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martes, 2 de junio de 2015

De safari por la ciudad


Acostumbrados al ajetreo del día a día pocas veces reparamos en que nuestro entorno, dentro de la propia ciudad, es un ecosistema rico y variado donde habitan multitud de especies animales y vegetales que son tan ciudadanas como nosotros. Safari Urbano es una actividad planteada desde la Asociación Hombre y Territorio para dar a conocer el hábitat urbano a través de un agradable paseo por los parques sevillanos.


Palmeras donde habitan las cotorras argentinas

Álvaro Luna y Elsa Asensio son los encargados de ir desgranando la riqueza natural del Parque de María Luisa y su hermano menor los Jardines de las Delicias. Durante el paseo se van dando detalles de aves tan comunes como la paloma bravía o la tórtola turca, que se fue expandiendo por Europa de forma natural sin necesidad de que actuase la mano del hombre. No ocurre lo mismo con las colonias de cotorras argentinas y cotorras de Kramer, que han encontrado en Sevilla un lugar ideal para reproducirse pero que ni mucho menos han llegado a nuestra ciudad de forma natural. Estos animales exóticos han sido puestos en libertad por sus dueños y gracias a nuestro benévolo clima se han multiplicado hasta formar colonias de varios cientos de ejemplares. La palmera ha sido el lugar escogido por la cotorra argentina para formar sus nidos mientras que busca su alimento en los campos cercanos a la ciudad. Tampoco puede faltar en el paseo el mirlo, especie que convive con el ser humano en las ciudades desde el siglo XIX.

Eucaliptos

Menos esquivos que las aves son los centenarios árboles que viven en el Parque de María Luisa y logran, con sus enormes copas, aportar un frescor perceptible en estos meses de verano. El Parque es uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad, pero también un catálogo de especies tanto autóctonas como importadas de otros países. Es el caso del eucalipto, árbol al que estamos más que habituados pero que proviene de Australia. Su presencia en España se justifica por servir de materia prima para extraer celulosa, pero tiene grandes inconvenientes al ser una especie que deseca todo lo que tiene alrededor, de forma que impide que se desarrollen bajo su sombra otras especies.

Tronco de palmera afectada por el picudo rojo

La palmera es otra de las especies que cuenta con un buen número de ejemplares en el Parque, tanto del género Washingtonia como del Phoenix, que es el que está siendo atacado por el picudo rojo. Este escarabajo ha llegado a Europa a través de importaciones masivas de palmeras desde Egipto. Al no contar con su depredador natural, se está expandiendo como la pólvora, creando un auténtico crimen natural. Sus larvas devoran la palmera por dentro hasta dejarla seca, de poco sirven los tratamientos preventivos y peligran varias especies como la palmera canaria. Por si fuera poco, una variedad de este arrasador escarabajo, el picudo negro, está encontrando su alimento principal en el palmito, especie en peligro de extinción que podría llegar a desaparecer en pocos años.

Catalpa (izquierda) y Ginkgo biloba (derecha)

Uno de los árboles más curiosos del Parque es el Ginkgo Biloba, auténtico fósil viviente ya que se calcula que este árbol está en la Tierra desde hace más de 300 millones de años. Su extensa vida (puede llegar a vivir 2.500 años) hace que su desarrollo sea extremadamente lento, de ahí que los ejemplares que hay en el Parque presenten siempre el mismo tamaño. En los jardines del Alcázar hay varios ginkgos de gran porte que se han desarrollado extraordinariamente gracias a las condiciones ambientales del propio recinto. El hecho de que este árbol crezca tan lentamente echa por tierra su uso como árbol de sombra, a pesar de haber sido plantado a lo largo del Paseo Juan Carlos I. Su hoja es sumamente interesante y su forma nos lleva al lugar de donde procede, Asia. Los luchadores de sumo recrean esta misma silueta en el moño que llevan durante el combate.

Hojas de Gingko Biloba

Plátanos de sombra

El plátano de sombra es otro de los habitantes corrientes en nuestra ciudad. Su desarrollo en parques y jardines da una idea de la sombra que podrían llegar a aportar de no ser sometidos a las terribles podas ejecutadas por los responsables municipales. Esta especie tolera muy mal las podas drásticas, lo que conlleva que las heridas no cicatricen, florezcan enfermedades, se pudra el tronco y finalmente se caigan las ramas. Pasear bajo sus bóvedas verdes en el Parque de María Luisa es una auténtica delicia.



Además de especies vegetales, el Parque sirve de cobijo a multitud de aves y animales domésticos como los patos, los pavos reales y los cisnes, que habitan en la zona del lago heredada del jardín de los Montpensier. Estamos en el corazón del Parque y es aquí donde encontramos algunas de las especies arbóreas más antiguas, respetadas por Forestier cuando diseñó el Parque en 1914.

Ciprés de los pantanos

Uno de los árboles más espectaculares es el ciprés de los pantanos, archiconocido en Sevilla por ser el que da sombra al monumento a Bécquer. En el parque hay varios ejemplares de esta especie originaria de los Estados Unidos. Esta especie, que puede alcanzar más de treinta metros de altura y un desarrollo del tronco importante, también se ha plantado en el Paseo Juan Carlos I, una elección cuanto menos controvertida.

Ficus

Ficus y almeces son otros de los árboles que han crecido extraordinariamente en el Parque. De los primeros destacan sus raíces columnares que contribuyen a aportar un apoyo adicional al árbol para evitar que el peso de sus gruesas ramas termine por troncharlas. Evidentemente eliminar estas raíces es de lo más contraproducente a pesar de que es algo que se hace en Sevilla con el consiguiente peligro para el árbol.

Raíces columnares en un ficus

Ejemplar de ficus

Magnolio

Llegamos al final de la visita con las últimas luces del día para contemplar la bella avenida de los magnolios, uno de los árboles con flores más antiguos y primitivos, de ahí el tamaño de sus flores. Con la caída de la noche se produce un cambio en el tipo de aves y animales voladores que pueblan el parque. Los mirlos, cotorras, palomas y abubillas dan paso a los murciélagos y rapaces nocturnas como búhos, lechuzas, cárabos o autillos. Si difícil es ver a alguna de estas rapaces, no lo es menos contemplar los murciélagos que, con la llegada de la noche, abandonan sus madrigueras para alimentarse. En Sevilla tenemos la suerte de contar con varios tipos de murciélagos, entre ellos la especie más pequeña, el pipistrellus, y la más grande, el nóctulo. Estos mamíferos se alimentan de insectos y pequeños pájaros que cazan al vuelo. A pesar de ser una especie poco estudiada, se ha comprobado que el nóctulo puede llegar a desplazarse hasta 100 km. para alimentarse, por lo que a pesar de tener su guarida en los árboles del Parque de María Luisa, viaja todas las noches hasta Doñana para buscar comida.

Flores de magnolio

Safari Urbano es una agradable forma de conocer más sobre nuestro entorno natural más próximo y valorarlo en su justa medida. El ser humano no es, ni mucho menos, el único habitante de las ciudades por lo que tenemos que aprender a vivir en armonía con el resto de especies que comparten el mismo espacio y tanto hacen por nosotros.

Más información sobre esta actividad en el mail: safariurbano@hombreyterritorio. org y en su Facebook (enlace)

2 comentarios:

Giraldillo dijo...

Pues sí, en las calles de Sevilla gozaríamos de mucha sombra y de unos ejemplares fantásticos de plátanos y almeces si no fueran podados tan salvajemente. El parque de María Luisa es un buen ejemplo de ello.

Asociación Hombre y Territorio dijo...

Buenos días Sergio, muchas gracias por esta entrada tan completa. Como información complementaria para los visitantes del blog comentar que el precio de la actividad es de 6,5 euros por persona, aunque para grupos existen descuentos. Los menores de 10 años no pagan siempre que vayan acompañados de adultos en una proporción razonable. Los safaris suelen organizarse los jueves y los sábados (previa reserva), pero para este próximo VIERNES 5 de JUNIO, DÍA INTERNACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE, vamos a organizar un safari especial. Para cualquier cuestión se puede escribir a safariurbano@hombreyterritorio.org o llamar al teléfono 666779691 (Álvaro). Gracias de nuevo