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lunes, 29 de agosto de 2016

Nuevas actuaciones para poner en valor el Jardín Americano



Después de cuatro años en los que el Jardín Americano ha estado completamente abandonado, las actuaciones necesarias para su recuperación y puesta en valor se están dilatando en el tiempo debido al importe económico necesario para llevarlas a cabo.


La recuperación de las zonas verdes de la Exposición Universal (Jardín Americano y Jardines del Guadalquivir) fue uno de los asuntos principales de la candidatura de Juan Espadas a la alcaldía, que denunció en más de una ocasión el desprecio con que estas dos zonas habían sido tratadas durante el mandato de Juan Ignacio Zoido.

Estanque interior completamente abandonado


Si bien ambas zonas verdes aún distan mucho de presentar el mejor estado posible, al menos en el Jardín Americano el área de Hábitat Urbano está llevando a cabo una serie de mejoras para evitar su práctica desaparición. Durante estos meses veraniegos se ha realizado una limpieza en profundidad de la antigua ciaboga y la zona de cascadas del Jardín, renovándose las redes de abastecimiento del agua para que el llenado se produzca por diferentes puntos del lago y esto contribuya a mejorar la limpieza y circulación del agua. También se está actuando en el pequeño estanque del Umbráculo donde se pretende renovar el sistema de bombeo y filtración del agua para que pueda volver a funcionar después de años con el agua estancada.

En cuanto a la vegetación, las obras incluyen la mejora de todos los parterres, fijando las piedras que sirven de cierre de los mismos para evitar nuevos actos vandálicos. Así mismo, se está renovando todo el sistema de riego para que, de cara al otoño, se pueda llevar a cabo una plantación de especies americanas de cuya selección se está encargando Benito Valdés, catedrático emérito de Botánica de la Universidad de Sevilla que participó en el Programa Raíces de la Exposición Universal de 1992, por lo que conoce a la perfección la idiosincrasia del Jardín Americano.



Con estas actuaciones, valoradas en unos 20.000 euros, el Jardín Americano recupera algo de oxígeno tras un abandono imperdonable. Como he denunciado en más de una ocasión en el Blog, el Jardín Americano fue una auténtica joya, un privilegio medioambiental que no hemos sabido valorar y conservar. Bienvenidas sean todas las actuaciones tendentes a recuperar este espacio (ojalá se extiendan a los cercanos Jardines del Guadalquivir) pero aún queda mucho trabajo por hacer y parece que desde el Ayuntamiento los pasos dados son demasiado tímidos y lentos aunque se agradece la predisposición a paliar la situación heredada.

5 comentarios:

Gabriel Maestre dijo...

Terrible la falta de civismo y patente lo limitado de los recursos públicos. El verde es esencial para que las ciudades no parezcan cárceles, pero, si es necesario, limitemos el número de parques y jardines públicos, cerrémoslos y mantengámoslos vigilados. Y en el resto de la ciudad, vegetación apropiada para calles, plazas y glorietas, que sea más o menos fácil de mantener. Un saludo.

Sergio Harillo dijo...

Mientras más tiempo pasa y más ciudades visito más me doy cuenta de que el hecho de cerrar una zona verde o plaza no tiene sentido alguno. En primer lugar no hay por qué privar a la ciudadanía del disfrute de un espacio público y en segundo lugar, el hecho de poner una valla no conlleva que ese espacio esté más cuidado o protegido. He visitado parques y jardines en otras ciudades españolas con vallas y sin ellas y tanto unos como otros estaban en mejores o peores condiciones, pero no estaban mejor los vallados. ¿Es que acaso en Sevilla somos más animales que en otros sitios?

Una vez más insisto, hay que educar, vigilar y mantener. El otro día alguien me comentaba que en Sevilla, al contrario que en otros sitios, un destrozo tarda meses o incluso años en arreglarse, lo cual no sólo da una mala imagen, sino que "invita" a nuevos destrozos. Quizás el Ayuntamiento debería empezar a mantener los espacios públicos evitando que los destrozos se conviertan en algo habitual. Y por supuesto, imponer sanciones a quien lleve a cabo esos destrozos. Pero las vallas, no creo que sean solución para evitar el vandalismo.

¡Saludos!

Gabriel Maestre dijo...

Con cerrados quiero decir vallados, con horario de apertura y cierre, y vigilados más o menos permanentemente. Como sabes, en la glorieta del colegio España del Parque de María Luisa el cierre sí ha servido para que esté más cuidada. Bastaría con un gran parque por distrito que estuviese así, y luego por supuesto calles y plazas arboladas y 'amables' con los paseantes.La educación cívica es muy necesaria, pero es algo lento y que se da más bien en pequeños círculos. con orgullo de ser andaluz, debo decir sin embargo que los sureños tendemos a ser algo vándalos con lo público, y las grandes campañas de concienciación pública son de resultados muy limitados, aunque positivas. Gracias.

Gabriel Maestre dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gabriel Maestre dijo...

Por otro lado, estoy de acuerdo contigo en la necesidad de un buen mantenimento