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viernes, 13 de febrero de 2015

Sephora reconstruye la decoración del edificio de Aníbal González


La intervención en el Patrimonio es una cuestión de sensibilidad, o se tiene o no se tiene. En Sevilla estamos acostumbrados a lo segundo y en muchas ocasiones se vulnera ampliamente la ley cuando se interviene en edificios del centro histórico sin que las administraciones tomen cartas en el asunto. Por ello sorprende cuando se llevan a cabo actuaciones como la del nuevo local comercial de la cadena Sephora en la calle Tetuán. Hace dos meses el Ayuntamiento paralizaba las obras por irregularidades, pero lo cierto es que el tacto que ha tenido la firma francesa a la hora de recuperar la fachada ha sido impecable. La empresa sevillana Restaurus ha sido la encargada de reconstruir la decoración en ladrillo del edificio de Aníbal González, que había sido brutalmente mutilada para instalar los escaparates de tiendas anteriores. Del proyecto de recuperación de las fachadas, así como de la adaptación interior para su nuevo uso comercial se ha encargado la empresa Servishop, perteneciente al sevillano Grupo IC, que entre otros edificios históricos realizó la remodelación del Primark de Gran Vía en Madrid.


Estado previo de la fachada antes de la restauración

El edificio en cuestión fue diseñado por Aníbal González para Javier Sánchez Dalp como edificio de viviendas y locales comerciales. La construcción se dilataría entre 1915 y 1917 debido a su gran tamaño, ya que ocupa gran parte de la manzana donde se ubica. La monumentalidad de su gran proyecto, la Plaza de España, cuyas obras comenzaron apenas un año antes, influyó de manera evidente en este proyecto. La relación entre la familia Sánchez Dalp y el arquitecto de la Plaza de España fue muy fluida durante gran parte de su carrera, realizando para ellos varios edificios en Sevilla, siendo el Palacio de Monsalves quizás el más característico. También trabajó para los Sánchez Dalp en Aracena, donde realizó un buen número de obras bajo su mecenazgo.

El cambio en la fachada es abismal, y la intervención, exquisita. No sólo se ha restaurado el paramento de ladrillo que estaba muy dañado y sucio por el paso del tiempo, sino que por medio de moldes se han reconstruido los motivos que faltaban, dándole a la fachada una unidad que hace tiempo había perdido. Sephora podría haber optado por forrar los muros de ladrillo con el emblema de la marca, pero ha tenido la sensibilidad suficiente como para devolver a la ciudad un elemento patrimonial muy dañado.

Decoración de ladrillo tras la restauración



Estado previo de la fachada antes de la restauración

Por ponerle un pero a la intervención, es una lástima que no se hayan conservado los herrajes de las ventanas superiores. Si la decoración en ladrillo es un elemento característico del edificio no lo eran menos los herrajes de la planta superior y es una pena que se hayan eliminado sin más cuando no molestaban en absoluto a la tienda, más bien al contrario, le daban mayor personalidad. A la espera de ver la fachada lateral, en la que se sigue trabajando, la intervención realizada es todo un ejemplo para todos aquellos que a la hora de intervenir en un edificio histórico lo primero que hacen es eliminar la decoración.





Actualización con imágenes de la fachada lateral, ya restaurada y libre de andamios (mayo 2015):





3 comentarios:

Rosa dijo...

Buenas!!! Estupenda la iniciativa de Sephora por salvaguardar el patrimonio cultural. La intervención es impecable pero demos a cada uno lo suyo...ese escultor no ha sido el único artífice sino un grupo de profesionales de la empresa sevillana Restaurus

capirote dijo...

Que cunda el ejemplo por tantos comercios que han destrozado los bajos de algunos edificios. Espero que el nuevo propietario de la antigua Filella de la Avenida retire los horrendos escaparates que durante años se han cargado tantas fotos de este edificio.

Sergio Harillo dijo...

Gracias por la información, no tenía constancia de la empresa.

¡Un saludo!