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sábado, 30 de noviembre de 2013

Málaga apuesta fuerte por la Cultura con un Pompidou

El Cubo de Málaga. Foto García Santos, El País

Poco a poco Málaga se está convirtiendo en una de las capitales culturales más importantes de España. Si hace unos años el panorama en la capital de la Costa del Sol era desolador en este aspecto, gracias al empeño personal de su alcalde y a un buen puñado de millones de euros, el futuro se antoja bien diferente. Cuando el turismo de sol y playa empezó a flaquear, los autoridades malagueñas no lo dudaron y apostaron por otro modelo. El Museo Picasso fue el gran referente de esta transformación, pero el mismo año que nacía el centro dedicado al insigne pintor malagueño lo hacía también el CAC, que en apenas diez años se ha convertido en uno de los museos punteros a nivel internacional en cuanto a arte contemporáneo se refiere. Después llegaría el Thyssen y ahora es el turno del Pompidou. Sin duda, el ascenso ha sido espectacular, contar con cuatro museos de esta categoría es un objetivo que no logra cualquier ciudad. 


No todo ha sido un camino de rosas, atrás quedaron estrepitosos fracasos como el museo de piedras preciosas, proyecto "privado" en el que el Ayuntamiento invirtió varios millones de euros que ahora nadie sabe dónde están. El Museo de Bellas Artes también ha sufrido lo suyo, se quedó sin sede para que se pudiera construir el Picasso y desde entonces se espera con ansia la inauguración de la que será su nueva y flamante casa en la Aduana.

Pero volvamos al Pompidou. Málaga se ha convertido en un destino preferente en el turismo de cruceros por lo que, hace unos años se construyó un nuevo muelle de recepción. En él se incluía un gran equipamiento cultural llamado 'El Cubo'. Lo que se esconde tras este nombre tan televisivo es un inmenso edificio subterráneo de seis mil metros cuadrados cuyo máxima referencia en el exterior es un cubo acristalado. El Ayuntamiento ya intentó, sin éxito, que La Caixa se hiciera cargo del inmueble instalando un Caixaforum pero la entidad catalana apostó por Sevilla como primera y única sede andaluza de su franquicia cultural. El alcalde malagueño, Francisco de la Torre, no cejó en su empeño y siguió buscando un inquilino para el edificio (que curiosamente, no pertenece al Ayuntamiento, sino a la Autoridad Portuaria, presidida, precisamente, por Paulino Plata, ex consejero de Cultura de la Junta). Finalmente sonaron las campanas de boda y será el centro Georges Pompidou el que se quede con el famoso Cubo. ¿Cómo? Pues como no podía ser de otro modo, pagando. Y mucho. 

De esto saben bastante en los Emiratos Árabes. Que quieren un Louvre, pues lo compran. Que quieren un Guggenheim, pues lo construyen. Que quieren una franquicia de cualquier gran museo, pues para eso están los petrodólares. En Málaga se ha hecho algo parecido pero a menor escala, claro está. Aquí no tenemos dinero para que Gehry, Zaha Hadid o Nouvel construyan un macro edificio de varios miles de millones (tampoco tenemos una mano de obra casi esclava que abarate los costes.... de momento). El Ayuntamiento malagueño pagará la remodelación del edificio (cinco millones de euros), un canon anual al Pompidou (un millón más anuales) y se hará cargo de todo lo que conlleva montar un museo (transportes, seguridad, personal....). A cambio tendrá un Pompidou en Málaga, setenta obras del fondo del museo (una minucia, ya que la colección asciende a más de 200.000 piezas) y una exposición anual que, claro está, pagará Málaga. Si echamos cuentas, no está muy claro que el acuerdo sea tan beneficioso para los malagueños, todo ese dineral tendrá que salir de alguna parte y seguramente habrá mucha gente en Málaga que se estará preguntando por qué se financia un proyecto así y se dejan en el aire otros proyectos locales. Pero el objetivo del alcalde está claro, hacer de Málaga un importante referente cultural. Y parece que va camino de lograrlo.

Desde la distancia, y aún teniendo en cuenta todos los problemas colaterales que puede acarrear a corto y medio plazo un proyecto así, no puedo más que sentir algo de envidia por la capital malagueña. Mientras que allí se invierte en este tipo de proyectos y se convierten en noticia de referencia mundial por este acuerdo (y no ha sido portada porque en España solo copan las portadas los triunfos deportivos y los escándalos políticos), aquí en Sevilla nuestro alcalde anuncia a bombo y platillo que están trabajando para que Primark abra una tienda en la ciudad. La comparación es bochornosa. Si echamos un vistazo a los últimos "grandes proyectos" de nuestro Ayuntamiento nos encontramos un Mc Donalds y un Costco en lo que debía ser la Ciudad de la Imagen, el cambio de unas farolas en tres plazas del centro y la posibilidad de tener un Primark. Para echarse a llorar. El alcalde puede seguir mareando la perdiz y echando la culpa a la Junta de Andalucía de sus proyectos frustrados, pero donde no hay, no se puede rascar. Y cuando no hay ideas, de nada sirve que se intente engañar a los ciudadanos diciendo que la Junta es muy mala porque no construye nuevas líneas del Metro. 

Todo esto no quiere decir, claro está, que tengamos que ponernos a llorar en la puerta de los grandes museos para que abran una sede en Sevilla. Ahí están nuestros espacios museísticos, muertos de la pena, medio en ruinas, anegados y olvidados (Arqueológico, Costumbres Populares y Bellas Artes respectivamente). Ahí está el CAAC, en su particular limbo por falta de interés de los sevillanos. ¿Necesitamos un Pompidou o un Guggenheim en Sevilla? Pues seguramente no, porque no sabríamos valorarlos y tampoco está el horno como para invertir en equipamientos culturales que sólo disfruten los turistas. Culturalmente podríamos ser una gran potencia sin necesidad de atraer nada nuevo, explotando lo que ya tenemos. Pero ya digo, dónde no hay ideas ni intención... Nos conformaremos con el Caixaforum, que casualmente se inaugurará el mismo año que el Pompidou de Málaga si todo sale bien y disfrutaremos de su espectacular programación con el deseo de que los sevillanos, algún día, sean capaces de valorar lo que tienen y le reclamen a sus dirigentes una implicación acorde a la importancia de lo que gestionan.


5 comentarios:

Paco dijo...

Pues sí. Y además ne Málaga , en el aeropuerto, tienen un pequeño museo de la Aviación......Igual, que en Sevilla, ciudad,totalmente dedicada a la aviación desde hace mucho tiempo, con una historia en la aviación que más de una ciudad la quisiera , donde ni se sabe, ni se espera un museo con una muestra de nuestra ligazón a esta gran industria, que empezó por CASA y sigue con Airbus. Así, nos va.

Enhorabuena por el artículo.

David dijo...

Hola... quería puntualizar que el Museo del Automóvil esta abierto. Solo el Museo de las Gemas (Fracaso absoluto) no salio adelante. Saludos y estupento post.

Sergio dijo...

Gacias David por la puntualización. Creía que había leído en alguna de las noticias que se hacía referencia a ambos proyectos como iniciativas frustradas pero me habré confundido. Ya está corregido :)

Paco, hubo una iniciativa de convertir el Pabellón del Futuro en ese Museo del Aire y el Espacio que acogería lo que comentas, pero nunca más se oyó hablar de ese proyecto.

Saludos!

javier_agp dijo...

Saludos desde Málaga,

Os quiero felicitar por vuestro Blog de antemano. Quisiera apuntar mi visión con respecto a su artículo desde un punto de vista de un ciudadano que quiere muchísimo su ciudad y que lucha por su ciudad en lo que a patrimonio se refiere.

Málaga ha vivido un antes y un después con la apertura de Museo Picasso. La verdad que en cuanto a museos, Málaga ha crecido espectacularmente.

Se puede hablar de dos grandes ejes culturales en Málaga y uno que los une. El que hará “el Cubo”, con el “Pompidou”, el “Barrio del Soho”, si es que triunfa, y el CAC. Para que os situéis este eje está de la Alameda y el Parque hacia el mar. Este eje representa el arte actual, y parte mitad del siglo XX, más o menos. Luego está el siglo XX, con el Thyssen, Museo de artes y Costumbres Populares y el futuro Museo de Málaga, que en obras es mejor que el propio Thyssen, y destaca en el siglo XIX con multitud de obras con medallas en diferentes exposiciones nacionales e internacionales. Y el museo que los une es el Museo Picasso, que podríamos decir que es puente entre un siglo y otro. Desde ese punto de vista, Málaga ocupa una buena posición. Aunque tenemos más museos importantes como el Museo del Vidrio y Cristal o el Museo de Revello de Toro

Pero ahora bien, yo soy muy crítico con lo que se hace, porque con respecto a la cultura local no se hace nada, es más, se ha mermado muchísimo en los años de la democracia, se puede decir que Málaga es 1/3 de lo que es. Málaga tenía el mejor centro histórico que combinaba siglo XVII, XVIII y XIX de España. Hoy en día el XVII se cuenta con los dedos de la mano, y el XVIII y XIX languidece. Se pide que se haga un museo sobre la industrialización y no se hace, se restaura la Alcazaba con cemento, cuando no es bueno para el monumento, se dejan caer las casas a propósito para especular, la casa de Cánovas del Castillo está en ruina total casi. En fin, el panorama local no es alentador y cuando hablamos de esos museos, se os olvida resaltar que todos son privados, y que cuando esos museos se vallan, Málaga habrá perdido todo, ya que su patrimonio lo están destruyendo las administraciones. Ponemos denuncias y denuncias a la Fiscalía, pero no nos hacen caso. En fin, no os fijéis tanto en la ciudad de Málaga y luchad por lo vuestro que os veo que vais a ir por el mismo camino como os descuidéis.

Un saludo.

Sergio dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Javier, siempre es bueno tener la opinión de alguien que vive en la ciudad de la que se habla. Efectivamente, desde fuera siempre se verán las cosas de una forma muy diferente a la realidad.

He estado en Málaga varias veces (y tengo intención de volver en breve) y desde la primera vez me ha parecido una ciudad magnífica. Lo que se está haciendo en pro de la Cultura es digno de mención aunque, como comentas, todo tiene su parte positiva y su parte negativa (me viene a la cabeza el Museo de Gemas y la restauración millonaria de Tabacalera). Si bien es cierto que se está apostando mucho por la iniciativa privada, en ocasiones, es la mejor opción cuando la iniciativa pública no tiene capacidad para hacerlo.

En Sevilla, lamentablemente, estamos en una situación completamente diferente. Aquí la Cultura viene también del sector privado, pero a pequeña escala. El 90% por ciento del peso cultural sevillano recae en pequeños impulsores que están moviendo cielo y tierra para que Sevilla tenga algo más que ofrecer aparte de la estampa de siempre. ¿Qué hace mientras tanto el Ayuntamiento? Nada. ¿Qué hace la Junta de Andalucía? Nada.

Las administraciones sevillanas (entiéndase Junta y Ayuntamiento) están en otros menesteres y especialmente llamativo es el caso municipal que está empeñado en crear empleo de cualquier manera, vendiendo el patrimonio público al mejor postor, pero nunca o casi nunca apostando por la Cultura, que es la hermanita pobre de la Corporación municipal.

De nuevo, te agradezco tu opinión y espero que consigáis en Málaga el apoyo necesario para evitar esa destrucción patrimonial que comentas.

Un saludo!!