sábado, 17 de enero de 2009

Convento de Santa Clara

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El convento de Santa Clara es uno de esos espacios que pasa totalmente desapercibido. Una pequeña puerta en la calle del mismo nombre sirve de acceso a un complejo de más de 8.000 metros cuadrados, cuyo única comunicación con el exterior es dicha puerta..
Una vez se accede por un estrecho callejón, se desemboca en el compás del convento, un recinto ajardinado, que por una parte da acceso a la que fuera zona de clausura del convento, y por otra a las zonas públicas del recinto: la iglesia de Santa Clara, obra del siglo XVII, de Juan de Oviedo, y a los jardines donde se encuentra la Torre de don Fadrique, de la que hablaremos después. El aspecto del compás es demoledor, con muros apuntalados y una vegetación exhuberante que apenas permite discernir el tamaño del jardín. En medio, una bella fuente, en parte hundida por el desnivel del terreno.
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Compás del convento
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La visita se circunscribe a una pequeña parte del convento, la que la Gerencia de Urbanismo está restaurando desde el año 2005 para darle un uso cultural. Tras pasar por la primitiva puerta por la que hasta hace pocos años, sólo podían acceder las monjas residentes en el convento, se pasa por varias salas en muy mal estado, con muros y techos apuntalados, hasta desembocar en el claustro mayor, auténtica joya renacentista que antes que claustro, fue palacio. Y es que el convento de Santa Clara se incrustra (literalmente) sobre el primitivo palacio de don Fadrique, cuyos muros de ladrillo se conservan embutidos en los muros perimetrales del claustro. El palacio, de tipo mudéjar y que sirvió de ejemplo a palacios posteriores como el Alcázar, se construyó en el siglo XIII tras la conquista cristiana de la ciudad y tuvo corta vida, ya que a la muerte de don Fadrique, Sancho IV donó el edificio a las monjas clarisas para que fundaran su primer convento en Sevilla (llegaron a contar con hasta tres casas en la ciudad).
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Claustro mayor

Desde el claustro, se accede al refectorio, cuyos azulejos han sido restaurados con sumo cuidado, desmontando uno por uno los paños de azulejos para sumergirlos en agua y eliminarles la sal producida por la humedad del edificio. Además, en la puerta de ingreso aparecieron pinturas murales que han sido rescatadas y consolidadas.
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Acceso al refectorio


Púlpito del refectorio

Cocinas

Tras una gran portada decorada con yeserías se accede a la gran escalera que comunicaba ambas plantas del convento y desde ella a los dormitorios, el de invierno y el de verano (cada uno en una planta). Estas salas, ya totalmente restauradas, serán ocupadas por la Casa de los Poetas, el primero de los inquilinos que tendrá Santa Clara en su etapa cultural.


Portada de acceso a la escalera


Dormitorio inferior o de verano
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Galería alta del claustro

La planta alta del claustro está siendo restaurada en la actualidad para consolidar las pinturas murales que han aparecido tras la cal. Y es que la gran sorpresa de Santa Clara han sido las pinturas murales, al temple, que por temor a las sucesivas pestes que asolaban la ciudad, fueron cubiertas con cal. La temática de las pinturas es muy amplia, así como su cronología, que abarca desde el siglo XIII hasta el XVIII, período en que comenzó la decadencia del convento.


Pinturas murales en el claustro
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En la enfermería alta (había una por planta) se han conservado interesantes pinturas murales, como una Cruz con los símbolos de la Pasión y el Tetramorfo, una Virgen de Guadalupe o un San Juan Evangelista.


También destacan las pinturas murales de la Sala de Profundis, primitiva iglesia del convento, y que tras la construcción de la actual, fue utilizada como lugar de enterramiento. Aquí se conserva el primer enterramiento gótico (datado en 1350) encontrado en la ciudad y que corresponde al Obispo de Silves. Además, se están restaurando diversas pinturas murales, como un Pentecostés de origen sienés que seguramente sirvió de modelo a la pintura gótica sevillana, una Virgen de la Antigua (o posiblemente del Rocamador) y un San Cristóbal de grandes proporciones. Una vez restauradas todas las pinturas murales de Santa Clara, serán una pieza clave en la Historia de la Pintura de nuestra ciudad ya que apenas se conservan ejemplos de pinturas murales medievales, y en Santa Clara no sólo hay pinturas desde el siglo XIII sino que además, son de gran calidad.

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Por último, a través de un pequeño jardín se accede a lo que en su día fue el Museo Arqueológico de la ciudad. Desde el siglo XVIII el convento de Santa Clara tuvo que ir vendiendo zonas del edificio para poder subsistir, se fueron enajenando las zonas perimetrales del edificio que fueron pasando a manos particulares y encerrando el convento en una pequeña burbuja. En su período de máximo apogeo Santa Clara ocupaba toda la manzana actual entre las calles Santa Clara, Lumbreras, Jesús del Gran Poder y Hombre de Piedra. En los primeros años del siglo XX, el Ayuntamiento compró parte de la zona noreste del convento para instalar el Museo Arqueológico Municipal, concretamente la parte de las huertas donde se hallaba la Torre de Don Fadrique. Juan Talavera se ocupó de las obras, construyendo una serie de muros para delimitar ambos espacios. Dos de estos muros serán derribados en una próxima fase de las obras para devolverle el aspecto original a las huertas.
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Torre de don Fadrique

La torre de Don Fadrique, único ejemplo de estas características que se conserva en Sevilla, es lo último que se visita. Con un primer cuerpo románico (portada y ventana) y un segundo cuerpo gótico (ventana y terraza almenada) toma como referente las torres de los palacios medievales italianos. Se supone que en Sevilla hubo más edificios de estas características, pero no se ha conservado ninguno, de ahí la importancia de esta magnífica torre, primer edificio gótico civil de la ciudad (y además, con parte románica, un estilo apenas usado en Andalucía).


Portada románica de la torre

Juan Talavera restauró la torre, devolviéndole su cota original (el suelo había subido varios metros entre el siglo XIII y el XX) y construyendo un pequeño estanque donde se reflejaba la torre, muy al gusto de la época. Junto a la torre, por el Jardín, se encontraban las piezas del Museo Arqueológico, que estuvo en funcionamiento entre 1925 y 1946, cuando las piezas de mayor importancia fueron cedidas al Museo Arqueológico provincial. Llama la atención ver piezas diseminadas por todo el jardín, semicubiertas por la maleza y el musgo. Pero si hay algo que llama la atención es la colosal (unos 3 metros de altura) escultura en bronce del rey Fernando VII, perteneciente a los Jardines del Palacio de San Telmo pero que por diversos avatares acabó arrumbada en estos jardines, de algún modo, protegida, ya que fue retirada de su ubicación original para que no sufriera atentados.


Fernando VII


Portada del antiguo Colegio de Maese Rodrigo


Finalmente, se regresa al compás del convento, pasando por una puerta gótica recuperada por Juan Talavera del Colegio de Maese Rodrigo, sito en la actual Avenida de la Constitución y derribado para la construcción de ésta. La puerta, al menos, se ha conservado intacta, aunque cubierta actualmente por la vegetación. La última joya que se puede admirar es la entrada lateral de la iglesia de Santa Clara, decorada con los símbolos de la Orden Clarisa y cubierta con un pórtico que fue copiado en la Basílica de la Macarena.

Portada lateral de la iglesia de Santa Clara
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Una visita fundamental para conocer uno de los rincones más espectaculares de nuestra ciudad y que, cuando acabe su restauración, pasará a ser un Centro de gran relevancia en la vida cultural de la ciudad, ya que acogerá la Casa de los Poetas, como se ha comentado, y una Biblioteca para la zona norte del Casco Histórico. Esas dos funciones están ya totalmente definidas.
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Recomendamos la visita a Santa Clara. Los sábados de 10'00 a 14'00. Aunque en principio no es necesario pedir cita, recomendamos llamar al teléfono 660.555.284 de lunes a viernes por la mañana para concertarla.
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7 comentarios:

Edward dijo...

Interesantísima la entrada. La verdad que como bien dices un espacio espectacular perfectamente desconocido.

¿Sabes que fechas se manejan mas o menos para la apertura de la Biblioteca y/o la Casa de los Poetas?

Me parecen fantásticas esta rehabilitación de estas verdaderas joyas de la ciudad que sun sus conventos (tengo el referente de Santa Ines).

Sin duad sería interesantísima su visita, tengo que reconocerte que no lo conozco.

Se podría hacer una entrada sobre la cantidad de portadas u otros elementos arquitectónicos que han cambiado su ubicación original.

Bueno gracias por esta visita.

Un saludo

IJPX dijo...

Gran entrada!!! Una vez más nos haz enseñado el gran patrimonio que tenemos en Sevilla. Me gustaría subir a la Torre de Don Fabrique tiene que tener unas vistas muy buenas. Un abrazo!

eventoensevilla dijo...

Me alegro de que os haya gustado la visita, os animo a que vayais a conocerlo porque merece la pena :)

En cuanto a la fecha prevista para la apertura de la primera fase de Santa Clara, en la visita nos dijeron que se trabaja para que sea el próximo marzo. Al visitar el convento, hay zonas en tan mal estado, que dudas de esa fecha, sin embargo, la parte que ocupará la Casa de los Poetas (y que tendrá entrada independiente por la calle Becas) podría estar lista perfectamente para marzo, porque la restauración está muy avanzada. Sin embargo, montar algo así (mobiliario y demás) no es cosa de un dia para otro, así que creo que para el verano o después del verano, podría ser la fecha de apertura de esta Institución. Según la delegada de Cultura, 2009 sería el año de Santa Clara, pero claro, como ella nunca da fechas...

Un saludo!!

Anónimo dijo...

la portada de acceso al museo no proviene del Colegio de Santo Tomás, sino del Colegio de Maese Rodrigo, 1ª sede de la universidad de Sevilla

experiencia dijo...

Me alegro que esa joya de la cultura la restaure, tengo mas de 50 años de joven fui vecino del convento de Santa Clara, recuerdo con gran cariño tanto el patio de la torre como el jardin de entrada, donde tenia un taller de orfebreria, y el afinador del organo de la catedral con su correspondiente taller

diegolev dijo...

El pasado mes de Julio en una visita a Sevilla asistí a una representacion teatral. Maravilloso el enterno y espectacular será cuando esté todo restaurado.

Anónimo dijo...

El pasado viernes 21 de octubre a las 18h. me encontré el convento cerrado " a cal y canto". No había ninguna nota informativa que dijera el porqué del cierre. Llamé al 010 y me comentaron que el edificio estaría cerrado hasta el 2012. Sólo abre para eventos culturales, pero para las visitas normales cerrado. INDIGNANTE. Tuve que suspender la visita que tenía prevista.