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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Visitamos la exposición sobre el Caixaforum en COAS


El Colegio de Arquitectos de Sevilla acoge hasta finales de diciembre una exposición monográfica sobre el proyecto que Guillermo Vázquez Consuegra realizó para adaptar las Reales Atarazanas como Caixaforum. Varios paneles y dos maquetas tratan de explicar al visitante los pormenores de un proyecto que finalmente ha sido rechazado al ubicar el centro cultural en la Isla de la Cartuja.


Tras visitar la exposición y recrearme en las maquetas y los paneles explicativos he de confesar que he salido con las mismas dudas que tenía antes de entrar. El proyecto es magnífico, fabuloso, pero sigo sin entender cómo inscribe el arquitecto los nuevos volúmenes en el edificio histórico. Quizás por torpeza mía o quizás porque no se aclara del todo bien en los elementos expositivos. Empecemos por la maqueta de mayores dimensiones. En ella podemos ver, en metacrilato, los nuevos volúmenes añadidos a la fábrica histórica de las Atarazanas. ¿Son de metacrilato porque es un material que queda muy bien en las maquetas o porque así parece que los volúmenes son menores de lo que son en realidad? Tras varios minutos consigo interpretar la maqueta e ir asociando cada parte con las infografías que hay en las paredes. Y algo falla, o la maqueta y las infografías no tienen nada que ver o pertenecen a momentos del proyecto completamente diferentes ya que hallamos diferencias sustanciales. Sobre todo en lo que respecta a la relación de esos volúmenes con su entorno.


Viendo las maquetas observamos que el principal escollo del proyecto es el auditorio, puesto de forma paralela a la construcción del XVIII que cierra las Atarazanas hacia la calle Temprado. Es en el auditorio donde no está nada claro ese juego de volúmenes. Además, ¿dónde y cómo se inserta ese volumen perpendicular a las naves de las Atarazanas? En las imágenes reales que podemos ver en los paneles no hay una sola instantánea de cómo es en la actualidad este espacio por lo que es imposible saber qué desaparece para poder meter el auditorio, porque es evidente que algo tiene que desaparecer. No queda nada claro. Miremos la segunda maqueta, en esta se ven mejor los nuevos volúmenes y la zona añadida (en metal) al edificio histórico (en madera). Es evidente el conflicto entre ese auditorio y el resto del edificio y la posible interferencia con la vecina iglesia del Hospital de la Caridad. 


En los paneles que acompañan a las maquetas tenemos una gran variedad de imágenes del auditorio, su espectacular cubierta y la terraza contigua. Sin embargo, aquí me asaltan nuevas dudas ya que las dimensiones y espacios varían en función de la infografía que veamos. Es bastante complicado hacerse una idea de cómo se inserta este volumen en el edificio. Si tomamos como referencia las escaleras mecánicas veremos que en unas imágenes aparecen junto a la cristalera (como en la primera maqueta) mientras que en otras aparecen bastante distanciadas de ésta, habiendo un gran vestíbulo delante del auditorio. Otra extrañeza más, la ubicación de la iglesia de San Jorge del Hospital de la Caridad. En la imagen inferior vemos que dicha iglesia se ve desde la terraza que el arquitecto crea sobre la calle Dos de Mayo y además la vemos en diagonal, alejada. Sin embargo la realidad es completamente diferente, sólo hay que ver google maps (enlace) para comprobar que ni la iglesia está en ese lugar ni la torre se vería desde esa terraza, más que nada porque quedaría engullida por las cubiertas del auditorio.




Al margen de los renders e infografías (que en Arquitectura suelen estar sumamente idealizados) del auditorio, hay otros paneles que muestran la intervención en otras zonas del edificio, como la Sala de Armas, donde se ubicaría una de las salas de exposiciones. En este espacio (ubicado en el edificio del siglo XVIII) se llega a eliminar una parte del techo para dejar a la vista la espectacular armadura de madera del nivel superior.
La cafetería y el restaurante son otro elemento sumamente atractivo del proyecto ya que se abren a la ciudad con unas vistas espectaculares de la catedral. Para construirlo se eliminan añadidos del siglo XX que se sustituyen por este nuevo voladizo acristalado (tan del gusto de Consuegra) que abre para la ciudadanía un espacio que nunca estuvo destinado para ser transitable, democratizando las cubiertas de las Atarazanas.

Dos semanas después del cambio de ubicación del Caixaforum, seguimos escuchando cruces de acusaciones entre Ayuntamiento y Junta de Andalucía a cuenta de este edificio. Para el próximo 12 de diciembre hay prevista una reunión entre La Caixa y ambas administraciones. Cuesta creer que de esa reunión salga una marcha atrás en el traslado, pero lo que sí es cierto es que quedan mucho flecos pendientes en este proyecto que, tal y como está planteado, genera muchas dudas. Quizás, si La Caixa lo recupera tal cual está planteado, haya que atinar más la intervención para evitar daños permanentes en el edificio. La idea de Consuegra (la plaza pública y demás) puede resultar muy sugerente, pero a día de hoy, y tras ver la exposición del proyecto, sigo sin verlo claro. Al igual que tampoco me creo que este proyecto cueste 20 millones de euros. Sólo hay que ver la magnitud de la intervención para llegar a la conclusión de que los números no salen, lo que Consuegra plantea para las Atarazanas podría doblar la inversión prevista y quizás ahí esté el miedo de La Caixa, en embarcarse en un proyecto que dilapide millones y millones de euros en un edificio que ni siquiera sería de su propiedad y que podría acabar en los tribunales por entrar en conflicto con las leyes de Patrimonio.

COAS: Plaza Cristo de Burgos. De lunes a viernes de 9'00 a 14'00 horas.

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