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lunes, 1 de agosto de 2011

Sevilla se enjaula


Si hay algo que está proliferando en los últimos años en Sevilla son las vallas. Se podría decir que la ciudad se enjaula en la misma proporción que crece el vandalismo que la desvirtúa y la afea. Es tanto el miedo al destrozo, al incivismo, a la incultura, que ya no sólo son las zonas verdes las que tienen su correspondiente perímetro vallado para evitar, en la medida de lo posible, los destrozos, sino que últimamente varios edificios han visto como sus fachadas se adornaban con vallas. Un ejemplo cercano en el tiempo es el Cibercentro Macarena Tres Huertas, pequeño edificio encerrado en sí mismo. También Metropol Parasol anochece cada día rodeado de vallas (éstas más cutres) que impiden la subida a la plaza superior. Ahora se ha sumado la sede de Lipasam en la calle Torneo. La que fuera estación del telecabina fue remodelada gracias a los fondos mágicos del Plan E para convertirla en la nueva y flamante sede de Lipasam. El arreglo vino acompañado del ajardinamiento del exterior con varias albercas y parterres. Pero los barrotes no han tardado en llegar, dejando los jardines encarcelados y vetados a la ciudadanía que ya no puede asomarse a los balcones que miran al río. Curiosamente, las piscinas permanecen vacías y sucias, mientras que los jardines se han abandonado a su suerte. En este caso, ¿la valla sirve para evitar intrusos y destrozos o para ocultar la dejadez?


7 comentarios:

Alberto Espinal dijo...

No entiendo por qué proliferan las vallas, no hay nada que impida más el disfrute de un espacio PÚBLICO que unas vallas, en mi opinión las vallas son una solución fácil y profundamente antiestética de evitar que haya vandalismo, pero también de controlar cuándo debemos disfrutar de un espacio. En mi opinión sería más importante aumentar la vigilancia que poner vallas. En mi opinión no hay nada más antidemocrático y que aumente más el abandono de un espacio que unas vallas.

el pasado de sevilla dijo...

ojo, en este caso no es espacio publico, es privado por lo que las vayas están mas que justificadas viendo el chorizeo y vandalismo de esa zona.

por otro lado, la dejadez de los parterres y las fuentes corre por cuenta de lipasan, y ahí poco podemos hacer ya que si la empresa alega recortes, pos nada.

una cosa son vayas de obras, y otra estas del antiguo telecabinas, que no me disgustan para nada tanto en diseño y forma.

la culpa de que los entornos se vayen no creo que sea del ayuntamiento en si, sino del vandalismo, de la legislación que nos cobija, de la ley del menor, etc, etc......

un saludo

Anónimo dijo...

Siempre me llamo la atención la manía que tenemos en Sevilla de enjaularlo todo.Adarves públicos con verjas, edificios y casas con un infinito y horrible catalogo de rejas ¿sevillanas?, minúsculos parterres de 5 metros cuadrados con vallas de 2 metros de altura,vecinos que exigen que se cerquen plazas publicas como la del museo...

Patricia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patricia dijo...

Entiendo el cometido de las vallas, pero qué pena tanto obstáculo para pasear...

Anónimo dijo...

Hispalis, Isbililla, Sevilla...¿Sevalla?.

Anónimo dijo...

Alberto, sera porque eso de aumentar la vigilancia en los parques a algunos le recuerda los tiempos de Franco. Para mi es la solucion mejor, podiamos imitar ciudades como Paris donde en los parques tienen guardas que se dedican a vigilarlo y a cuidarlo. Esto no solo haria mas seguros y cuidados estos parques sino que ademas daria unos puestos de trabajo que hacen mucha falta en esta ciudad.