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domingo, 25 de marzo de 2012

¿Crisis? ¿Qué crisis?

Leo con estupor y algo de coraje el coste que van a tener para las arcas públicas las elecciones andaluzas que se celebran hoy. Ni más ni menos que 16 millones de euros. Comprendo que algunas de las partidas incluidas en ese gasto como Seguridad, personal de las mesas, etc., están más que justificadas pero, ¿cuánto se han gastado los partidos en propaganda y publicidad? ¿Era realmente necesario, con los tiempos que corren, empapelar hasta el último rincón con carteles de los candidatos? ¿Acaso no los conocemos ya de sobras? ¿Para qué insistir en que estemos acompañados durante todo el día por sus caras en farolas, marquesinas de autobuses, mupis y demás? ¿Y la propaganda que recibimos en nuestras casas? 

Me cuesta comprender que en un período de recortes generalizados, reformas laborales y demás sacrificios ciudadanos, la maquinaria del Estado se gaste millones en algo perfectamente prescindible. Como siempre, los que se aprietan el cinturón son los ciudadanos, mientras políticos e instituciones despilfarran el dinero público sin más miramientos. Para que nos hagamos una idea, el presupuesto de todo el área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla para este 2012 apenas supera los nueve millones de euros. Las elecciones en un solo día, dieciséis. Terrible.

Los políticos siguen sin querer ver la realidad y sin querer comprender lo que está pasando. Los ciudadanos no necesitamos mítines multitudinarios ni eslóganes vacíos de contenido que todos sabemos que no se van a cumplir, lo que necesitamos son soluciones a los problemas cotidianos. Y la solución a esos problemas pasa por ahorrar donde hay que ahorrar, y el ahorro debe comenzar por la parte superior de la pirámide, donde están las instituciones. La mayor sangría económica del Estado proviene precisamente de la maquinaria del Estado, y ahí es donde hay que recortar. Todo lo demás es palabrería.

1 comentario:

Jesus Castizo Mantas dijo...

Hay varias formas de que la ciudadanía luche contra este despilfarro, cito las dos que conozco, si alguien sabe alguna mas que la comparta:

a) Devolver a los partidos su propia propaganda electoral, aqui lo explica bien, el día que estos se vean desbordada por una avalancha de propaganda devuelta se pensarán volver a enviarla masivamente de forma indicriminada http://propongo.tomalaplaza.net/10008/devolucion-de-la-propaganda-electoral

b) Solicitar igualmente a los partidos que no te envíen ningún tipo de propaganda en base a tus derechos establecidos por la LOPD (ley orgánica de protección de datos). Yo lo he hecho con los cinco grandes partidos por correo certificado y con acuse de recibo. Me ha salido un piquillo, casi 20€ pero vale la pena.

Y bueno otra es la propaganda en las calles, contra eso no podemos luchar, salvo dando la voz a pequeños partidos que metan aire fresco en la política y hagan que consigamos escapar del terrible bipartidismo que consolida los privilegios políticos en un círculo vicioso e infinito.