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jueves, 28 de enero de 2016

El proyecto de las Atarazanas, a debate



La primera jornada del debate organizado por Adepa en torno al proyecto de las Atarazanas dio ayer para mucho. De hecho, cogí trece folios de apuntes, por lo que no tengo más remedio que hacer un buen resumen para dar las pinceladas suficientes que recojan lo que ayer se habló en la Casa de los Pinelo.

Tras escuchar a un gran número de profesionales, me quedo con dos ideas principales. La primera es que, como dijo el técnico de la Gerencia de Urbanismo presente en la segunda mesa redonda, éste no es el momento de llevar a cabo un debate sobre el futuro del edificio. El técnico citó los momentos en que se debería haber opinado sobre las Atarazanas retrotrayéndose a 2005 cuando se estaba redactando el Plan General de Ordenación Urbana. Como buen técnico y funcionario, se refería a los plazos legales y burocráticos, el problema es que los tiempos reales pocas veces suelen coincidir con los burocráticos. Decir que el momento de debatir sobre las Atarazanas era en 2005 y no ahora carece completamente de sentido. Se debate ahora porque es ahora cuando se ha conocido el proyecto que firma Guillermo Vázquez Consuegra. En 2005 no había proyecto por lo que no se podía alegar a algo que no existía. Así de simple y de sencillo. Sigo pensando que era necesario un debate público (el proyecto ni siquiera ha sido expuesto a la ciudadanía) por la importancia del edificio.


Vista de la Catedral desde las cubiertas de las Atarazanas


El segundo tema es el proyecto en sí. Guillermo Vázquez Consuegra ha sido invitado a estas jornadas para que explicase su proyecto y lo defendiese. No ha querido ir. Una lástima, personalmente me gustaría escuchar su defensa del proyecto para saber qué pretende hacer y por qué, quizás así se aclararían muchos aspectos. Como no ha querido ir, no tenemos más remedio que valorar la exposición que José García Tapial y Fernando Mendoza hicieron del proyecto. Ellos lo han visto en la Gerencia de Urbanismo, lo han estudiado y son los que lo están dando a conocer. ¿Es su labor? Pues no, es algo que debería hacer Vázquez Consuegra, pero si el autor no está dispuesto a explicarlo, es lo único a lo que podemos optar. Personalmente lo que se expuso ayer sobre el proyecto no me gustó nada. No por el hecho de que se excave o no el edificio (sobre ese tema volveré más adelante) sino por la solución arquitectónica escogida para implantar el nuevo centro cultural en el histórico edificio. Las Atarazanas son un edificio del siglo XIII, Monumento Histórico Nacional y Bien de Interés Cultural, posee por tanto la máxima catalogación patrimonial y la Ley especifica cómo debe ser la intervención que se lleve a cabo, tendente siempre a la restauración y conservación, recuperando en la medida de lo posible su configuración original y eliminando aquellos añadidos que enturbien su concepción primitiva. A esto se agarran los que defienden su excavación. De hecho es algo que Vázquez Consuegra también hizo en el Palacio de San Telmo donde eliminó todo aquello que consideró que 'ensuciaba' la arquitectura de Figueroa, ya fuese una reforma del siglo XX o de época de los Montpensier. ¿Quiere esto decir que hay que eliminar el relleno o las cubiertas del siglo XIX? No literalmente. Un edificio histórico es fruto de una serie de añadidos que, con el paso del tiempo, le confieren su estado actual. Todos los añadidos aportan algo a la historia del edificio. No se puede llegar ahora y dejar las Atarazanas como fueron en el siglo XIII, no tendría sentido. Intuyo que en este debate sobre los antiguos Astilleros planea siempre la sombra de las Atarazanas de Barcelona, un edificio coetáneo, maravilloso y espectacular, pero que nada tiene que ver con nuestras Atarazanas. En Barcelona han tenido la suerte de conservarlas de otra manera y por eso se han recuperado como se han recuperado. Aquí en Sevilla, por ejemplo, tenemos el edificio de Artillería añadido en el siglo XVIII cuando el nivel del suelo había crecido varios metros por lo que el desnivel si excavamos la parte medieval sería importante.

Cubiertas y añadidos del siglo XIX que se reutilizan para las nuevas estructuras

¿Qué pretende hacer Consuegra en las Atarazanas? Según lo que se expuso ayer (insisto, me gustaría conocer el proyecto de boca del autor) el espacio expositivo se concentra en el edificio de Artillería del XVIII donde se ubican las salas de exposiciones. El resto del complejo cultural se coloca, y esto es lo que más me alarma, sobre las arquerías góticas medievales. Sobre las naves van el auditorio, las salas de usos múltiples y el restaurante, con vistas a la calle Dos de Mayo. ¿Por qué coloca estos elementos sobre el edificio medieval y no en otro lugar? Cada arquitecto plantea su proyecto y sus necesidades como estima oportuno pero es difícil de entender que estos elementos se coloquen sobre el edificio medieval, a diez metros de altura, con lo que ello conlleva en cuanto a comunicaciones (hacen falta ascensores, escaleras mecánicas, vías de evacuación...). Y aquí viene el gran problema a mi parecer, para soportar todo ese peso es necesario llevar a cabo una nueva cimentación del edificio. Para ello Consuegra dispone un total de 354 pilotes de hormigón de 15 centímetros de diámetro y 22 metro de profundidad a lo largo de todo el edificio para garantizar su estabilidad y que se sostenga el peso del restaurante, el auditorio y las salas de usos múltiples. Ahí es donde se va gran parte del presupuesto del proyecto. Además, y para evitar que los pilares medievales se resientan plantea abrazar los 53 pilares de ladrillo con una estructura de hormigón que si bien no estará adosada al pilar, se unirá a ellos por medio de barras de acero que atravesarán los pilares medievales para garantizar su estabilidad. A esto se refieren los detractores del proyecto cuando aseguran que la intervención es irreversible, a pesar de que Fernando Amores, presente ayer también en las Jornadas, aseguró que todo es perfectamente reversible.

Cuando escuché esto no tuve dudas, si es tal y como se expuso, personalmente creo que el proyecto de Consuegra no es respetuoso con el edificio. Sobre todo si esa nueva cimentación se hace para ubicar una cafetería de mil metros cuadrados con vistas a la Catedral. Insisto, habría que escuchar la versión de Vázquez Consuegra, pero este punto me chirría mucho. Sobre la necesidad de excavar las Atarazanas hubo opiniones para todos los gustos, desde los que abogaban por excavar el edificio entero hasta los que defendían excavar una parte para permitir percibir cómo era el edificio en su origen pero sin eliminar su morfología actual. Enterradas en las Atarazanas están la muralla y barbacana islámicas, con la primitiva puerta que hoy conocemos como Arco del Postigo e incluso una torre, elementos que bien podrían dejarse al aire libre para su estudio y disfrute. Tener la oportunidad de ver una o dos naves en su configuración original debe ser una experiencia increíble, pero vuelvo de nuevo al ejemplo de Barcelona, nuestras Atarazanas no son como aquellas, han evolucionado de forma distinta. Para poder excavar el edificio completo habría que llevar a cabo un trabajo de ingeniería similar al que se hizo en la Encarnación, poniendo una losa de hormigón bajo los pilares medievales y disponiendo un perímetro de hormigón alrededor del edificio para hacer un vaso estanco que impidiera la entrada de agua. El coste y el posible riesgo para la integridad del edificio me hacen dudar de la idoneidad de este planteamiento, sobre todo porque tendríamos un edificio rehundido que no dialogaría con el edificio de Artillería del XVIII, la muralla islámica o la calle Dos de Mayo.

Sala de La Fundición, de Antonio Barrionuevo, que el nuevo proyecto elimina

Considero que la celebración de este tipo de debates siempre es positivo, porque se da voz a diferentes personas para que opinen y la ciudadanía tiene libre acceso para conocer los proyectos. Que la conservación del patrimonio sea tema de debate es algo maravilloso y no se deben negar este tipo de encuentros. Sin embargo, considero que esto se debería haber hecho hace mucho tiempo y debería haber sido organizado por la Junta de Andalucía, para que todo el que quisiera pudiera opinar y conocer el proyecto, sólo así se evitarían elucubraciones y dudas sobre una intervención que cambiará para siempre uno de los edificios más importantes de cuantos conservamos en la ciudad.

Hoy siguen las Jornadas a partir de las 17:30 en el mismo sitio. Se pondrán sobre la mesa los problemas jurídicos y políticos con la presencia de miembros de los cinco partidos con representación en el Ayuntamiento. 

5 comentarios:

Manuel, Gabriel y Ramón dijo...

Excelente el artículo Sergio. No tenía una idea muy clara de la polémica y, leído tu artículo, entiendo que Vázquez Consuegra no quisiera ir a defender su proyecto.

Sergio Harillo dijo...

Me alegro de que te haya servido para aclarar algunas dudas. De todos modos, yo sigo teniendo muchas. Espero que con la exposición del proyecto se aclaren. Y ya si consiguiera escuchar al propio Vázquez Consuegra sería lo ideal :)

¡Un saludo!

José María Bascarán Estévez dijo...

Es curiosa la crítica al arquitecto proyectista cuando solo hay que ponerse en contacto con él para que muestre su proyecto. Así lo hicimos desde sevillasemueve para tener una visión fehaciente de la intervención prevista. El problema estriba en la interpretación completamente arbitraria y tergiversada del proyecto por parte de los ponentes. Esto me hace pensar en intereses ocultos o en una inquina patológica, pues el proyecto es escrupulosamente respetuoso con el edificio. Es más, incluso las comunicaciones verticales, únicos elementos de nueva construcción, se sitúan precisamente en un vacío que existe en el interior de la edificación tras un derrumbe producido por un incendio.

Boro dijo...

Y estos micropilares y encintado con hormigón de los pilares medievales no requerirían una excavación del edificio, para garantizar que no destruyen nada que no merezca la pena conservar, visible o no. Opino que es una pena no poder recuperar aunque sea una parte de la disposición original de las naves pero entiendo el problema de desnivel, pero no se podría excavar para conocer, documentar y luego enterrar o no porque tal vez surja algo que merezca la pena conservar por encima de todo. partes de la muralla, naves sepultadas, puerto romano, no tengo ni idea, lo que si se es que de no excavarse ahora y hacer el proyecto no se hará nunca. Toda obra realizada en una zona tan sensible como esas por su importancia histórica y patrimonial debería estar precedida de una excavación arqueológica.

José María Bascarán Estévez dijo...

Cuatro micropilotes en cada esquina de los pilares del edificio previa excavación de un metro para enceparlos, reforzarán la estructura básicamente, para que no termine literalmente cayéndose. Las naves superiores provocan esfuerzos en la estructura no previstos en las naves primigenias y las bóvedas se están abriendo. Y todo esto sin excavación, porque de haberla, los pilares medievales deberían ser reforzados, así como las bóvedas atirantarse (no muy estético) pues el relleno ha actuado durante siglos como protección del monumento.
Y bueno, decir que hay cinco metros de relleno. Es decir, no hay nada que estudiar. Excepto en la nave de la pescadería (primera junto a dos de mayo) que precisamente por sus protegidos restos arqueológicos, no se puede excavar. O más bien, solo se puede estudiar para luego cubrirla como en tantos otros lugares.
P.S.: Es difícil expresarse sin abocetar al menos en un papel.