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martes, 18 de junio de 2013

Las misteriosas esculturas del Parque de María Luisa


Leyendo la magnífica entrada de nuestro compañero del Blog Sevillanadas sobre las esculturas de los Jardines de las Delicias, no he podido evitar acordarme de las dos esculturas que adornan la glorieta de Doña Sol, en el Parque de María Luisa. Siempre he sentido una gran curiosidad por estas dos esculturas de las que apenas hay información en ninguna parte. Si buscas información sobre la glorieta te encuentras que fue diseñada por el arquitecto Luis Gómez Stern y que se inauguró el 22 de abril de 1959. Se hace referencia a las especies vegetales que la componen y a su original y sinuosa planta con parterres de ladrillo aplantillado. También averiguas quién fue doña Sol, nada más y nada menos que la duquesa de Santoña doña Eugenia Sol María del Pilar Fitz-James Stuart, familia, por tanto, de los duques de Alba. Pero sobre las esculturas, muy poco, que proceden de los jardines del Palacio de San Telmo pero nadie sabe cuándo se instalaron aquí, si ya estaban en el lugar cuando el Parque de María Luisa formaba parte de los jardines de la familia Montpensier, su autoría o a quiénes representan.


Las esculturas representan a dos muchachas, una de ellas con unas flores o frutos en sus manos, la otra con el torso desnudo y una corona de laurel en su mano izquierda mientras con la derecha sujeta el manto que permite descubrir su esbelta figura.


Decía que me había acordado de ellas al leer la entrada sobre los Jardines de las Delicias porque en esta zona verde nos encontramos la escultura de la musa de la Astronomía, Urania con el Globo celeste en su mano izquierda y un ¿aulós? en la derecha. La presencia del instrumento musical es algo confusa ya que en teoría la musa de la Música es Euterpe y Urania lo que debería llevar es un compás. Sea como sea, la similitud entre las tres esculturas es asombrosa, en tamaño, en estilo, incluso en la posición de la cabeza girada hacia un lugar, como si todas hubieran estado en un espacio concreto y miraran hacia un motivo central (¿Apolo, tal vez?). Sin embargo, Urania está documentada como proveniente del palacio arzobispal de Umbrete y tras su paso por la plaza del Museo acabó en los Jardines de las Delicias, pero, ¿y las otras dos? ¿Tendrán algo que ver? ¿Quizás Urania no perteneció a ese conjunto del palacio de Umbrete? ¿O tal vez las tres provienen de allí? Estas piezas llegan a Sevilla en 1846 y, al parecer, los duques de Montpensier también adquirieron algunas piezas como los bustos que hay hoy en día en el Ayuntamiento y que provienen del Palacio de San Telmo. Quizás estas dos esculturas fueron compradas por los duques a mediados del XIX para decorar sus nuevos jardines. De ser así, tendríamos dos nuevas musas que, por iconografía, sería complicado bautizar ya que los atributos que llevan en sus manos no nos dan muchas pistas. Calíope, la musa de la poesía épica y la elocuencia podría ser la que lleva una corona de laurel, pero este elemento también se asocia con Clío (musa de la Historia) o Melpómene (la Tragedia). La otra escultura, que porta frutos y flores en sus manos es una gran incógnita ya que no parece corresponderse con ninguna musa, pero sí podría representar a alguna deidad. 


Una gran incógnita que espero descubrir algún día. De momento podemos seguir disfrutando del maravilloso patrimonio escultórico que decora nuestras plazas y jardines, dejando volar nuestra imaginación sobre su procedencia, autores y significado.


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