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domingo, 13 de octubre de 2013

¿Y si la 'marca Sevilla' fuese diferente?


Hoy se cumplen veinte años de la inauguración del Parque Científico y Tecnológico Cartuja, el heredero de la Exposición Universal de 1992, que abrió sus puertas en 1993 con apenas seis empresas. Mucho ha llovido desde entonces, pero a día de hoy, PCT Cartuja es uno de los pilares de la economía sevillana con 345 entidades y empresas instaladas en el recinto que dan trabajo a 14.500 personas y un volumen de negocio anual que supera los 1.800 millones de euros. Además de empresas, la Cartuja alberga facultades, equipamientos culturales, zonas verdes... un verdadero distrito tecnológico donde el I+D+i es la principal seña de identidad.


Con esos datos sobre la mesa, cuesta entender que las necesidades del Parque sigan siendo las mismas desde hace años: aparcamientos, movilidad, mantenimiento de las zonas comunes.... sin que ningún Ayuntamiento haya decidido apostar por el potencial que tiene la Cartuja. Los empresarios reclaman, año tras año las mismas cosas, y las administraciones, año tras año, ignoran sus peticiones. ¿Por qué? Quizás porque no se valora la importancia de este punto de la ciudad y su valioso atractivo.


Lo mismo ocurre unos cuantos quilómetros más al este, en Aerópolis, el Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía. A cierre de 2012, el recinto dedicado a la industria auxiliar aeronáutica albergaba más de 60 empresas, daba trabajo cualificado a 4.000 personas y movía cerca de 700 millones de euros de negocio. La importancia de este Parque eleva a nuestra ciudad a la categoría de tercer polo aeronáutico de Europa junto con Toulouse y Hamburgo al estar aquí la planta de ensamblaje del avión militar A400M de Airbus.

Sólo sumando los datos de estos dos parques empresariales y tecnológicos vemos que dan trabajo cualificado y de calidad a unas 20.000 personas, que en ellos tienen su sede 400 empresas de primer nivel con una trayectoria internacional y que generan alrededor de 2.500 millones de euros de volumen de negocio. Razones más que suficientes para que las administraciones tengan muy en cuenta sus necesidades. 

Pero aún podemos ir más allá. Cuando pensamos en la capital de Andalucía o si preguntamos en el exterior qué imagen se asocia con nuestra ciudad, no es difícil imaginarse que las tradiciones, el Patrimonio o las fiestas ocuparán los primeros puestos en el ranking. ¿Quién diría que Sevilla es una ciudad industrial? ¿O que es una economía potente en I+D+i? ¿Cuántos asociarían la marca Sevilla con las nuevas tecnologías? Las respuestas a estas preguntas las sabemos todos; por ello es, más que necesario, vital, empezar a vender esa otra imagen de la ciudad. Hasta ahora hemos apostado todo nuestro capital al mismo número, ¿qué tal si, para variar, jugamos con otro número? Quizás los resultados nos sorprenderían. Han pasado veinte años desde que nació PCT Cartuja, ya ha llegado la hora de que empecemos a valorar lo que tenemos y apostemos por ello.

1 comentario:

Alejandro Teba dijo...

Ojalá fuera así compañero. Pero me temo que nuestros políticos continuarán vendiendo la imagen de capirotes, farolillos y banderillas por donde quieran que vayan... Somos muchos los que abogamos por un cambio de rumbo, pero quienes pueden hacerlo, ni nos toman en cuenta, ni lo ven, ya sean por interés o por simple ignorancia...