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lunes, 12 de febrero de 2018

Restaurada la Puerta de la Concepción de la Catedral de Sevilla



Hay veces en las que tras una restauración lo único que puedes hacer es rendirte ante la belleza. En los últimos meses el Cabildo Catedral ha llevado a cabo la limpieza de la Puerta de la Concepción y la cara oeste de la Giralda. El cambio cromático en la Giralda es más que evidente pero sin duda el gran descubrimiento ha sido la Puerta de la Concepción, oculta durante décadas tras una costra de suciedad que la hacía pasar completamente desapercibida.






La Puerta de la Concepción es una de las más desconocidas de la Catedral debido a su ubicación, dentro del Patio de los Naranjos. Ha sido la última en restaurarse y el cambio no deja indiferente a nadie. La construcción de la Catedral de Sevilla ha sido un proceso largo y complejo en el que los diferentes elementos que la componen se han ido concluyendo en función de las necesidades y la disponibilidad económica. Curiosamente, la fábrica gótica dejó sin acabar las tres puertas principales del templo, la de la nave central (Asunción de la Virgen) y las dos de crucero (San Cristóbal y Concepción). No será hasta finales del siglo XIX cuando se retomen las obras y el estilo elegido, como no podía ser de otro modo, será el neogótico. La Puerta de la Concepción será la última en culminarse y de su diseño se encargó Demetrio de los Ríos, si bien el proyecto fue ejecutado por Adolfo Fernández Casanova, el mismo que realizó la gemela Puerta del Príncipe o de San Cristóbal.




La principal pista que nos permite diferenciar la fábrica original gótica (finales del siglo XV - principios del XVI) de la del XIX es el color. Los tonos dorados del rosetón y los estribos laterales pertenecen al edificio gótico, mientras que la piedra blanca es un añadido de Fernández Casanova, que levanta la nueva puerta entre 1866 y 1895, fecha en la que se dan por concluidas las obras a pesar de que se prolongarán hasta 1927. A diferencia de la Puerta del Príncipe, la de la Concepción sí está decorada con una serie de esculturas en terracota que le otorgan una bicromía llamativa y a la vez muy sugerente. En la parte superior nos encontramos a Cristo Rey centrando la composición con los doce apóstoles, un claro guiño a las galerías de reyes del Gótico francés. Más abajo, en el tímpano, nos encontramos el grupo de la Virgen con San Juan y San Miguel y en los laterales cuatro figuras femeninas entre las que se encuentra Judith y Esther.





Tanto la puerta del Príncipe como la de la Concepción son una reinterpretación, a gran escala, de las puerta góticas del edificio, como la del Bautismo o la del Nacimiento, pero el empleo de otro tipo de piedra les aporta una luminosidad muy propia del siglo XIX. Lamentablemente, la falta de dinero hizo que no se llegara a concluir el programa iconográfico de ambas puertas, por lo que son muchas las hornacinas que se han quedado sin decoración. Aún así, podemos detenernos en los diferentes elementos escultóricos que jalonan la puerta.





Para evitar desprendimientos y dotar a la puerta de una imagen igualitaria, se ha procedido a sustituir los pináculos neogóticos por piezas nuevas de la misma piedra. Los originales han sido colocados junto a la puerta, a ras de suelo, para que puedan ser observados por los visitantes.





La otra gran obra de restauración se ha centrado en la cara oeste de la Giralda. Su limpieza ha permitido recuperar la riqueza cromática y volumétrica con que la diseñó Hernán Ruiz II. Los trabajos han permitido descubrir varios detalles arquitectónicos y estéticos del edificio, como que el muro es de ladrillo macizo, alcanzando los dos metros de espesor, o que en su momento la torre estuvo enfoscada con almagras y blancos, algo que ya se sabía pero que ahora ha quedado documentado. La imagen que tenemos a día de hoy de la Giralda, en ladrillo, dista mucho por tanto de cómo fue originalmente puesto que el ladrillo era un material constructivo que se enfoscaba con colores para dar mayor riqueza a los edificios. Una vez culminados los trabajos en esta fachada de la Giralda el objetivo es seguir por la siguiente, restaurándose una al año.



3 comentarios:

Carlos Jiménez de Juan dijo...

Magnífico trabajo del equipo restaurador, hemos descubierto una nueva puerta oculta durante años por la suciedad y las mallas de protección. Ahora sólo falta que el Patio de los Naranjos vuelva a ser un espacio abierto al público, una plaza más de la ciudad, como siempre lo fue.

P.D.: No tienes ninguna foto del relieve del tímpano?? Me gustaría ver cómo lo han dejado.

mikedrake carrillo dijo...

felicidades por tus aportes, gracias

Sergio Harillo dijo...

Hola, Carlos, le hice foto al tímpano, pero cuando se la hice tenía aún los focos de obra y cableado, por lo que no me gusta cómo queda la fotografía, de ahí que no la haya puesto.

¡Saludos!