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domingo, 21 de julio de 2013

Visitamos la ex Ciudad de la Imagen


Hace unas semanas hablábamos en Cultura de Sevilla del cambio urbanístico que se ha llevado a cabo en la zona norte de la ciudad, justo en el límite de la urbe consolidada. Lo que, según el actual Plan General de la Ciudad iba a ser un polo empresarial dedicado al sector audiovisual se ha reconvertido, por obra y gracia de las circunstancias, en un parque empresarial donde las primeras empresas que se van a instalar son Mc Donalds (en la imagen superior, a la izquierda, vemos el edificio ya en obras), y dos grandes cadenas comerciales, BricoDepot y CostCo. 




Esta mañana hemos querido conocer in situ la reurbanización de esta zona para comprobar cómo hacemos ciudad en pleno siglo XXI. Y como siempre, una de cal y otra de arena. Si bien los acabados son acertados, se ha incluido un carril bici que recorre todo el sector y todas las calles cuentan con alcorques para árboles (por favor, que sean de gran porte y no naranjitos) que imaginamos se plantarán ya en otoño, el resultado vuelve a ser de lo más corriente, nada que ver con los renders que se presentaron hace unos años. Aunque también es cierto que si el proyecto ha mutado y finalmente vamos a tener un polígono empresarial más, para qué cuidar los detalles.


El sector se ha dividido en varias manzanas de grandes dimensiones vertebradas por una amplia vía peatonal central donde ya se han colocado palmeras y dónde vemos parterres donde es de suponer se plantará césped. El diseño del banco corrido es bastante interesante, el uso de palmeras, francamente, no. En una calle peatonal tan grande se necesitan árboles que den sombra, no palmeras que poco aportan. Habrá que esperar para ver qué se hace con esos parterres centrales y si en ellos se colocan árboles.


La reurbanización del complejo, como decíamos al principio, es correcta; amplios acerados, el carril bici, incluso papeleras. El tipo de farolas utilizadas da una idea de en lo que se ha convertido la Ciudad de la Imagen, un parque empresarial cualquiera.


Grandes manzanas a la espera de que lleguen las multinacionales e incluso en algunas ya podemos ver las primeras obras. Resulta paradójico que se haya construido este nuevo parque empresarial cuando unos metros más al sur (de hecho, los separa una fábrica) está Torneo Parque Empresarial con sus decenas de naves completamente vacías y en alquiler. Darse un paseo por este otro parque empresarial es una auténtica tragedia, los únicos sectores donde hay algo más de movimiento es donde están las torres, pero el resto está completamente vacío con todos los locales en alquiler y en venta. ¿Era necesario hacer otro parque empresarial justo al lado? Evidentemente no. ¿Se podrían haber instalado Bricodepot y CostCo en las naves que hay en Torneo Parque Empresarial al igual que está Mercadona? Pues seguramente sí. Pero hemos preferido construir un nuevo parque empresarial, agotando el suelo de la ciudad por su zona norte para hacer algo que ya ha fracasado unos metros más al sur. Así no se hace ciudad.


Las zonas comunes están a la espera de que llegue la vida, ya sea humana o vegetal. De nuevo insisto en que espero que cuando llegue el otoño se planten árboles en todas estas zonas de tierra, de lo contrario, aquello va a ser criminal por las temperaturas que se alcanzarán.


Y nos despedimos con esta imagen dedicada especialmente al área de Parques y Jardines de nuestro Ayuntamiento. Aunque en esta ocasión no tienen nada que ver porque ha sido una empresa privada la que ha llevado a cabo la reurbanización de las parcelas, podemos ver qué pasa cuando se plantan árboles en verano en Sevilla: se mueren. ¿Por qué? Pues porque ningún ser vivo es capaz de aguantar tres meses con temperaturas superiores a los 30º sin agua, y un árbol recién plantado necesita agua para poder desarrollar sus raíces. Esto, que es tan evidente, parece que en nuestra ciudad no acaba de ser entendido y por eso vemos como, cada año, mueren decenas de árboles jóvenes por toda la ciudad, se plantan en abril-mayo y se dejan a su aire, sin regarse. ¿La solución correcta? Plantar los árboles en otoño, en octubre-noviembre, para que se beneficien de las lluvias del invierno y cuando llegue el verano sólo necesiten un mantenimiento (porque aún así, en su primer año de plantación, necesitan ser regados).


Sólo espero que esta nueva zona empresarial sirva de esparcimiento a los vecinos de Pino Montano y que, al menos, se genere algo de empleo. Es lo único positivo que se puede sacar de esta desafortunada intervención. Os animo a que le echéis un vistazo a las imágenes promocionales del complejo y busquéis las siete diferencias.

1 comentario:

Carlos dijo...

"No no, vamos a hacer a otro parque empresarial, que así podemos trincar más que si aprovechamos el que está ya hecho al lado. Y pon los árboles ya, para que se sequen y haya que repoblarlos, y volvemos a trincar otro porcentaje..."

Si eso no es así, no puedo entender que sean tan inútiles.

Por no hablar de la ciudad de la imagen, otra oportunidad perdida para impulsar un sector distinto en la ciudad y que aumentaría mucho su potencial.

Un saludo.