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lunes, 25 de agosto de 2014

Otro edificio de Aníbal González víctima de la piqueta


Todo parece indicar que más pronto que tarde tendremos que lamentar otra pérdida irreparable en el Patrimonio sevillano. Se trata de la casa construida por Aníbal González entre 1912 y 1913 en la confluencia entre las calles San José y Conde de Ibarra precisamente para el aristócrata que luego dio nombre a la calle. Hace apenas mes y medio empezó a haber movimiento en el interior del edificio y las primeras imágenes ya anunciaban lo que iba a suceder, sus magníficos azulejos, seguramente de principios del siglo XX, que decoraban sus salones así como los suelos hidráulicos que todavía se conservaban estaban siendo eliminados.




Como se puede ver en las imágenes, los anteriores propietarios del edificio, abandonado durante años, tuvieron el tacto de colocar enchufes y demás elementos contemporáneos en el muro, respetando los azulejos. Ahora ya nada queda del bello interior del edificio, que ha sido completamente desmantelado.


En la siguiente imagen podemos ver el mismo muro totalmente picado y sin rastro de azulejos. Podríamos esperar que los azulejos hayan sido retirados para su restauración y posterior colocación en su lugar original, pero los restos hechos añicos en el suelo indican lo contrario. Sevilla pierde un nuevo edificio para dejar una fachada, convirtiendo un edificio de Aníbal González (ese arquitecto al que se le levantan monumentos en el Parque de María Luisa) en un mero decorado de este gran parque temático en el que se está convirtiendo la ciudad. Una vez más habría que preguntarse para qué tanto interés en remodelar un edificio histórico si luego se elimina todo cuanto le daba valor. Lo más triste de todo es que la Consejería de Cultura está en la misma calle, a apenas 200 metros.


Ojalá estemos equivocados y los azulejos sean repuestos en su lugar original, pero tras la experiencia de años viendo cómo se destruyen edificios en Sevilla, el panorama no es precisamente alentador. Es una pena que no sepamos valorar nuestro patrimonio hasta el punto de considerarlo un impedimento en determinadas promociones inmobiliarias en lugar de un elemento diferenciador y de prestigio.

ACLARACIÓN: Según se puede comprobar en los planes de protección del conjunto histórico de la ciudad, este edificio carece de protección específica (al margen de la general de Centro Histórico, que incluye la fachada y poco más) por lo que con esta entrada no se pretende denunciar ninguna ilegalidad. Si no hay protección, el promotor no tiene por qué conservar aquellos elementos que no están protegidos, sin embargo produce una gran tristeza para los amantes del patrimonio ver este tipo de actuaciones y es ese aspecto el que se quiere reflejar en esta entrada.

12 comentarios:

Sergio Pastor dijo...

Hola, me indican por Facebook que el comprador va a invertir más de 500.000 euros en la fachada para mantenerla original.

Siempre es interesante aportar algo más de información.

Un saludo

mari carmen garcia franconetti dijo...

Creo que somos muchos lo que sí sabemos valorar nuestro Patrimonio, y también que han sido demasiados los políticos que no han estado a la altura de su responsabilidad, y a la altura de la ciudad, porque de haber sido de otra manera, la "letania" de salvajadas y destrozos no se hubieran cometido. Atentados horribles a lo más sensible de Sevilla: su historia, arte, y cultura. Quienes no protege, defiende y apoya la misma esencia de la sevillanía, faltan a todo los valores esenciales para los que se les confió. Así que la vergüenza y la condena más profunda de mi parte para todos ellos. Y no quito a nadie que lo haya permitido. He dicho, señores.

Impagable tu valiente y sentida denuncia, te la respaldo sin paliativos algunos y ojalá sean muchos más. De momento aquí estamos y lo estaré siempre.

Un abrazo.

Mari Carmen.

Sergio Harillo dijo...

Gracias por la información, Sergio. Lástima que sólo se vaya a mantener la fachada y no los fantásticos azulejos de su interior.

Un saludo

Miguel Villegas dijo...

Estimados Cultura de Sevilla:
Normalmente os seguimos por vuestra capacidad de rigor y crítica, pero en esta ocasión caéis en el sensacionalismo.
¿"Los restos hechos añicos en el suelo indican lo contrario"?¿"Ojalá estemos equivocados y los azulejos sean repuestos"?
Estáis juzgando sin información ni pruebas. ¿Sabéis lo prácticamente imposible que es hacer la retirada de esos alicatados sin que se rompa ninguno?¿Sabéis acaso a ciencia cierta que no se van a recolocar en el nuevo proyecto?
Espero que este no sea el tono de los artículos de la nueva temporada que comienza...

Sergio Harillo dijo...

Estimado Miguel, quizás me haya dejado llevar por el sentimentalismo, sí, pero le puedo asegurar que he visto azulejos y restos de baldosas hidráulicas hechos añicos. El tono general del post es de crítica pero en ningún momento he afirmado que se esté haciendo nada ilegal (el edificio carece de protección) ni he afirmado que los azulejos no vayan a ser repuestos, de hecho ojalá sea así. Si con el paso del tiempo tengo que retractarme lo haré con gusto como ya he hecho en otras ocasiones, si me equivoco, lo reconozco. Pero de nuevo insisto en que en el post dejo patente que ojalá me esté equivocando.

Por lo que sé a través de personas que se dedican a la restauración de cerámica, todo apunta a que los azulejos estaban cogidos a la pared con un mortero de cal y arena, lo cual hace más fácil su retirada.

Si como arquitecto, conoce el proyecto y me puede asegurar que los azulejos han sido retirados para su restauración y posterior recolocación, le rogaría me lo diga para corregir la entrada. De todos modos, algunos muros donde estaban los azulejos ya no existen por lo que será complicado que vuelvan a su sitio.

Con esta entrada no pretendo ni criminalizar a nadie ni acusar de nada a nadie, simplemente me duele tremendamente ver cómo perdemos patrimonio en Sevilla día tras día sin que nadie haga nada. Y a los ejemplos me remito: la Casa de la Moneda, los restos de la muralla en la calle Recaredo, la reciente reforma de la Casa de Los Leones de la calle Zaragoza, la casa de la calle Santa Clara... Creo que hay motivos suficientes para temerse lo peor pero insisto, si me he equivocado, seré el primero en reconocerlo.

Un saludo

Miguel Villegas dijo...

Estimado Sergio.
Llevo más de diez años dedicado a la publicación y difusión de arquitectura a través de http://arquitextonica.net y cuando os descubrí me llenó de ilusión ver la capacidad de trabajo y crítica que desarrollas/áis, pero el tono creo que no es el acertado.
La retractación es una vía, pero creo que la primera es "no equivocarse".
Si el edificio no está catalogado ni protegido ¿os habéis preguntado el por qué?

Sergio Harillo dijo...

Quizás el tono sea demasiado sentimental, lamento si se ha salido de la tónica general del Blog, pero este tema me ha dolido especialmente.

Como historiador del arte sé que no todo es digno de protección pero también sé que en muchas ocasiones los criterios de protección no son infalibles. En Sevilla (y sobre todo en la Escuela de Arquitectura y en la Facultad de Historia del Arte) el Regionalismo está muy mal visto y Aníbal González ha sido un arquitecto denostado durante muchísimo tiempo. Sinceramente, creo que es un error, por ello me duelen especialmente este tipo de actuaciones. El edificio no tiene protección, efectivamente, se podría haber derribado y al parecer se va a conservar la fachada íntegra lo cual es de agradecer, pero como historiador del arte pienso que un edificio no es sólo una fachada, sino la suma de muchos elementos.

Creo que en Sevilla hace falta una mayor sensibilización patrimonial y con entradas como ésta intento remover alguna conciencia para evitar la pérdida de más patrimonio. Aún recuerdo el caso de la casa de la calle O'Donnell del siglo XVIII, totalmente destruida a pesar de estar catalogada y como todo quedó en una multa testimonial.

Un saludo

Vlasov Vl dijo...

Desde la mayor ignorancia opino que una ciudad en donde solo se cuidan las fachadas son una aproximación a una ciudad con vocación de parque temático, con ambientes de cartón piedra. Creo que las generaciones futuras pediran explicaciones en este sentido. Por lo demás, mi mayor respeto al promotor del blog y a cuantos participan en el.

el pasado de sevilla dijo...

Primeramente decir que ESTO ES SEVILLA, aquí se tira bajo un palacio, un covento o un edificio en menos que canta un gallo, mas sino esta catalogado, y cuando un edificio de ANIBAL GONZALEZ no esta catalogado es para investigarlo y a fondo, por que algo oscuro debe de haber.

Comprendo de la forma que te has expresado en esta entrada y lo comparto, pues somos ya muchos los que estamos hasta las narices de perder y perder parte de la sevilla histórica, esta ultima del regionalismo, hasta que tan solo nos queden dos casas en en pie en plena avenida, versus parque temático que los alcaldes de cada época.

Sergio, como siempre gran entrada y gran denuncia, por que no solo es ilegal o legar lo que dice un papel firmado por el concejal de obras o patrimonio de turno, sino lo que borra los restos de una sevilla única e irrepetible mientras que los que tienen el poder miran para hacia otro lado.

POR ULTIMO, DESTACAR LA CACIQUERIA-CARNICERIA QUE SE ESTA HACIENDO EN ESE ENTORNO, pues ademas del poco respeto que se esta teniendo con esta casa, sumamos el que por desgracia ha tenido MI QUERIDA HERMANDAD DE LA CANDELARIA, endiñando un mamotreto de acero corten por fachada en la nueva casa hermandad, valiente mamarrachada que se han marcado junto a la juderia.

un saludo.

Giraldillo dijo...

Sevilla es puro fachadismo, de fachada, y en algunas ocasiones no solo en cuanto a edificios se refiere...

Ignacio Trujillo dijo...

Aunque no sea ilegal la destrucción de esos azulejos supone, si de da el caso, una falta de sensibilidad y buen gusto. Con ello va desapareciendo el verdadero encanto de la ciudad, el auténtico sabor que la hace única. En la medida de lo posible, hay que intentar compatibilizar las reformas y nuevos usos, con el respeto a la idiosincracia del edificio histórico en toda su integridad. Claro que eso es más díficil, más caro, y requiere mayor delicadeza que arrasarlo todo.

Sergio Harillo dijo...

Totalmente de acuerdo con usted, Ignacio. Mantener el Patrimonio es caro, eso lo sabemos todos, lo sabe usted, lo sé yo y lo sabe el que compra un edificio histórico. La diferencia es que si yo no tengo el dinero para restaurarlo no me meto en esos berenjenales. Si compras un edificio histórico es de suponer que tienes el dinero para mantenerlo, de lo contrario, es preferible que dejes que sea otra persona con mayor sensibilidad la que se haga cargo de él.

¡Saludos!