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martes, 10 de marzo de 2015

Dr. Atomic marca un antes y un después en la trayectoria del Maestranza



Sobrecoge escuchar hablar a Pedro Halffter, director artístico del Teatro de la Maestranza, sobre la ópera que acogerá el coliseo del Paseo Colón desde este viernes, Dr. Atomic. En palabras del propio Halffter, tras programar durante cuatro temporadas la tetralogía de El Anillo del Nibelungo, los gestores del teatro se plantearon el reto de superar una producción como la de Wagner y el título escogido no puede estar más de actualidad. Dr. Atomic transcurre en junio de 1945 cuando los americanos llevan a cabo en el desierto de Los Álamos la primera prueba de la bomba atómica, un acontecimiento que marcó un antes y un después en la Historia de la Humanidad pues nunca antes habíamos sido tan crueles y despiadados con nosotros mismos.


El proyecto Manhattan (nombre en clave de esta atrocidad científica) tenía como objetivo desarrollar un arma de destrucción masiva capaz de aniquilar al enemigo de una forma jamás vista antes. Cuando se decide realizar el test para comprobar el alcance de la bomba, Alemania ya se había rendido y Japón había anunciado su intención de hacerlo, por lo que el lanzamiento de las bombas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki fue un acto de barbarie inútil e inhumano. La ópera, estrenada hace diez años, fue compuesta por John Adams y Peter Sellars, que se encargó del libreto. Para escribir esta ópera de rabiosa actualidad Sellars utilizó entrevistas y documentos oficiales de las personas que participaron en el proyecto, por lo que gran parte de los diálogos que se escucharán en el Maestranza desde este viernes fueron reales.

Los protagonistas de la ópera son Robert Oppenheimer (interpretado por Lee Poulis), científico que ideó el arma, el General Groves (Peter Sidhom) que recibió el encargo del gobierno de Estados Unidos de llevar a cabo el proyecto y una serie de personajes que estuvieron en aquel fatídico día en el que se testó tan terrible artefacto como Edward Teller (Jouni Kokora) que alertó del peligro de que el Planeta Tierra no soportara la explosión y supusiera el fin de la Humanidad, Robert Wilson (Beñat Egiarte), el científico más joven del proyecto y que fue el único que cuestionó lo que se estaba haciendo o Kitty Oppenheimer (Jessica Rivera) que no alcanza a comprender cómo se puede estar llevando a cabo algo tan atroz y ofrece un punto de equilibrio con la figura de su marido al mostrar la cara más humana del ser humano.

Poner en marcha esta ópera ha supuesto todo un desafío para el Teatro de la Maestranza, tanto a nivel técnico como histórico pues se trata de la primera vez que esta ópera se representa a nivel nacional y es el primer título del siglo XXI que acoge el escenario del Maestranza. A la complejidad del montaje se añade el hecho de que el Teatro será la sede durante esta semana de la Singularity University, por lo que habrá que montar y desmontar el decorado de la ópera en tiempo récord, poniendo a prueba la maquinaria del Teatro. Dr. Atomic introduce una temática completamente contemporánea en un espectáculo que utiliza recursos de la ópera clásica dejando claro que la ópera sigue siendo la obra de arte total que se popularizó hace ya cuatrocientos años. El objetivo de esta ópera no es dar respuestas sino plantear una serie de interrogantes a la Humanidad para que reflexione y sea capaz de buscar sus propias respuestas. En un momento tan delicado como el que estamos viviendo (la crisis de Ucrania, los terribles episodios de violencia que nos llegan desde Oriente Medio, la eterna amenaza atómica de las potencias que se disputan el control de un Planeta que no nos pertenece) Dr. Atomic refleja un acontecimiento histórico real que mostró lo vil y perverso que puede llegar a ser el ser humano. En palabras del director de escena Yuval Sharon, "el teatro no está para enseñar, de eso deben ocuparse los colegios, las universidades y los libros", pero lo que sí pude hacer es ofrecer una obra estética que produzca una catarsis en el espectador, precisamente lo mismo que pretendían los escritores griegos cuando sobre los escenarios se narraban las vidas de Edipo, Hécuba o Medea.

A la trágica historia se une una partitura realmente espectacular que logra provocar la angustia en el espectador. Hace apenas dos semanas tuvimos la oportunidad de asistir a uno de los ensayos de la Sinfónica en el auditorio de la Escuela de Ingenieros y hay momentos en los que realmente la música te hace enfrentarte a tus propios sentimientos. Sevilla da un paso de gigante en materia cultural programando esta ópera que se representará los días 13, 16 y 18 de marzo y que viene acompañada de una serie de actividades paralelas como la conferencia-concierto 'En torno a...' del próximo jueves a las 19:00 horas o la interpretación de la Sinfonía Dr. Atomic de John Adams los días 19 y 20 de marzo dentro del Abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

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