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jueves, 9 de marzo de 2017

Una primera mirada a CaixaForum Sevilla

'Mujer negra con niño negro', Georg Baselitz (1985). Colección La Caixa. Imagen de J.G.Pinos


Caminaba atraído por la fuerza expresiva del cuadro de Basquiat en la exposición 'Mírame' de CaixaForum cuando de repente unas manchas de color captaron mi atención a la izquierda. Se trataba de la obra 'Madre negra con niño negro' de Georg Baselitz. Al leer el nombre del autor inmediatamente vino a mi cabeza otra obra del mismo artista que pude ver en el Centro Pompidou de Málaga hace dos años y recordé la impresión que me produjo ver el cuadro boca abajo. Me retiré lentamente para poder ver el cuadro con perspectiva y, efectivamente, apareció la madre con su hijo, pero del revés.



'Las muchachas del olmo II', Georg Baselitz (1981). Centro Pompidou Málaga


La primera vez que ves un cuadro de Baselitz, al menos de una parte de su producción, colgado del revés, piensas: ¿está bien colgado verdad? En el caso de la obra 'Las muchachas del olmo II' del Pompidou de Málaga la inversión es mucho más evidente al ser dos figuras montadas en bicicleta. El cuadro además está colgado en la sala principal del centro por lo que la perspectiva es suficiente para verlo invertido desde que entras en la misma. Tras un primer choque inicial y darte cuenta de que nadie más parece extrañarse por la forma en que está colgado el cuadro, empiezas a pensar que algo querrá decir el autor al exponer sus obras al revés. En palabras del propio autor "el hecho del objeto invertido es la prueba de que una pintura dependiente de la figuración no existe. La realidad es el cuadro, ahora sólo existe la pintura pura" (Colección de Arte La Caixa). Desde 1969 Baselitz comenzará a invertir sus obras para poder mantener la figuración, dándole un nuevo sentido a la representación plástica sin caer en la abstracción. Tal y como podemos leer en la web de la Colección La Caixa sobre esta pintura "sus figuras perdían así su identidad original y adquirían una nueva identidad, cuya definición recaía sobre su aspecto formal, sobre la pura materialidad de la pintura" (Nimfa Bisbe, Web Colección La Caixa).

La exposición 'Mírame. Retratos y otras ficciones en la Colección La Caixa de Arte Contemporáneo' es la principal apuesta con la que CaixaForum Sevilla abre sus puertas. Inaugurar un espacio cultural como CaixaForum con una exposición de arte contemporáneo es sin duda algo arriesgado, pero sabiendo que La Caixa posee una de las mejores colecciones de arte contemporáneo de España bien merece la pena acercarse para conocer aunque sea una mínima parte de las más de 900 obras que atesora la institución. Una de las cosas más interesantes de la política cultural de los CaixaForum es que todas sus exposiciones cuentan con una actividad denominada 'Cara a cara' en la que mediadores culturales explican al público determinadas obras para favorecer su compresión. Me llamó especialmente la atención lo que dijo una chica mientras explicaba una obra de Esther Ferrer, "a muchos el arte contemporáneo les parece difícil, pero en realidad es mucho más cercano a nosotros que las obras de hace doscientos o trescientos años ya que el artista vive en el mismo momento que nosotros, sus inquietudes son las mismas que las nuestras". Si bien no retransmito palabra por palabra lo que dijo esta chica, es una idea que comparto plenamente. 


'El Bosque de leche', Curro González (1999). Colección La Caixa (fuente)

Dentro de la selección de obras que componen 'Mírame' me gustaría detenerme en la pieza 'El bosque de leche' del artista sevillano Curro González. En un primer vistazo nos encontramos ante un tríptico de grandes dimensiones (1'95 x 5'35m) en el que el artista parece haber pintado un bosque. Sin embargo, en seguida nos damos cuenta de que por ese bosque camina un hombre de edad avanzada que se apoya en un bastón. Seguimos mirando y empezamos a reconocer una serie de caras aquí y allá que se esconden entre las ramas, los troncos y las hojas de los árboles. No es difícil empezar a reconocer algunas caras, Van Gogh, Cervantes, Marx... son sólo algunos de los rostros que, como si de almas se tratase, habitan en ese bosque. El artista ha querido representar su particular árbol genealógico y lo ha hecho multiplicando exponencialmente ese árbol hasta construir un bosque en el que ha pintado todas aquellas personas que le han influido en su vida. Gracias a la chuleta que podemos consultar en la sala empezamos a buscar en el cuadro otras figuras archiconocidas como Mozart, Freud o Leonardo da Vinci. Curro González ha reflejado en este tríptico su particular retrato, un retrato formado por todas aquellas personas que han hecho de él la persona que es, que han formado ese enmarañado bosque que conforma la personalidad de cada individuo.

Detalle de la obra 'El bosque de leche' de Curro González. Imagen de Alberto Corts



>> 'Mírame' se puede visitar en Caixaforum Sevilla hasta el 4 de junio. Más información aquí