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miércoles, 11 de enero de 2012

Los Jardines de Murillo muestran, casi, su mejor cara


Las pasadas Navidades concluyeron las obras de recuperación y adecentamiento de las diferentes glorietas que conforman los Jardines de Murillo. Tras diferentes ataques vandálicos y por culpa de caídas de diversas ramas de los grandes árboles que pueblan el recinto verde, el estado que presentaban era, cuanto menos, mejorable.


Empezamos por la bella glorieta dedicada al pintor sevillano José García Ramos. Se ha recuperado la fuente, se han limpiado paramentos, los bancos lucen estupendamente y... ¡la primera en la frente!, algún desaprensivo ya ha tenido que dejar su firma en forma de estúpido garabato sobre la puerta de acceso. Ni con vigilancia ni sin vigilancia, esta ciudad no tiene remedio.


Al otro lado de la terrible calle Nicolás Antonio, un espacio que pide a gritos la eliminación del aparcamiento y su integración en la zona verde, seguimos viendo el resultado de la restauración. Hasta tres fuentes se han limpiado y adecentado, junto con toda la azulejería que decora este bello espacio.


La siguiente fotografía muestra la fuente que se encuentra justo en el centro de las tres glorietas. Se trata de la que sufrió el ataque vandálico que motivó el arreglo de los jardines y que, curiosamente, ha menguado tras la intervención. Inexplicablemente esta fuente ha perdido su remate de mármol que contenía un segundo plato de donde caía el agua tal y como se puede apreciar en las fotografías del Blog 'Amigos de los Jardines de la Oliva' donde además, podemos ver la evolución de estos jardines desde su restauración en 2001 hasta la decadencia de hace unos meses. ¿Qué habrá podido ocurrir para que la fuente haya empequeñecido?


Y por último, la tercera glorieta recuperada. Llama la atención que aunque se han recuperado estos espacios dentro de los Jardines, la sensación es de que falta algo en ellos. Columnas sin remates, capiteles sobre pedestales sin ningún tipo de relación... algo falla. Bienvenida sea la restauración llevada a cabo, pero quizás se podrían haber recuperado los jardines tal y como fueran en su día, ya que hay constancia de pérgolas de madera que apoyaban en columnas, dando acceso a estas glorietas, un elemento que ha desaparecido.


1 comentario:

Manuman dijo...

Lamentable la pintada. Se dirá que desaprensivos siempre hay, pero el descorazonador la cantidad que hay.