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miércoles, 18 de marzo de 2015

Un nuevo modelo de ciudad

Parque Vega de Triana, la conexión natural de Sevilla con el cauce vivo del río

Hace dos meses planteábamos en el Blog la pregunta de si Sevilla se podía considerar una ciudad sostenible. Analizando los puntos estratégicos de la última Cumbre del Clima celebrada en Lima y auspiciada por la ONU llegábamos a la conclusión de que a Sevilla aún le quedaba mucho camino por recorrer en esta materia. Hoy queremos plantear otra cuestión, ¿puede Sevilla evolucionar hacia un modelo de ciudad sostenible? Y para encontrar respuestas hemos tenido una interesantísima entrevista con el profesor de la Escuela de Arquitectura de Sevilla Esteban de Manuel Jerez que lleva más de diez años planteando soluciones desde la base para mejorar el entorno en el que vivimos.



Sevilla tiene ante sí un difícil reto que, antes o después tendrá que afrontar, puesto que las ciudades que no se adapten a las nuevas circunstancias del mundo en el que vivimos lo tendrán mucho más complicado no ya para ser competitivas a nivel internacional, sino para algo mucho más simple y sencillo, garantizar su supervivencia. A día de hoy son muchas las ciudades que han apostado por un modelo diferente de desarrollo en el que la sostenibilidad, lo ecológico, la responsabilidad social y el equilibrio son pautas fundamentales en su planteamiento de futuro. Es más, la lucha contra el cambio climático y la huella ecológica no sólo es una necesidad, sino que es una oportunidad de futuro que puede generar un gran desarrollo económico alternativo al modelo que padecemos hoy en día y que no está dando los resultados esperados.

Hammarby Sjöstad, ejemplo de ecobarrio en Estocolmo (Suecia) Imagen de rrrworld

Lejos de los discursos grandilocuentes a los que los políticos nos tienen acostumbrados, hemos querido plantear a De Manuel una sencilla cuestión: ¿qué podría hacer Sevilla a corto y medio plazo para convertirse en una ciudad sostenible? Estas son algunas de las ideas planteadas, tan sencillas de hacer, tan obvias y tan beneficiosas que lo único que deberíamos hacer es ponernos manos a la obra.

Proyecto 'estonoesunsolar'. Zaragoza. Imagen de happycities

Lo primero que debería hacer Sevilla para lograr ser una ciudad más sostenible es replantearse el modelo urbano establecido, apostando por la descentralización y pasando del modelo actual de barrios estancos a uno mucho más complejo en el que los barrios se convierten en microciudades donde el ciudadano tiene todo lo que necesita al alcance de la mano. Esto evitaría desplazamientos innecesarios y reduciría la dependencia del vehículo privado al tener en tu entorno más próximo aquello que necesitas en tu día a día (zonas de ocio, de trabajo, comercios, colegios). La comunicación entre barrios es otra medida fundamental, para ello habría que replantear el sistema viario y de transporte público que tenemos en la ciudad. Lo ideal sería que cualquier ciudadano pudiera moverse de un barrio a otro de forma cómoda y segura, por lo que deben evitarse en la medida de lo posible zonas de uso exclusivo como pueden ser polígonos industriales, tendiendo a un modelo mixto en el que pasear por la ciudad sea un ejercicio agradable. Por supuesto el transporte público debe convertirse en el vertebrador principal de la ciudad, siendo rápido y cómodo, aumentando las frecuencias y las opciones para el usuario.

Ejemplo de metrobús en una ciudad alemana. Imagen de movilidadgranada.com

Una de las medidas más interesantes planteadas por De Manuel y ya ensayada en varias ciudades (entre ellas Granada) es la creación de Líneas de Alta Capacidad (LAC) que podrían cubrirse por medio de autobuses, metrobuses o tranvías. De este modo las principales avenidas de la ciudad servirían de nexo de comunicación entre los diferentes barrios y a su vez estas LAC se nutrirían de líneas secundarias que acercarían a la población a las estaciones principales. Un ejemplo, en lugar de tener varios autobuses que comuniquen los diferentes pueblos del Aljarafe con Sevilla se podría crear una LAC con una capacidad similar a la de un metro que conectase con una alta frecuencia la capital y los pueblos cercanos, habiendo en éstos una serie de líneas secundarias que acercasen a la población a los nexos de comunicación. Si además se habilitan ciclovías y caminos peatonales que permitan la llegada rápida a estas estaciones multimodales, nos encontramos con una solución al caos de tráfico que padecen los accesos a la ciudad prácticamente a cualquier hora del día. El objetivo de este modelo basado en el transporte público+bicicleta+peatón es articular la ciudad haciendo del uso del vehículo privado algo meramente testimonial, pero para ello el usuario debe ver las ventajas del uso del transporte público.

Vauban, ejemplo de ecobarrio en Friburgo (Alemania) Imagen de arqzine

El segundo gran punto sobre el que se habría de empezar a trabajar es la creación de ecobarrios, un concepto que busca la autosuficiencia energética y la mejora en la calidad de vida de sus vecinos. La participación ciudadana es fundamental en este apartado, siendo la base sobre la que se asienta el nuevo modelo de ciudad. La inversión en energías limpias y en la adecuación de los edificios actuales a un modelo sostenible generaría un gran impacto económico. En un momento en el que Sevilla cuenta con varios miles de viviendas vacías y se reduce su población año a año, ¿tiene sentido seguir construyendo nuevas viviendas? La alternativa pasa por la rehabilitación. De Manuel apuesta por una experiencia piloto a nivel municipal, la mejora en los centros educativos instalando placas fotovoltaicas y térmicas que contribuyan a reducir la factura energética y convierta los centros educativos en edificios autosuficientes. Si a ello le añadimos un cambio en los circuitos de aguas para reducir el uso de agua potable en aquellas situaciones en las que se podrían reutilizar las aguas pluviales o grises, nos encontramos con todo un sector económico que no sólo generaría empleo sino que mejoraría nuestra calidad de vida reduciendo nuestra huella ecológica.

Sonnenschiff, ejemplo de ecobarrio en Friburgo (Alemania) Imagen de medioambiente.org 

La relación de Sevilla con su entorno natural es uno de los aspectos que más hemos descuidado en las últimas décadas y que mayor urgencia requiere. Ya no se trata únicamente de crear corredores verdes o de reforestar nuestro entorno, sino de concienciar a la ciudadanía de que económicamente es más viable y productivo el equilibrio entre ciudad y naturaleza. Un par de ejemplos. Sevilla podría utilizar los terrenos baldíos que tiene alrededor para disponer de espacios agrícolas que abastecieran a la propia ciudad por medio de huertos urbanos de explotación ciudadana. La posibilidad de que cualquier ciudadano pueda adquirir sus propios alimentos en mercados locales recolectados por agricultores locales generaría empleo al mismo tiempo que reduciría la dependencia de mercados internacionales. El segundo ejemplo propuesto por De Manuel es mucho más ambicioso y tiene que ver con el polémico tema del dragado del río. Nos hemos empeñado tanto en que a Sevilla tienen que llegar buques cada vez más grandes que no nos hemos planteado una alternativa en la que el río se convierta en una auténtica autopista natural que comunique Sevilla con Cádiz y Huelva. Frente a un modelo que busca competir con los puertos de Algeciras o Cádiz, ¿por qué no planteamos un proyecto de articulación territorial en el que el turismo fluvial actúe como dinamizador de las localidades por donde pasa el Guadalquivir? El río y sus márgenes se podrían transformar, al estilo de lo que se ha hecho en el Rin, en zonas de esparcimiento en el que fuera posible recorrer en barco, paseando o en bicicleta las localidades fluviales potenciando su riqueza cultural y gastronómica.

Remodelación del Paseo de Sant Joan, Barcelona. Imagen de hicarquitectura.com


>> Esteban de Manuel Jerez (Barcelona, 1964) es profesor titular de la Escuela de Arquitectura de Sevilla desde 2004 y miembro de EQUO, además de haber participado en la creación de varios proyectos relacionados con la sostenibilidad como la revista 'Hábitat y Sociedad' (2010), la ONG 'Arquitectura y Compromiso Social' (1993) o el procedimiento de participación ciudadana 'La Sevilla que queremos' con motivo de la redacción del Plan General de la Ciudad aprobado en 2006, entre otros.

Desde Cultura de Sevilla queremos agradecerle su amabilidad y participación a la hora de realizar este reportaje. Es un auténtico placer conocer a personas comprometidas con su ciudad y con una visión tan clara y positiva de cómo podría ser Sevilla si dejásemos de apostar por modelos insostenibles y empezásemos a ver las bondades de la protección del Medio Ambiente.

2 comentarios:

unlugarenelmundo dijo...

otro gran trabajo de divulgación Sergio, un placer colaborar con el blog Cultura de Sevilla

Sergio Harillo dijo...

Muchas gracias, Esteban. Creo que el tema puede dar para más colaboraciones, así que seguiremos insistiendo en un modelo que puede aportar un cambio muy positivo para nuestra ciudad.

¡Un saludo!