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jueves, 12 de marzo de 2009

Museo Frederic Marès

Ante la posibilidad de que Sevilla albergue la Colección Bellver hemos querido hacer una serie de reportajes para ofrecer algunos ejemplos de casos similares para dar un poco de luz a esta donación. Frederic Marès (1893-1991) fue un escultor catalán que además de artista se dedicó al coleccionismo de obras de arte. Llegó a formar la mejor colección de escultura hispánica de los siglos XII al XIX de todo el Estado español.
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En los años 40 del pasado siglo decidió donar su inmensa colección a la ciudad de Barcelona con la intención de crear un museo donde mostrar no sólo la colección de escultura sino otra serie de objetos artísticos como muebles o libros antiguos.
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El Ayuntamiento de Barcelona abrió en 1946 la que sería la primera sala del Museo en una antigua casa medieval del Barrio Gótico. Dos años más tarde se abrieron cuatro nuevas salas y las ampliaciones seguirían teniendo lugar hasta los años 70, cuando el Museo adquiere su mayor tamaño. Con el fin de especializar el museo y poder ofrecer un mejor servicio, Marès (que había seguido aumentando su colección) cedió parte de su colección a otras instituciones y creó nuevos museos en otras ciudades. El Museo además fue aumentando su colección gracias a la aportación de instituciones y particulares.
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En 1997 se inicia una reforma museológica del Centro para dotarlo con las últimas novedades y convertir el espacio en un museo del siglo XXI. Una de las principales actuaciones fue la incorporación de una sala de exposiciones temporales. El edificio del museo ocupa actualmente varios inmuebles que en su día formaron parte del Palacio de los Condes de Barcelona y ofrece, además de las salas permanentes, exposiciones temporales, cafetería, tienda y una biblioteca especializada en escultura hispánica, coleccionismo y artes decorativas.
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Como vemos, la donación de colecciones artísticas no es algo nuevo, en este caso estamos hablando de los años 40 del pasado siglo, y el Ayuntamiento de Barcelona no sólo aceptó la donación sino que ha seguido trabajando en este Museo durante décadas para convertirlo en un espacio de referencia. En Sevilla parece que este tipo de actuaciones no terminan de cuajar y cuesta sudor y sangre que un proyecto de este tipo llegue a buen puerto. Aún así, confiamos en que llegue el momento en que podamos disfrutar en nuestra ciudad del Museo Bellver. No es tan complicado, sólo hay que ver lo que otras ciudades han hecho con este tipo de legados y aprender de ellas.
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Web del Museo Frederic Marès

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