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domingo, 19 de abril de 2015

La Glorieta de Perú llega al límite de su degradación

Glorieta de Perú desde la Avenida de María Luisa
El entorno del Teatro Lope de Vega y los pabellones de la Exposición Iberoamericana es una de las eternas asignaturas pendientes de la ciudad. Por mucho que se actúe, por mucho dinero que se invierta, la sensación de abandono y degradación continúa, ya sea por la mala reurbanización llevada a cabo o por la falta de tacto a la hora de mantener lo que deberían ser unos jardines.

Glorieta de Perú en los Jardines de San Telmo con la escultura de Fernando VII. Imagen de la Fototeca de la Universidad de Sevilla

Estado de conservación que presenta la Glorieta


La historia de esta Glorieta es cuanto menos particular. Si bien estéticamente parece pertenecer a la Exposición Iberoamericana, lo cierto es que su composición podría deberse a unos años antes, cuando formase parte de los Jardines del Palacio de San Telmo. Si nos fijamos en la imagen de la Fototeca de la Universidad de Sevilla donde aparece la escultura dedicada a Fernando VII vemos que nos encontramos en la misma glorieta, con sus columnas y esculturas. Además, la escultura del anciano togado se asemeja estéticamente a la escultura del Invierno de la Glorieta de la Concha del Parque de María Luisa, espacio que ya aparecía en los proyectos de Forestier para el Parque, como si respetase un elemento preexistente. Forestier, cuando le fue encargada la remodelación de los antiguos jardines de los Montpensier tuvo el tacto suficiente como para mantener elementos anteriores como el estanque de los Patos con su templete, el Monte Gurugú o quién sabe si la propia Glorieta de la Concha. Si nos atenemos a la fotografía, la Glorieta perteneció a los Jardines de San Telmo por lo que habría sido un encargo de los duques de Montpensier y estaríamos ante uno de los elementos más antiguos de la zona. Tras la incorporación de este espacio a la Exposición Iberoamericana, la Glorieta quedó dentro del recinto reutilizándose como elemento decorativo pero sin la escultura de Fernando VII que recalaría en el Museo Arqueológico Municipal de Santa Clara. 

"Fuente" central de la Glorieta de Perú con su particular decoración
Añadidos de la discoteca anexa que han invadido la Glorieta desapareciendo una de las columnas

A pesar de su importancia histórica y artística, la Glorieta de Perú es una de las zonas más degradadas del entorno. Las últimas intervenciones se han limitado a bordear este espacio, cerrándolo a la avenida de María Luisa en un extremo e ignorando su presencia en el otro. El resultado es que ni un solo euro ha recaído en la glorieta y eso que sirve de acceso al Consulado de Perú. El espacio tuvo en su día una fuente central y ocho columnas alrededor, rematada cada una de ellas por una escultura. De las ocho esculturas sólo se conservan en la actualidad cuatro, habiendo desaparecido el resto. Incluso han llegado a desaparecer dos de las columnas, un destino que también ha seguido la fuente, que por otro lado era un añadido de la discoteca contigua y carecía de valor histórico artístico. Ya en los años cincuenta del siglo pasado el Ayuntamiento tuvo que reponer una de las esculturas que había desaparecido encargándose a Juan Abascal Fuentes una alegoría de Portugal que se instalaría en 1955. En cincuenta años han desaparecido, por tanto, cuatro esculturas más.

Escultura decorativa que aún permanece en su ubicación original

Personificación del Invierno, Glorieta de la Concha. Hoy en el Pabellón de Marruecos de 1929


La Glorieta está flanqueada por dos edificios, el Pabellón de Perú donde se encuentra el Consulado del país americano y la discoteca que ocupa el pabellón acristalado de enfrente. Ha sido precisamente una ampliación de este segundo edificio la que se ha comido (literalmente) una de las columnas, que ha desaparecido sin dejar rastro.


Alegoría de Portugal, Juan Abascal Fuentes (1955)

Las columnas y esculturas que siguen en su sitio se encuentran en muy mal estado, sucias y pintarrajeadas. Viendo su estado de conservación cuesta entender que se actúe antes en la fuente de las Cuatro Estaciones o la de Puerta de Jerez cuando es evidente que aquí es más urgente. 

Acceso a la Glorieta desde el Lope de Vega, con una de las esculturas desaparecidas


Es bastante complicado establecer una iconografía para el conjunto de esculturas, ya que si bien algunas parecen representar las estaciones del año, otras están ataviadas como si fueran personajes de culturas prehispánicas pudiéndose diferenciar la mano de varios escultores en su realización.

Columna sin su escultura
Parterres y acerados sin mantener

Escultura en el acceso al Pabellón de Perú, su pareja ha desaparecido

La degradación a la que ha llegado este espacio va más allá del nulo cuidado de la vegetación, acerados rotos o actos vandálicos ya que algunas esculturas han desaparecido con el consiguiente daño perpetrado al patrimonio monumental de la ciudad. En las dos imágenes siguientes vemos el estado actual de una de las columnas existentes delante del Pabellón de Perú donde sólo se conserva la basa y la misma columna en noviembre de 2011 cuando no sólo existía la columna, sino la escultura que la remataba. ¿Dónde estarán?

Columna y escultura han desaparecido dejando únicamente su basa como testigo

Escultura desaparecida. Imagen tomada en noviembre de 2011
La recuperación de estos jardines, su adecentamiento y mantenimiento continuado es algo que no se puede dejar pasar durante más tiempo. El potencial de esta zona de la ciudad con dos museos (Casa de la Ciencia y Fundación Madariaga), la mayor biblioteca de la provincia, una Escuela de Artes, un teatro, una sala de Exposiciones y un edificio polivalente de la Universidad de Sevilla (Pabellón de Uruguay) es espectacular, de la misma manera que es inadmisible e incomprensible que no se ponga en valor. Sin embargo, todavía es más terrible que se esté dejando desaparecer un espacio de gran belleza como es la Glorieta de Perú sin que nadie haga absolutamente nada para remediarlo.

Otra columna sin su escultura y vegetación creciendo sin control

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