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jueves, 22 de agosto de 2013

Los bustos de la Glorieta de Haití


Hace unos días se publicaba en prensa lo que parecía un nuevo ataque vandálico al patrimonio de la ciudad. Según la denuncia de El Correo de Andalucía (tomada a su vez de la Asociación de Amigos de los Jardines de la Oliva) cuatro bustos de los Jardines de las Delicias habían sido decapitados. Tras compartirlo en nuestro Facebook, se nos advirtió de que dicho ataque no era tal, sino que esas piezas llevan sin cabeza desde la restauración que se hizo en los Jardines en el año 2007 precisamente porque son copias de originales que ya habían perdido las testas. 




Esta mañana hemos querido comprobar in situ el destrozo y nos hemos desplazado hasta los Jardines. Efectivamente, en la Glorieta de Haití hay tres bustos (no cuatro) sin cabeza, pero por lo que hemos podido comprobar en fotos de hace varios años, son las mismas esculturas que se colocaron sin cabeza en 2007. Todas estas esculturas estuvieron en los jardines del Palacio Arzobispal de Umbrete y tras su paso por la Plaza del Museo, recalaron en los Jardines de las Delicias en 1864 adquiriendo la zona verde su aspecto actual. Con el paso de los años, muchas de estas piezas desaparecieron, bien tras ser retiradas por el Ayuntamiento o por los continuos ataques de los años ochenta y noventa. Cuando se restauraron los Jardines en 2007 se sacaron copias de las piezas que quedaban, por eso algunas no tienen cabeza y otras se repiten en varias ocasiones. Son copias de las originales.


El resto de esculturas y bustos se encuentran en buenas condiciones salvo por la suciedad acumulada en estos años.


Donde sí que ha habido destrozos es en otra de las glorietas de los Jardines, una que está mucho más escondida, entre los pabellones de Colombia y Marruecos de la Exposición Iberoamericana de 1929, conocida como Glorieta de Roma. En este espacio falta media fuente, algo de lo más extraño pues parece como si hubiera sido extraída la pieza de piedra que falta. En esta imagen podemos ver la fuente antes del destrozo. Tal y como recogió el Blog Sevilla Daily Photo, en septiembre del año pasado la fuente estaba en perfectas condiciones, así que el destrozo tiene tan solo unos meses.



Los daños en esta Glorieta son mayores. Al fondo de la siguiente imagen vemos cuatro tondos pintarraqueados. Estos tondos son, ni más ni menos que del siglo XVI y formaron parte de la decoración escultórica del Ayuntamiento de Sevilla hacia la Plaza de San Francisco. En el siglo XIX fueron retirados cuando se remodeló esta fachada y acabaron aquí, olvidados. Estas piezas de museo, atribuibles a Diego de Riaño, Martín de Gaínza o Hernán Ruiz II (arquitectos que labraron la fachada renacentista de las Casas Consistoriales) están abandonadas a su suerte a merced de los vándalos. También vemos que, en la parte inferior izquierda de la imagen hay una columna partida. Si nos vamos a esta imagen de Google Maps vemos que en la entrada de esta glorieta había dos columnas y parecen apreciarse dos bustos; ¿dónde están? Lo ignoramos. 


A veces, una imagen puede inducirnos a error. Por ello, quisiera pedir disculpas por compartir una noticia que, si bien no es del todo verídica, nos ha llevado a descubrir otro destrozo. Esperemos que el Ayuntamiento tome nota de esta situación que debe ser más que conocida teniendo en cuenta que en la propia Glorieta de Roma había jardineros esta mañana, y se solucione lo antes posible.

Gracias a José de León por aclararnos el tema de los bustos.

2 comentarios:

mari carmen garcia franconetti dijo...

Como la mayoría de sevillanos que aman a nuestra noble ciudad, veo con dolor e impotencia estas salvajadas, por desgracia, frecuentes y atroces.
Te agradezco , Sergio, tu dedicación y arduo trabajo compartiendo con nosotros todo esta tarea. Valiente y decidida denuncia. Me sumo a ella en su totalidad. Rogamos al Ayto que tome cartas en el asunto con más celo, (puesto que los resultados no han sido los deseados), rigurosidad y, sobre todo, mucha más eficaz vigilancia, Sevilla así lo demanda, además, saldría mucho más económico el vigilar y así no dar el lamentable espectáculo de estas salvajes gamberradas.
Valoro y admiro tu tarea comprometida, tan necesaria como objetiva y magnifica.

Cuenta conmigo para ayudarte en ella. ¿tienes mi correo?
Un abrazo.

Sergio dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Mari Carmen. Me alegro de que disfrutes del Blog y espero que sigas participando en él.

Saludos!