrado en la Cultura y la Creación que tomase como modelo instituciones ya existentes como La Térmica de Málaga. Se trataría de recuperar este edificio como vivero de empresas culturales donde creadores y gestores culturales tuvieran una sede y donde pudieran contar con asesoramiento para emprender sus proyectos culturales. La recuperación de estas dos naves y su degradado entorno supondría el fin del aislamiento psicológico del barrio de San Jerónimo, que parece estar condenado a no formar parte de Sevilla por el vacío urbano que supone esta parcela.



12. El río

La apuesta por el río como principal avenida de la ciudad no podía quedarse fuera de esta batería de propuestas y deseos. La idea de hacer del Guadalquivir un atractivo por sí mismo es algo que hemos escuchado tanto en todas las campañas electorales que ha calado más en la ciudadanía que en los políticos, que se olvidan de sus promesas en cuanto llegan a la alcaldía. Las márgenes del río no necesitan discotecas ni bares de copas disfrazados de 'paseos del arte' sino una reurbanización urgente que mejore los accesos y la calidad de un espacio utilizado diariamente por miles de ciudadanos que acuden al río a pasear, hacer deporte o tomar el sol. El Gualdaquivir ya es la principal avenida de la ciudad, lo que hace falta es que el Ayuntamiento evite su degradación y arregle de una vez por todas sus márgenes, reponiendo bancos, cuidando sus árboles y zonas verdes, reparando desperfectos, adecuando la iluminación, etc. No hacen falta proyectos faraónicos, sólo esa micropolítica de la que tanto se habla pero que ha brillado por su ausencia en estos últimos años.

3 comentarios:

Mer dijo...

Ojalá te escuchen, Sergio. Sevilla tiene mucho potencial pero no sé qué intereses hay para que se pierda. Gracias. Saludos. Mercedes.

Peli-Roja dijo...

Todos los deseos me parecen importantísimos, personalmente el que más falta me hace sería disponer de una o más BIBLIOTECAS dentro del centro urbano, ya que Infanta Elena coge muy a trasmano para lo grande que es el centro.

Que haya otras alternartivas aparte de tiendas y bares. Que no cierren a mediodía ni los fines de semana.

Creo que no sería demasiado costoso en comparación con otros proyectos.

Sergio Harillo dijo...

Muchas gracias, Mercedes. Opino igual que tú, Sevilla tiene muchísimo potencial, pero hace falta ambición y ganas de hacer bien las cosas.

En realidad, Peli-Roja, el centro histórico es el barrio que mejor surtido está de bibliotecas ya que cuenta con varias más o menos conocidas. A las de la Universidad (el Rectorado alberga varias bibliotecas de libre acceso, incluyendo la General de la Universidad) se suman las de la calle Feria, la de Torneo y la del centro cívico de San Julián, las tres municipales. Aparte tienes la de la Academia de Bellas Artes, en la Casa de los Pinelo o el Centro de Documentación de las Artes Escénicas, en la antigua iglesia de Santa Lucía. Y éstas sólo por citar algunas, porque otros organismos e instituciones seguro que también tienen sus bibliotecas, aunque sean más especializadas (me viene a la cabeza la Real Academia de Buenas Letras o la de Medicina).

En lo que sí estoy de acuerdo es en potenciar este tipo de equipamientos, siempre he pensado que cada Distrito debería tener una gran biblioteca al estilo de la Infanta Elena. El que viva en Sevilla Este o en Nervión no tiene tan a mano la Infanta Elena como para ir a estudiar, consultar libros, etc. y las bibliotecas de barrio que tenemos son muy pequeñas.

¡Saludos!