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lunes, 9 de noviembre de 2015

El Alcázar recupera una estancia del siglo XIV como sala de exposiciones


Desconozco si existe algún libro que se llame "Los Secretos del Alcázar de Sevilla" pero si no lo hay, sería el título perfecto. El principal monumento civil de la ciudad sigue deparando sorpresas para los privilegiados que tienen la suerte de poder trabajar entre sus muros, desgranando la historia de un edificio milenario que aún tiene mucho que ofrecer.  La última apuesta llevada a cabo por los responsables del Alcázar ha sido el estudio y puesta en valor de una galería construida bajo el palacio del rey don Pedro en el siglo XIV. Su uso, al menos el más reciente (hablamos de siglos), ha sido el de almacén, aunque no es complicado imaginar que su función primitiva tuviera algo que ver con el control térmico y de humedades del palacio que está justo encima. Durante el próximo mes, varios operarios dirigidos por el arqueólogo Miguel Ángel Tabales se encargarán de devolver a esta sala de más de doscientos metros cuadrados su cota original, oculta tras setenta centímetros de acumulación de restos y desechos de las diferentes obras que se han ido acometiendo en el palacio durante siglos.


Sala abovedada bajo el palacio de Pedro I


Cubierta por una bella sucesión de bóvedas de crucería, la sala se destinará a exponer, una vez rehabilitada, la amplia colección de elementos aparecidos en las excavaciones arqueológicas realizadas en el Alcázar durante décadas. Para ello primero hará falta recuperar la cota original y colocar, bajo el suelo, las instalaciones necesarias para dotar a la sala de una mínima infraestructura que permita su apertura al público. Durante el proceso de excavación no se descarta que aparezcan algunas sorpresas como hornos califales, algún muro romano o la propia muralla almohade de la ciudad, sobre la que se construyó parte del palacio superior y que sirve como pared de fondo de la sala.

Escaleras de acceso a las letrinas

Además de la sala longitudinal también se está interviniendo en un pequeño espacio abovedado donde se ubicaban las letrinas del palacio en época del emperador Carlos V. En esta sala es perfectamente visible, al fondo, el muro de tapial de la muralla almohade.

Letrinas de época de Carlos V

Uno de los hallazgos más interesantes en este pequeño espacio ha sido la aparición de pinturas murales originales del siglo XVI en un estado de conservación bastante precario debido a la humedad existente en estos sótanos. La intención del equipo director del Alcázar es consolidar esta sala a lo largo del año que viene para que, con un presupuesto lo más austero posible, se pueda mostrar al público lo antes posible. La sorpresa será doble ya que, no sólo se permitirá al público conocer otro espacio del Alcázar, sino que se mostrará la interesante colección arqueológica que atesora y que permitirá conocer mejor la evolución del edificio.

Pinturas murales del siglo XVI

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