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lunes, 26 de noviembre de 2012

Crónicas urbanas _ Rompemoldes

En un callejón de la calle San Luis se encuentra una de las grandes sorpresas arquitectónicas de la Sevilla actual. Se trata de Rompemoldes, un espacio dedicado a la creación artesanal inaugurado hace apenas dos semanas y que tiene tantas posibilidades como imaginación tengan sus gestores.

¿Qué nos podemos encontrar en Rompemoldes? Pues de todo. Escultores como Daniel del Valle, artistas como Pedro Godoy, ceramistas como Teresa Díaz o Claudio Sabariego, el taller de luthier de Fernández Romero (candidato desde ya a formar parte de nuestro Baúl), los estudios de arquitectura La Plasita y De Pasquale + Galindo, talleres de vidrio y joyería como Estudio Ciento2, el taller de encuadernación Reslibri... y así hasta más de veinte espacios que comparten este moderno corralón de artesanos.

Rompemoldes ha sido ideado por los arquitectos Javier Ochoa y Rocío Guerrero, que han diseñado un espacio abierto donde los talleres artesanales y las viviendas se abren hacia una gran zona común resguardada del trasiego de la ciudad. El resultado es un moderno corral de vecinos donde se puede trabajar, pasear, jugar y comprar. El acceso se realiza desde la propia calle San Luis, donde está la entrada a los garajes subterráneos o desde la secundaria Ruiz Gijón. Cualquiera de los dos accesos es altamente recomendable ya que el efecto arquitectónico creado es espectacular. Pasar de un espacio angosto a través de un corredor a un oasis de luz en el interior de la manzana consigue sorprender al visitante predisponiéndolo a disfrutar del lugar.


El Ayuntamiento de Sevilla ha sido el encargado de llevar a cabo este proyecto que permite la concentración de artesanos en un mismo lugar, fomentando el intercambio y su permanencia en el centro histórico. La actuación no sólo ayuda a mantener la tradición artesanal en el centro de la ciudad, sino que evita la terciarización excesiva de esta zona intramuros, ya que se trata de una zona comercial, pero también son viviendas de gente joven, evitando la huida hacia barrios periféricos. 


Rompemoldes da un nuevo impulso a una zona de la ciudad maltratada urbanísticamente en los últimos años. Al horror urbanístico perpetrado en la trasera de la iglesia de San Luis se suma el problema social de la zona del Pumarejo. Proyectos como éste buscan la revitalización de la zona y para ello la arquitectura puede, y debe, ser un buen aliado.

Poco a poco se va renovando el comercio de esta zona y todo apunta a que más pronto que tarde podremos volver a disfrutar de la iglesia de San Luis, verdadera joya del barroco hispalense que está llamada a ser un potente foco cultural y turístico para la zona.

La intervención realizada en la Encarnación con el Metropol Parasol ha puesto las miras en la zona norte del casco antiguo, ahora, proyectos como éste tendrán mucho que decir en el futuro de esta zona de la ciudad.

1 comentario:

Daniel López López dijo...

Un interesante proyecto. En cuanto pueda me paso por allí.

Saludos
lafotografiadedaniellopez