miércoles, 6 de abril de 2011

Cultura de Sevilla en... Málaga (y II): Nuevos equipamientos culturales


Málaga se ha convertido en los últimos años en una de las ciudades españolas más activas en el sector cultural. Por ello, durante la visita de Cultura de Sevilla a la capital de la costa del sol, quise aprovechar para conocer otros proyectos puestos en marcha recientemente.


Después de las colas del Thyssen y de empaparme de pintura decimonónica, nada mejor que un poco de arqueología para cambiar de aires. El Teatro romano malagueño se encuentra en pleno centro de la ciudad, a los pies de la Alcazaba y cuenta, desde hace unos meses con su propio centro de interpretación, muy bien integrado en el paisaje. Lamentablemente no pude visitarlo al estar cerrado. ¿En serio es un horario "normal" abrir de 10 a 14? Una pena, tenía muchas ganas de conocer el centro y recorrer las ruinas del teatro. Peor fue el frustrado intento de encontrar el Centro de interpretación de la necrópolis de Yabal Faruh. Tras recorrer varias veces la calle donde supuestamente se encuentra el centro, tuve que desistir de dar con él al no encontrar ningún indicio del mismo.



No pude dejar de preguntarme qué habrá llevado a la Consejería de Cultura a sufragar un centro de interpretación de las ruinas del teatro cuando en Itálica, que es una ciudad entera (con su propio teatro) se niega a construir un centro de interpretación acorde a la categoría de las ruinas. Imagino que ante el ímpetu cultural del Ayuntamiento malagueño, la Junta querrá demostrar que ella también invierte en patrimonio y cultura. Lástima que en Sevilla no seamos tan exigentes.



Otro proyecto municipal abierto recientemente es el Museo Revello de Toro, ubicado en el antiguo taller del escultor Pedro de Mena. El museo consta de varios espacios, una exposición de parte de la colección que Revello de Toro ha cedido a la ciudad de Málaga, un espacio para muestras temporales y un pequeño centro de interpretación del Barroco que recupera la imagen de Pedro de Mena. El proyecto ha tenido sus críticas ya que había quién pedía que el edificio se dedicara en exclusiva a Pedro de Mena y el barroco malagueño.


Seguimos paseando por las calles del centro de Málaga y nos encontramos el antiguo Palacio de la Aduana, futura sede del Museo de Bellas Artes de la ciudad. El Estado y la Junta se están gastando varios millones de euros en recuperar el edificio para que acoja la colección de este museo, expatriada desde que su antigua sede, el Palacio de Buenavista, fue destinada a Museo Picasso.


Por último llegamos al MUPAM, el Museo del Patrimonio Municipal, un interesante edificio de corte contemporáneo recientemente galardonado con uno de los premios que concede la revista Descubrir el Arte. En este centro se expone parte de la colección propia del Ayuntamiento a través de varias salas que explican la evolución de la ciudad apoyándose en determinadas piezas entre las que encontramos obras de Picasso, Il Parmiggianino o Carlos de Haes. También cuenta con varias espaciosas salas para exposiciones temporales.


Un proyecto muy interesante. Sin embargo, llama poderosamente la atención que mientras en el Picasso o en el Thyssen las colas se alargaban por las calles adyacentes, por el MUPAM podías pasear tranquilamente sin encontrarte con nadie, lo que invita a reflexionar sobre los proyectos estrella y su capacidad para tirar de otro tipo de centros, algo que no siempre funciona. A pesar de las buenas piezas que se exponen en el museo, el montaje no termina de convencer, no hay un hilo conductor claro ni se relacionan unas salas con otras. Aún y así, un buen punto de partida y un ejemplo que bien podríamos seguir en Sevilla, una ciudad que también atesora un rico patrimonio municipal pero que no es mostrado al público.


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