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lunes, 22 de abril de 2013

Nueva terminal de cruceros en el Muelle de las Delicias


La llegada del crucero Azamara Quest ha servido para inaugurar la nueva terminal de pasajeros del Puerto de Sevilla. El edificio, diseñado por el estudio sevillano Hombre de Piedra, se ha configurado a base de contenedores portuarios apilados pintados en blanco. En su interior se forman una serie de estancias que dan servicio a los barcos turísticos que llegan al Muelle de las Delicias. El concepto es muy interesante y se ha llevado a cabo con éxito en otros sitios, pero la estructura recién inaugurada peca de poco ambiciosa, se podría haber jugado más con sus volúmenes. Sólo hay que echarle un vistazo a otras estructuras similares para ver que se pueden hacer cosas muy interesantes, aquí tenéis varios ejemplos


La nueva estructura forma tándem con el tinglado portuario azul al que hace unos años se le añadieron una serie de lonas. El Muelle de las Delicias va ganando en usos y trasiego ciudadano gracias a los grandes cruceros que atracan en nuestro puerto últimamente. Si bien toda actividad económica es bienvenida y es lógico que se vayan solventando necesidades conforme vayan apareciendo, se echa en falta un plan más unitario para este espacio. En febrero se anunció la instalación de una serie de puestos artesanales, aún falta por terminar la obra del Acuario y a todo ello se suman dos restaurantes, la terminal de pasajeros y la valla que cierra la zona de atraque. Cada elemento responde a un diseño diferente e incluso en algunas zonas chocan unos con otros:


Si queremos que el Muelle de las Delicias se convierta en una zona de disfrute ciudadano donde convivan diferentes usos y edificios, habría que cuidar con más esmero el diseño final del conjunto o se convertirá en un trastero sin personalidad donde quepa de todo. Tampoco estaría mal un mayor cuidado de las zonas verdes y el mobiliario urbano, que en algunas partes deja bastante que desear.


2 comentarios:

Miguel Villegas dijo...

Es una intervención sobria, discreta, elegante y seguro que de muy bajo presupuesto. Responsabilidad profesional que se llama.
Si hacemos cosas estridentes, malo, y si hacemos cosas discretas, peor.

Todo el mundo, como de política y de fútbol, opina de arquitectura.

Sergio dijo...

Es lógico que todo el mundo opine de política y de arquitectura puesto que es algo que vivimos día a día, forma parte de la vida pública y por eso cualquier ciudadano puede y debe opinar sobre ello. De lo contrario viviríamos en regímenes dónde la libertad de expresión está controlada y censurada.

Sobre la terminal de cruceros, estoy de acuerdo contigo, es una intervención sobria, discreta y elegante, una idea fantástica, sobre todo en los tiempos que corren, pero coincidirás conmigo en que el edificio queda ahogado por la valla instalada antes y por el edificio azul que hay al lado. Se han instalado tantos elementos unos junto a otros que chirrían, sobre todo porque cada uno sigue una estética diferente. Tenemos una valla clasicista junto a un edificio realizado con contenedores.

Ahí radica mi crítica, en la falta de un criterio general para este espacio. El Muelle de Nueva York, por ejemplo, se ha diseñado todo de una vez y el resultado es mucho más agradable.

Volviendo al tema de la terminal, he estado hablando con el estudio responsable de su diseño y no ha habido ningún problema con mi opinión sobre el edificio.

Un saludo!