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domingo, 21 de septiembre de 2014

El Muelle de las Delicias urge una puesta a punto

Solar sin ajardinar junto al Puente de Los Remedios

El Muelle de las Delicias se remodeló hace ya varios años con la intención de convertirlo en una nueva zona de ocio y esparcimiento de la ciudad. El proyecto no ha terminado de cuajar y conforme se van añadiendo nuevos elementos se acentúa la falta de un diseño global que le dé sentido al conjunto. La idea era que las obras terminaran coincidiendo con la inauguración del Acuario de las Delicias, pero el eterno retraso de estas instalaciones obligó al Puerto a abrir el muelle sin su principal reclamo. Se instaló primero un restaurante, luego otro, le siguió la terminal de cruceros y por último un pequeño mercadillo que tampoco parece haber tenido mucho éxito. A escasas semanas de que abra sus puertas el Acuario, la imagen general del Muelle de las Delicias es de absoluta dejadez, hace falta una limpieza en profundidad urgente además de reparar los múltiples desperfectos que han aparecido con el paso del tiempo



Empezamos el recorrido por el Puente de Los Remedios donde inexplicablemente se dejó una amplia zona sin ajardinar que ha terminado convirtiéndose en un desagradable solar. Habría que ver la razón por la que este espacio no se incluyó en el proyecto del Muelle, quizás porque dependía de otra administración o simplemente por dejadez, pero ha llegado el momento de adecentar tanto este espacio donde habita un solitario pino como los bajos del puente para dar continuidad al Muelle de Nueva York y favorecer el paso entre ambos paseos.


Una vez ya en el muelle propiamente dicho empezamos a ver el resultado de la falta de un proyecto general como el que se hizo para el Muelle de Nueva York; un tinglado heredado del antiguo puerto cubierto con unas lonas, la nueva terminal de cruceros y varias casetillas para el Mercado de Las Delicias. Cada elemento ha aterrizado como ha podido en el muelle y el resultado es una espacio inhóspito que no invita precisamente al paseo. Quizás una actuación en la jardinería mejore en algo esta zona, pero hace falta dotarlo de vida y no necesariamente a base de veladores.


Los desperfectos en varios puntos del muelle son evidentes. Papeleras rotas, árboles secos, adoquines levantados, accesos al aparcamiento subterráneo en mal estado.... todo esto en lo que se supone que es la puerta de entrada de los cruceros de lujo que llegan a la ciudad. No tiene mucho sentido que nadie repare en estos desperfectos y los arregle.

Marquesina de uno de los accesos al aparcamiento a punto de caerse


Los jardines son otro caballo de batalla en esta ciudad. Si se proyectaran los espacios contando con un diseño realizado por profesionales, nos ahorraríamos imágenes de parterres completamente arrasados. No hace falta plantar orquídeas, sólo hay que seleccionar bien las especies para que se adapten a las necesidades de cada espacio, y si no hay intención de regar y mantener unos parterres, opta por especies que no necesiten tantos cuidados.

Parterre completamente seco y con los conductos de riego arrancados

Dejando atrás la zona de restaurantes con sus particulares cierres y carpas llegamos al protagonista del Muelle, la razón por la que este espacio se abrió a la ciudadanía, el Acuario. Los operarios ultiman retoques a marchas forzadas para abrir sus puertas a finales de este mes o principios de octubre. En los exteriores todavía quedan algunos trabajos pero todo apunta que el interior está prácticamente acabado, con sus taquillas, espacios comunes, cafetería...



Mientras prosiguen las obras y los retoques, los habitantes del Acuario se van adaptando a su nuevo hogar. Esta misma semana llegaba el primero de los tiburones toro que nadará en el tanque de tiburones. Alrededor del 80% de las especies que tendrá el Acuario ya se encuentran en las más de cincuenta peceras por las que discurrirá el recorrido que simula la vuelta al mundo de la Nao Victoria y que ya dimos a conocer hace unos meses en el Blog.

Margarida, la primera tiburón toro que ha llegado al Acuario. Imagen de Acuario de Sevilla

En el tanque principal del Acuario viven más de dos mil ejemplares. Imagen de Acuario de Sevilla


Tras el Acuario llegamos a la zona donde supuestamente se instalará la noria panorámica para la que la empresa Sequoia Partners ya ha pedido los permisos y que cuenta con el beneplácito de la Autoridad Portuaria. Si todo sigue los planes previstos, el proyecto se aprobará en la próxima reunión del Puerto en el mes de octubre para posteriormente comenzar el montaje de la noria, que alcanzará los cuarenta metros de altura y que contará con tienda de recuerdos y zona de veladores.

Reproducción de la futura noria. Imagen de El Correo de Andalucía

Si bien todavía no está muy claro dónde irá exactamente la noria (en la reproducción superior aparece en un lugar donde es imposible que se instale por falta de espacio), todo apunta a que habrá que remodelar esta zona del Muelle, que por otro lado es quizás la que peores condiciones presenta debido a la dejadez y a ser espacio de botellonas como demuestran los múltiples restos de botellas y basura que "decoran" jardines y zonas peatonales.


Pintadas, suciedad... lamentablemente lo típico en nuestras zonas verdes. Lo realmente llamativo es la falta de limpieza general en un recinto privado como es el Muelle de las Delicias. ¿De nuevo conflicto de intereses sobre quién debe encargarse de la limpieza o pura desidia?


Regresamos por el paseo superior del muelle, el que recorre el lateral de los Jardines de las Delicias y el Pabellón de Argentina. Esta zona parece estar más cuidada en cuanto a jardinería, pero en seguida vemos los efectos de la dejadez y el abandono.



La apertura al público del Muelle de las Delicias supuso la recuperación de una zona industrial tradicionalmente vetada a la ciudadanía. Sin embargo, han pasado los años y todavía la gente no termina de adueñarse de este espacio, quizás por su frío diseño o tal vez por su estado de conservación. La inauguración del Acuario y la instalación de una noria panorámica añadirán nuevos atractivos a este espacio, pero sus responsables no deberían olvidar que no todo consiste en cobrar un canon a las empresas que se instalan, también hay que ofrecer unos servicios a cambio, y entre ellos, la limpieza y el mantenimiento deberían estar asegurados. A día de hoy el Muelle de las Delicias no muestra su mejor aspecto, el Puerto dispone de pocas semanas para reparar una imagen que podría agravarse con la llegada de las 600.000 visitas anuales que anuncia el Acuario


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