Páginas

domingo, 8 de marzo de 2015

Artemisia Gentileschi, una pintora en la Catedral de Sevilla


Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en Cultura de Sevilla queremos acordarnos de una de las pintoras más famosas de la historia del arte, Artemisia Gentileschi, cuya 'María Magdalena' forma parte de la colección de la Catedral de Sevilla.


Si históricamente la mujer ha tenido mucho más complicado acceder al mundo laboral, no menos obstáculos ha debido superar en el terreno artístico, siendo muy pocas las artistas que han conseguido figurar en los libros. Artemisia Gentileschi (1593 - 1656) fue hija del pintor Orazio Gentileschi, uno de los principales seguidores del naturalismo caravaggiesco, una técnica que influirá enormemente en su obra. Tras formarse como pintora en el taller de su padre en Roma, Artemisia empezó a trabajar para el pintor Agostino Tassi, con el objetivo de aprender perspectiva ante la imposibilidad de formarse en las escuelas de pintura que prohibían la entrada a las mujeres. Será en 1612 cuando Artemisia sufra un acontecimiento que marcará su trayectoria de por vida al ser víctima de una agresión sexual por parte de su maestro cuando contaba apenas con 19 años de edad. La pintora denunció el caso ante el Tribunal Papal que puso en duda su historia sometiéndola a tortura para comprobar si decía la verdad. El juicio, del que se conservan las actas relatando el horror que padeció Artemisia, finalizó con la expulsión de Tassi de los territorios pontificios al averiguarse que el pintor había intentado asesinar a su esposa además de cometer otros delitos. En 1614 Artemisia ya vive en Florencia junto a su familia dedicándose a la pintura, una profesión que la llevará a otras ciudades europeas como Londres o Nápoles, donde vivirá sus últimos años. La terrible experiencia que vivió queda reflejada en obras como 'Judith y Holofernes' donde la pintora se autorretrata en la figura femenina que decapita con saña a un Holofernes cuyo rostro se asocia con el de Agostino Tassi.

Artemisia será una artista de reconocido prestigio en la Europa del momento trabajando para reyes y príncipes, aunque siempre estando a la sombra de otros artistas masculinos. Tras su muerte su figura cayó en el olvido hasta que en 1916 el historiador del arte Roberto Longhi en un ensayo titulado 'Gentileschi, padre y hija' describía a la artista como "la única mujer en Italia que alguna vez supo algo sobre pintura, colorido, empaste y otros fundamentos", un comentario bastante desafortunado que ejemplifica el machismo que lamentablemente en muchas ocasiones sigue imperando en nuestra sociedad.

La Magdalena de la Catedral de Sevilla, fechada hacia 1622, nos muestra a una de las figuras principales de la religión católica, una mujer de la que aún quedan muchos enigmas por resolver y que formó parte del repertorio de Gentileschi como ejemplo de fortaleza en un mundo hecho por y para los hombres. La obra, de extraordinaria calidad, se encuentra en la sala del Tesoro de la Catedral, ubicada encima de una puerta y sin siquiera una cartela que indique a quién pertenece. Por su calidad e importancia bien podría estar expuesta en el museo catedralicio al lado de las obras de Murillo, Zurbarán o Valdés Leal, pero parece que el techo de cristal aún está lejos de romperse incluso en la Historia del Arte.

Más información y obras de Artemisia Gentileschi en el Blog Mujeres Pintoras

No hay comentarios: