Páginas

lunes, 21 de marzo de 2016

La Fábrica de Ballestas pasa a la historia tras su derribo

Solar de la Fábrica de Ballestas, avenida de Miraflores. Foto de M. Benítez

Debe ser cierto que estamos saliendo de la crisis, desde luego la acción de las máquinas excavadoras está volviendo al nivel de hace unos años. Tras el derribo de la Puerta del Guadalquivir en Puerta Triana, ahora le ha llegado el turno a la antigua Fábrica de Ballestas, en la avenida de Miraflores. De nada han servido las denuncias ciudadanas y la promesa del Ayuntamiento de valorar una protección global de esta avenida por su importancia patrimonial y etnológica. El edificio, construido entre 1917 y 1918 como fábrica de ballestas, componente que se empleaba en la construcción de vehículos, forma ya parte de la historia de la Sevilla que permitimos derruir. En este caso ni siquiera se ha conservado la fachada para integrarla en la nueva promoción de viviendas, se ha hecho tabla rasa y ya sólo nos quedará su recuerdo.


Fábrica de Ballestas antes de su derribo

No estábamos ante un edificio con una gran carga simbólica o importancia artística, pero sí ante una cuenta más del rosario que forma (o formaba) la avenida de Miraflores como espacio industrial en la ciudad de Sevilla. Su valor estaba precisamente en ser un espacio más dentro del paisaje industrial de la zona. Con este derribo, favorecido en parte por los cambios urbanísticos introducidos por el Ayuntamiento en el PGOU de 2006, la avenida pierde otro de sus elementos característicos. El patrimonio industrial, una vez más, es el gran maltratado y olvidado en nuestra ciudad. Una lástima.