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martes, 12 de julio de 2011

Crónicas urbanas: Cotidiana Vitae


Cotidiana vitae es el nuevo atractivo turístico y cultural de la localidad de Santiponce. El centro abrió sus puertas el pasado mes de mayo y por él ya han pasado más de cuatro mil personas que han podido conocer cómo era la vida en una ciudad romana del siglo II d.C. Cotidiana vitae es el complemento ideal a la visita de Itálica ya que en él podemos conocer cómo eran y cómo vivían los habitantes de la ciudad que ideó y amplió el emperador Adriano.


La visita al centro es completamente guiada por lo que durante todo el recorrido contaremos con personal que nos irá explicando qué es lo que estamos viendo, cuáles eran las costumbres de nuestros antepasados romanos y cómo pasaban su día a día. La primera parte de la visita se destina a dar a conocer la ubicación de Itálica, fundada en torno al 200 a.C. por Escipión el Africano como lugar de retirada de la alta aristocracia romana. Itálica nunca fue una ciudad más, en ella vivía la alta sociedad y legó al Imperio dos de sus más importantes emperadores, Trajano y Adriano, que sería el que apoyaría económicamente la ampliación y mejora de su ciudad natal.


Durante las obras del edificio donde se aloja Cotidiana vitae aparecieron los restos de un sólido muro romano. Por la importancia y calidad del mismo, se cree que pudo pertenecer a un edificio público del área del foro, ubicada precisamente en el sector donde se halla el centro, la Plaza de la Constitución, en plena vetus urbs, la ciudad vieja. Los restos han sido integrados en la visita y sirven de nexo de unión entre la actualidad y el salto en el tiempo que nos espera al cruzar el umbral de la siguiente sala.


La visita a la Roma del siglo II d.C. se inicia con un audiovisual que da paso a una plaza pública de una ciudad romana donde nos encontramos distintos elementos que recrean con meticulosidad arqueológica el estilo de vida romano. Puestos de frutas y telas, puertas realizadas imitando modelos romanos, graffitis en las paredes... todo lo que observamos está reconstruido siguiendo ejemplos conservados en yacimientos arqueológicos reales.


A la plaza se abren dos espacios fundamentales en el discurrir diario de la Roma imperial, una taberna donde hallamos mesas, sillas, cerámica... típicas romanas y el apoditerium de unas termas donde otro audiovisual invita al visitante a conocer cómo eran estos edificios, de suma importancia para la higiene personal de los ciudadanos. Todo lo que se ha construido en Cotidiana vitae utiliza materiales originales, los mosaicos se han realizado siguiendo técnicas originales, las pinturas de las paredes imitan escenas de Pompeya, el mármol de determinas estancias es mármol de verdad y así un largo etcétera para que la visita nos traslade durante una hora a la Roma de Adriano.


Mientras que la planta inferior está dedicada al espacio público, la superior se reserva al ámbito privado. En torno a un atrio con su impluvium la visita discurre por diferentes estancias privadas de las domus romanas. Evidentemente, este tipo de viviendas estaban destinadas a una élite y la calidad de los materiales no tiene nada que ver con la que nos podríamos encontrar en las insulae donde vivía gran parte de la población.


El opus sectile que podemos ver en algunas salas del Museo Arqueológico, completamente descontextualizado, lo vemos aquí perfectamente integrado en una vivienda romana. El atrio de la casa era el epicentro de la vida diaria y por ello en él nos encontramos elementos tan importantes como el altar de los dioses lares y manes donde se rendía culto a los antepasados o el tabularium, la biblioteca particular donde podemos ver cómo eran los libros de la época.


Entre las estancias que se han reconstruido en torno al atrio se encuentra la cocina, un espacio reservado únicamente para las grandes casas y que estaba vetado para la inmensa mayoría de la población que comía en la calle, un cubiculum o dormitorio donde se han reconstruido pavimentos, pinturas y muebles originales y por último el triclinium.


El triclinium era la estancia principal de la domus, era el salón-comedor y el lugar donde el anfitrión recibía a sus invitados. En el triclinium de Cotidiana vitae el lujo es abrumador, mosaicos y pinturas harán las delicias del visitante que conocerá detalles tan curiosos como la superstición de evitar por todos los medios que los asistentes a un convite fueran un número par ya que los romanos le atribuían a los números impares una cualidad mágica.


Cotidiana vitae nace de la iniciativa de varias administraciones con la intención de acercar el turismo al centro de Santiponce para favorecer un tejido empresarial que dinamice la localidad. Itálica y el monasterio de San Isidoro del Campo son los dos grandes polos de atracción que posee el pueblo, pero ambos se encuentran en sus extremos por lo que el beneficio económico para Santiponce es bastante reducido. Con esta actuación se pretende no sólo complementar la visita a Itálica, sino ejercer de imán para que los visitantes se adentren en el pueblo y el turismo sea un verdadero motor de desarrollo.

La gestión del centro es otro punto muy interesante al adoptar un modelo que funciona con éxito en otras ciudades pero que aquí está poco explotado. Si bien el centro depende del Ayuntamiento, es una empresa privada la que lo gestiona, Dinamo Cultura, encargada del contenido museográfico y del diseño del espacio. Además, el centro cuenta con diferentes aulas para actividades complementarias destinadas a todo tipo de público por lo que se puede convertir en un potente foco dinamizador de la vida cultural y social de la localidad.


Sin duda ha sido un auténtico placer poder conocer este centro cuya visita se podría decir que es obligada para todo aquél interesado en la cultura romana. La calidad del montaje expositivo, así como el hecho de que el recorrido sea en todo momento guiado, hace que la visita se convierta en toda una experiencia. Y todo ello a 7 km. de Sevilla.

Cotidiana vitae. De martes a sábado de 10 a 14 y de 16 a 18 horas; domingos y festivos de 10 a 14 horas (visitas a las horas en punto). Precios: 3'85 € los niños; 5'50 € la entrada general.
¿Dónde?_Santiponce, Plaza de la Constitución s/n. Información y reserva: 954 51 59 71


Cultura de Sevilla quiere agradecer al equipo de Dinamo Cultura su atención y colaboración para la realización de este reportaje.

8 comentarios:

Fernando Paredes Murillo dijo...

Me parece genial la idea y la realización, pero... ¿alguien me explica qué significado coherente tiene "cotidiana vitae" en latín?

Juan Fco. dijo...

"Sobre la vida diaria". Tiene que ver con todo lo que concierne a la cotidianidad, con la vida diaria: comida, baño, dormir, cocinar, etc. La vida habitual y común, no la de los patricios o sacerdotes, sino la del pueblo llano (si es que "pueblo llano" se puede aplicar en Roma).

Fernando Paredes Murillo dijo...

Sí, pero... eso seria "cotidiana vita". "Cotidiana vitae" es cotidiana vidas, cotidiana de la vida, vidas en la cotidiana...

O eso o yo estoy muy espeso hoy, que puede ser

Juan Fco. dijo...

Buena observación, Fernando.

Fernando Paredes Murillo dijo...

Como imagino que más pronto que tarde -por cierto, gracias a Cultura por descubrirnos esta joya- me acercaré por allí, ya les preguntare XD

palace80 dijo...

Me parece muy interesante la propuesta de visitar este centro de interpretación de Santiponce. Espero que pueda ir a verlo porque seguro merece la pena. Estos centros son necesarios para hacerse una idea aproximada de la vida de otras épocas históricas. Mis felicitaciones. El blog muy bueno, como siempre. Un saludo para S. de Pepe Font

Hispalense dijo...

Para Fernando Paredes: A mí la explicación que se me ocurre es que ese "Cotidiana" sea un neutro plural y vitae un genitivo de singular. En ese caso Cotidiana vitae se podría traducir por : Las cosas cotidianas de la vida o Lo cotidiano de la vida. Un saludo.

Fernando Hugo Rodrigo dijo...

La idea, bien; la realización... Tiene un punto de parque temático, la verdad. Tal vez hubiera sido bueno incluir nuevas tecnologías para desplegar la información